
CARMELO CASAÑO SALIDO
4 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-5
3. NUEVAS ACCIONES FUTURAS
Lo antecedente se efectuó sin ignorar que, pasado algún tiempo, se de-
berían emprender nuevas tareas para borrar plenamente los 40 años de
dictadura pero que, en aquel momento, había que aparcar para no repetir
los errores cometidos durante el siglo XlX y, menos aún, determinadas
equivocaciones de la Segunda República.
Pero, sobre todo, teniendo presente, sin tropezar con la ignorancia o el
olvido, que en noviembre de 1976 las Cortes franquistas, cuyos procura-
dores nada tenían de demócratas, aprobaron por una mayoría muy cualifi-
cada –425 síes de 531 votantes–, su propio suicidio político: es decir, la Ley
para la Reforma Política. Dicha ley, de carácter instrumental –«para la
reforma»– y gran calidad técnica, cuyos preceptos pasaron a la futura
Constitución, con la excepción de los senadores designados por el rey, fue
sometida a referéndum, logrando el 94% de los sufragios con una partici-
pación del 78% del censo. Unos números nunca logrados en democracia.
Tampoco puede caer en el pozo de lo desconocido que Franco había
muerto en su cama tras una larga agonía y que la trayectoria del régimen
franquista había pasado del repudio casi absoluto, universal, de la ONU, en
diciembre de 1946, por haber orbitado con Hitler y Mussolini, a que el
general Franco se exhibiera por la Gran Vía madrileña en compañía del
presidente Eisenhower.
Por todo lo que venimos escribiendo, maldecir la Transición, como
hacen historiadores de pacotilla y politólogos de tres al cuarto, porque no
tuvo lugar en España algo semejante a lo acaecido en Hispanoamérica
cuando se liberaron de las dictaduras existentes en el Cono Sur, es un
ejercicio de inconsistencia intelectual pues, en aquellos países, dichas dic-
taduras no eran la consecuencia de una guerra civil y porque para que
saliera a flote la concordia, para que no naufragase, como tantas veces su-
cedió en vuestro devenir histórico, había que actuar con prudencia, con
pies de plomo, poniendo en lista de espera, pero sin caer en el olvido,
muchas injusticias imprescriptibles, que durante largo tiempo son imbo-
rrables de la memoria porque, como bien dijo Marañón, los efectos perni-
ciosos de las guerras civiles tardan, por lo menos, cien años en extinguirse.
En consecuencia, no debemos eludir, o marginar, la circunstancia de que