CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 1
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL
INSTITUTO PROVINCIAL DE CÓRDOBA EN LA CRISIS
FINISECULAR (1895-1902)
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
Miembro Numerario
RESUMEN
El presente trabajo tiene como objetivo central conocer la situación
económica del Instituto Provincial de Córdoba en los últimos años del
siglo XIX, coincidentes con la crisis nacional de finales de dicho siglo.
Para ello analizamos los ingresos y sobre todo los gastos del mismo desde
el punto de vista cuantitativo y cualitativo, así como las relaciones eco-
nómicas con el Colegio de La Asunción que era el internado anejo al
Instituto.
P
ALABRAS CLAVE: Instituto, internado, crisis finisecular, déficit, de-
samortización
ABSTRACT
The main objective of this work is to know the economic situation of
the Provincial Institute of Córdoba in the last years of the 19th century,
coinciding with the national crisis of the end of that century. To do this,
we analyzed its income and especially its expenses from a quantitative
and qualitative point of view, as well as the economic relations with the
Colegio de La Asunción, which was the boarding school attached to the
Institute.
K
EYWORDS: Institute, boarding school, turn of the century crisis, defi-
cit, confiscation
1. INTRODUCCIÓN
a Ley Pidal de 1845 puso en marcha los Institutos Provinciales en
todas las capitales de España. Fue en 1847 cuando se inició el Ins-
tituto Córdoba que gozaba, según la ley, de un internado anexo
L
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
2 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
que funcionaba como residencia de estudiantes desde 1569, gracias a la
fundación del médico de Carlos I, doctor don Pedro López de Alba, a
instancias del Maestro Juan de Ávila. Aunque tenían economías distintas
mantenían muchas relaciones ya que compartían alumnado, dirección y
edificio, por lo que ambos estaban interrelacionados inexcusablemente y,
desde luego también en el aspecto administrativo.
Es importante conocer no solo las partidas de los ingresos y gastos de
ambos que eran muy diferentes, sino el proceso administrativo que se se-
guía en la toma de decisiones, especialmente para el gasto y en la rendición
de cuentas. Como fuentes primarias fundamentales hemos utilizado los
datos que ofrecen las «actas de Claustro» del Instituto en donde los datos
económicos se exponen con gran detalle en la época que estudiamos que se
conservan en los Archivos de los Institutos Séneca
1
y Góngora. En ellas
aparecen los datos cuantitativos: presupuestos de ingresos y gastos; cuentas
de éstos, etc.; y los cualitativos: nombramientos de catedráticos compo-
nentes de la Junta Económica, proceso de control, etc. Pero también han
sido de gran relevancia las «Memorias» del curso que se daban a conocer en
la apertura del curso siguiente y que a veces se compartían con las del Co-
legio de La Asunción, aunque no se conservan todas. Asimismo, hemos
consultado la bibliografía existente al respecto de otros centros similares
para extraer conclusiones contrastadas y por tanto más sólidas, así como la
referida a la evolución de Segunda Enseñanza
2
. El período de tiempo que
1
Una clasificación de este archivo, así como una relación de temas tratados en las actas de
claustro del primero (1847-1882) y segundo libro (1882-1895) de actas ha realizado:
TORRE GARCÍA, José María de la, El archivo del IES Séneca, Rute, 2018 y El Instituto
Provincial de Segunda Enseñanza de Córdoba (Un acercamiento a su historia), Córdoba, 2022.
2
Para situar cualquier trabajo sobre la Segunda Enseñanza no hay más remedio que
consultar determinadas obras que plantean el contexto general: GIL DE ZÁRATE,
Antonio, De la instrucción pública en España, Madrid, 1855, II. VIÑAO FRAGO, An-
tonio, Política y Educación en los orígenes de la España contemporánea: examen especial de sus
relaciones con la enseñanza secundaria, Madrid, 1982. SANZ DÍAZ, Federico, La Segunda
Enseñanza oficial en el siglo XIX, Madrid, 1985. DELGADO CRIADO, Bartolomé
(coord.), La educación en la España contemporánea (1789-1975). Historia de la Educación en
España y América, Madrid, 1994, III. Sobre el nacimiento de la segunda enseñanza y su
evolución hasta nuestros días ver entre otras: «Un siglo y medio de segunda enseñanza
(1820-1970)», Revista de Educación, 271 (1982), 7-41. GUEREÑA, Jean-Louis, «La
enseñanza secundaria en la historia de la Educación en España», Historia de la Educación,
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 3
hemos escogido es el comprendido entre 1895 y 1902
3
, tiempo especial-
mente interesante ya que en él se incluye la crisis finisecular que se pone de
manifiesto en el desarrollo del centro educativo, según veremos. Pero sin
duda hemos tenido que consultar actas de los primeros años de funciona-
miento del Instituto y las posteriores a la fecha citada, lo que permite hacer
comparaciones y extraer conclusiones sustanciosas.
Desde el punto de vista metodológico, hemos volcado los datos cuan-
titativos de ingresos y gastos anuales en cuadros individuales, para final-
mente elaborar un cuadro resumen que permite ver de manera global todos
los datos, en donde se puede comprobar de manera precisa la evolución de
los gastos. Las partidas del gasto están justificadas a través de las actas del
Claustro. El artículo lo hemos estructurado en varios apartados: distintas
formas de financiación del Instituto, ingresos y gastos, gestión administra-
tiva, relaciones entre el Colegio y el Instituto, y efectos de la crisis finise-
cular.
Hemos de hacer notar que los acuerdos económicos ocuparon en todo
momento una parte importante de las actas del Claustro del Instituto Pro-
vincial, como ocurre en la gran mayoría de las actas de cualquier organismo
o asociación. Y es que la cuestión económica determina la actividad de
cualquier institución pública o privada. En el Instituto Provincial de Cór-
17 (1998), 415-443. DÍAZ ALCARAZ, Francisco y MORATALLA ISASI, Silvia, La
segunda enseñanza en Albacete (1840-1967): El instituto bachiller Sabuco, Albacete, 2006 y
«La segunda enseñanza hasta la Dictadura de Primo de Rivera», Ensayos, 28 (2008),
255-282. COSANO MOYANO, José, «Política educativa en España: Siglo y medio de
segunda enseñanza en Córdoba (1800-1950», en COSANO MOYANO, José
(coord..), Córdoba contemporánea: historia, espacio urbano y economía, Córdoba, 2009,
175-208, y «La política educativa en España: el Instituto Provincial de segunda ense-
ñanza de Córdoba (1950-1900)», en LÓPEZ MORA, Fernando (coord.), Modernidad,
ciudadanía, desviaciones y desigualdades: por un análisis comparativo de las dificultades del paso a
la modernidad ciudadana, Córdoba, 2010, 175-208. CRUZ OROZCO, José Ignacio,
«Los institutos de segunda enseñanza en España. Datos sobre su implantación
(1835-1936)», Educatio siglo XXI, vol. 30, 1 (2012), 233-252.
3
Según del Amo, una etapa muy interesante protagonizada por los regeneracionistas y
que se consolida en el primer tercio del siglo XX con la apertura al exterior encarnada
por la Junta de Ampliación de Estudios, AMO DEL AMO, M.ª Cruz del y SANZ
ESTEBAN, Isabel, «Los Institutos de Enseñanza Secundaria: un legado por descubrir»,
en CEE Participación Educativa, 7 (2008), 134.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
4 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
doba, como hemos indicado al principio, se superponen dos instituciones
que, teniendo funciones distintas, aunque complementarias, forman parte
de un todo. El Real Colegio de Ntra. Sra. de La Asunción con alumnos
internos y medio pensionistas, y el Instituto Provincial al que acuden ambos
tipos de alumnado a recibir clases. De manera general diremos que los
ingresos de ambos además de tener distinta procedencia, los gastos atendían
conceptos bien diferentes, pero es en la gestión en donde tiene elementos
comunes que los relacionaban internamente: compartían director, según
hemos comentado, y era el Claustro del Instituto el que supervisaba los
presupuestos e inversiones de ambos establecimientos.
2. FORMAS DE FINANCIACIÓN DEL
INSTITUTO PROVINCIAL DE CÓRDOBA
Antes de adentrarnos en la gestión económica del Instituto propiamente
dicha hemos de aclarar que desde su creación tuvo dos formas de financia-
ción para atender a sus necesidades: hasta 1887 los gastos de los Institutos
estaban sufragados por las Diputaciones Provinciales
4
; y a partir de ese año
pasaron a estar consignados en los Presupuestos Generales del Estado, se
convertían en Institutos Nacionales. Hasta ese momento la Diputación
exigía que el Instituto procurara no tener un déficit excesivo puesto que
para atender los gastos se necesitaba la aprobación de la Junta inspectora
5
y
era claro que si era reducido el déficit los aprobaría y la Diputación los
trasladaría al Gobierno para su aprobación definitiva, y causaría problemas
en caso contrario.
4
Así ocurrió en otras ciudades como Badajoz, según pone de manifiesto, SÁNCHEZ
PASCUA, Felicidad, El instituto de segunda enseñanza de Badajoz en el siglo XIX
(1845-1900). Orígenes, tratamiento estadístico del alumnado, Badajoz, 1985, 41.
5
Nacida en el Reglamento de Estudios aprobado por R.D. de 10-09-1852, con la
función de «vigilancia del buen uso de los fondos y propuestas de mejora en la admi-
nistración económica», FLORES VARELA, Carlos, «La documentación del Instituto
de Segunda Enseñanza de Toledo en el Archivo Histórico Provincial», Boletín de la
ANABAD, XLIX (1998), 53; http://eprints.ucm.es . Esta junta estaba formada por el
Jefe político que la presidía, un miembro de la Diputación residente en la ciudad, otro
miembro del Ayuntamiento y dos vecinos, uno de ellos era el conde de Villanueva de
Cárdenas, patrón del colegio, REY DÍAZ, José M.ª, El Colegio de la Asunción de Cór-
doba, obra de siglos, Córdoba, 1946, (reeditado en 1997), 102.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
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A partir de 1887 se produjo un cambio trascendental en cuanto a la es-
tabilidad del presupuesto al no depender de unos fondos provinciales más o
menos variables y sujetos a la evolución de la economía provincial
6
. Hubo
momentos de bonanza económica que se veía reflejada en la desahogada
marcha del Instituto y que los directores no dudaban en agradecer públi-
camente. Así lo comprobamos en la apertura del curso 1877-1878 en que el
director, don Victoriano Rivera Romero, expresaba en su discurso que la
Diputación Provincial
tampoco ha escaseado los medios necesarios a fin de que todas las ense-
ñanzas se den con arreglo a los últimos adelantos de las ciencias, conser-
vando en ello el buen nombre que en todos tiempos ha sabido conquis-
tarse esta casa
7
.
Pero también se reconocía en otros actos de apertura de curso en años
difíciles la repercusión que las dificultades de la institución provincial tenían
sobre el Instituto. Así, el director, don Ramón Cobo Sampedro, se la-
mentaba en la apertura del curso de 1880-1881 de los problemas que había
tenido el Instituto en el curso anterior debido a las «gravísimas dificultades
que se han presentado a la Excma. Diputación Provincial para realizar su
presupuesto de ingresos … que le han privado del placer que siempre tuvo
dicha corporación en atender preferentemente a este establecimiento».
Apostillaba el director que el Instituto había sido tratado con mimo por
parte de la Diputación merced a la «benéfica influencia de los dignísimos
señores que en él [el Instituto] se educaron, recordando con gusto y con
gratitud su administración y gobierno»
8
.
6
A partir de 1887 los gastos de los institutos provinciales se cargan a los presupuestos
generales del Estado, RUIZ BERRIO, Julio, «Instrucción versus formación, una cons-
tante en la enseñanza secundaria en España», en Revista Española de Educación comparada,
7 (2001), 90. Las dificultades de financiación del Instituto de Teruel hasta 1887 las pone
de relieve: ALDECOA CALVO, José Serafín, «Los inicios de la segunda enseñanza en
Teruel. El Instituto Provincial en el siglo XIX (1845-1900», en VICENTE GUE-
RRERO, Guillermo (coord..), Actas del I Congreso sobre Historia de la Enseñanza Media
en Aragón Zaragoza 2009, Zaragoza, 2011, 169-198.
7
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1878-1878, 4.
8
Ibid., Apertura del curso 1880-1881, 12.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
6 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
Para dar una idea del aporte económico que representaba anualmente la
Diputación Provincial pondremos algunos ejemplos que muestran la ten-
dencia en el periodo anterior a 1887 en que la Diputación dejó de atender
las necesidades del Centro. De manera general el Instituto intentaba cubrir
con sus rentas y derechos la mayor parte del gasto y por eso en las Memo-
rias siempre se presentaba el porcentaje que cubría la Diputación, con la
ilusión de reducirlo cada vez más. En el curso 1859-1860 éste había re-
presentado una cuarta parte de los gastos y en la exposición del vicedirec-
tor, don Miguel Riera e Hidalgo, manifestaba su deseo de que para el curso
siguiente se redujera a una octava parte de los gastos «y es de esperar que
muy en breve se costeará … solamente con sus ingresos»
9
.
A modo de ejemplo diremos que el resumen de ingresos y gastos del
curso 1879-1880 mostraba que la Diputación tuvo que aportar el 52,32%
del total de ingresos y por esta razón se acabó el citado curso con un déficit
de solo 158,51 ptas., según podemos comprobar en el cuadro siguiente
10
.
Curso 1879-1880
Ingresos
Derechos matriculas
7.648,00
Por grados
1.130,00
Rentas propias
15.829,73
Existencias año anterior
79,45
Déficit cubierto por
Diputación
27.097,32
Total ingresos 51.784,50
Gastos
Personal
44.258,26
Material
5.580,52
Cargas establecimiento
2.104,23
Total gastos 51.943,01
Curso 1886-1887
Ingresos
Derechos matrículas y gra-
dos
9.474,00
Derechos de inscripciones
12.424,98
Rentas propias
443,25
Existencias año anterior
63,41
Déficit cubierto por Dipu-
tación
44.890,91
Total ingresos 67.296,55
Gastos
Personal
56.870,93
Material
2.810,16
Cargas establecimiento
2.051,31
Resultas
4.883,64
Total gastos 66.616,04
9
Ibid., Apertura del curso 1860-1861, 6.
10
Ibid.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 7
Por otra parte, en el último curso –1886-1887– en que la financiación
del Instituto fue responsabilidad de la Diputación Provincial, también po-
demos comprobar la notable cifra que aportó la institución provincial dado
que supuso un 66,77% de los ingresos
11
. Esta elevada cantidad permitió que
hubiera una existencia para el curso siguiente de 680,51 ptas. En este sen-
tido se entiende la gratitud que el director mostró públicamente hacia la
Diputación Provincial.
El cambio de forma de financiación de 1887 vino a reparar las defi-
ciencias del sistema anterior, especialmente en lo que a salarios de los ca-
tedráticos se refiere, cuyo aumento se venía reivindicando en los sucesivos
claustros. Precisamente en 1885 don Victoriano Rivera Romero solicitó
que se aumentara el sueldo en 500 ptas. sobre lo presupuestado, a la vista de
que ya se había efectuado este incremento en otros institutos, iniciativa que
el claustro apoyó y solicitó que se trasladara a la Diputación Provincial
12
.
Pero fue el Estado el que reparó este agravio en los salarios del profesorado
y así lo puso de manifiesto el director, don Rafael López Diéguez López,
en la apertura del curso 1887-1888, quien refiriéndose a este cambio decía
en relación al profesorado:
Dignificados hoy por efecto de una remuneración más decorosa e in-
cluidos con los demás servidores del Estado en el goce de los derechos
pasivos … no hay duda que libres del sobresalto y temores, redoblarán y
multiplicarán sus esfuerzos para corresponder debidamente a las mercedes
que reciben de la maternal generosidad de la Patria
13
.
11
Ibid., Apertura del curso, 1887-1888, 35.
12
AISCO, Actas de Claustro 1882-1895, 6 -03-1885.
13
Era fundamental este cambio en relación con el profesorado ya que de esta manera
tendría la oportunidad de disfrutar de los derechos pasivos tanto ellos en su jubilación
como las viudas y huérfanos que hasta el presente quedaban en una situación penosa al
fallecimiento de sus maridos. Esto provocaba que las viudas tuvieran que «mendigar»
ayuda entre los catedráticos de España. Fue a raíz la petición de dos viudas de catedrá-
ticos, una de Cádiz y otra de Santander que mostraban su situación económica angus-
tiosa y el testimonio de la viuda de D. José Muntadas y Andrade, que fue catedrático y
director en el Instituto de Córdoba, cuando el Claustro de Córdoba acordó contribuir
con 10rs/profesor. A la vez acordaron sugerir a la viuda del sr. Muntadas que se diri-
giera a la Diputación y a otros claustros de distintos institutos para solicitar una ayuda
que le permitiera sacar adelante a sus dos hijos. El profesor D. Agustín Cervantes pro-
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
8 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
Agradecía este cambio a los ministros Montero Ríos, Navarro Rodrigo
y Calleja Sánchez que lo habían hecho posible y asimismo agradecía a la
Diputación de Córdoba «las repetidas atenciones»
que había tenido con el
Instituto y relataba algunas de ellas: la atención al edificio, el aumento de los
gabinetes y aprovisionamiento de material científico, el aumento de salario
a los catedráticos y de manera especial haber otorgado pensiones a viudas y
huérfanos de «beneméritos profesores de esta casa de Enseñanza .. quede
consignado que el Instituto de 2ª Enseñanza al desatarse los vínculos pu-
ramente económicos que la relacionaban con la Excma. Diputación de la
provincia, guarda y conservará siempre un gato recuerdo»
14
. A partir de esta
fecha se añadió al cargo de habilitado del Instituto.
Seguidamente trataremos el movimiento contable del Instituto Provin-
cial de Córdoba adentrándonos en los ingresos y gastos del mismo en ge-
neral pero centrados en el periodo que analizamos de 1895-1902, así como
del procedimiento administrativo que llevaba consigo la gestión económica
del Instituto y el Colegio de la Asunción por parte del Claustro de profe-
sores del Instituto.
3. LOS INGRESOS
Los ingresos de los Institutos Provinciales tenían una triple procedencia:
los provenientes de rentas propias derivadas de fundaciones y otras pro-
puso que el claustro se dirigiera a las Cortes en solicitud de que el profesorado tuviera
opción a derechos pasivos y así lo acordaron. Asimismo, se nombró en el mismo
claustro una comisión (Sres. Sentenach, Ceynos y Rodríguez) para redactar las bases
para la creación de una sociedad de socorros mutuos entre el profesorado del Instituto,
Archivo del Instituto Séneca (en adelante AISCO.), Actas de Claustro 1846-1882,
21-11-1872. Pero el problema de las familias del profesorado fallecido continuó y lle-
gados a 1890 comprobamos que se concedió una pensión de 2,50 ptas. para dos hijas
huérfanas del catedrático don José María Rodríguez García y a finales de 1890 se pro-
puso en claustro que para paliar la necesidad de las viudas y huérfanos de catedráticos
fallecidos, jubilados o en activo se les concediera la cantidad de 750 ptas. que pagarían
por igual todo el profesorado, aunque se propuso que se podría ir reuniendo esas can-
tidades con aportaciones mensuales para tener un fondo al que recurrir en estos casos,
pero finalmente se eliminaron las pensiones concedidas a las viudas y huérfanos de los
catedráticos del Instituto en 1894, Ibid., 27-02-1890, 29-11-1890 y 25-04-1894.
14
Memorias del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1886-1887, 4 y 5.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 9
piedades; la percepción de derechos: de examen, matrículas, etc., y la
asignación de las Diputaciones provinciales hasta 1887/Presupuestos del
Estado a partir de esa fecha. Analizamos a continuación cada uno de ellos
15
.
1. Era habitual en el Antiguo Régimen que personas de la nobleza con
importantes patrimonios destinaran en vida o dejaran en sus testamentos,
sus bienes o parte de ellos a fundaciones con un fin concreto, en este caso
con fines educativos. De esta manera algunos centros docentes gozaban de
unas rentas que les permitían llevar a cabo su labor. Es el caso del Colegio
de La Asunción
16
y luego el Instituto Provincial de Córdoba ya que el
15
Estas tres vías se constatan en el Instituto Provincial de Guipúzcoa, ORTIZ DE
BARRÓN, Igor Camino, Los estudios de Segunda enseñanza en Guipúzcoa. El Instituto
Provincial (1845-1901), Tesis doctoral de la Universidad del País Vasco, 2010, 219. En
el Plan Pidal y la Ley Moyano de 1857 los Institutos y su funcionamiento estaban a
cargo de los presupuestos provinciales y así lo hemos constatado en los años de 1847 a
1865 en el de Córdoba que estamos estudiando. Fue a partir de 1887 cuando el Estado
asumió la financiación de los Institutos, RUIZ BERRIO, Julio, «Instrucción versus
formación, una constante en la enseñanza secundaria en España», en Revista Española de
Educación comparada, 7 (2001), 90.
16
Según el profesor Aranda Doncel, el doctor Pedro López de Alba puso a disposición
del Colegio que fundaba todo su patrimonio consistente en fincas rústicas: cortijo de
Vihornilla (189 fgas.); el Toril (167 fgas.) en Castro del Río; Hazas de Illanes (146 fgas.)
en Espejo; las casas principales del Colegio y una serie de juros, censos y otros recursos.
Asimismo, fueron benefactores del Colegio: el II y III duques de Arcos influidos por el
Maestro Juan de Ávila; D Teresa de Córdoba y Hoces; Gaspar de Ayllón cedió dos
casas en la collación de San Juan de los Caballeros, así como una huerta; y una larga lista
de benefactores que favorecieron al colegio a través de sus mandas testamentarias, al-
gunos de los cuáles procedían de Indias y en general, tenían una estrecha relación con la
Compañía de Jesús. Estos bienes se fueron aumentando y en el siglo XVII se añadió el
olivar y viña de la Albaida y numerosas casas en la ciudad de Córdoba, así como juros y
censos. Hubo momentos en que las fincas rústicas fueron hipotecadas y algunas casas
vendidas como ocurrió a principios del siglo XVII, con motivo de la remodelación del
edificio y la compra de dos pajas de agua del cabildo, lo que evidencia problemas
económicos en el Colegio hasta el punto de convertirse en porcionistas la gran mayoría
de los colegiales. Llegados el siglo XVIII se mantuvieron las fincas rústicas citadas y se
contabilizaron once casas en siete collaciones de la ciudad, pero el 60% de los ingresos
procedía de las aportaciones en especie y el metálico de los alimentos de los colegiales.
Hasta 1725 en que se hicieron cargo del Colegio los jesuitas, tenía saldos negativos que
aquéllos convirtieron en positivos, hasta la crisis de 1783-1787 en que el grueso de los
ingresos procedían de los porcionistas, aunque se añadió el olivar y molino de aceite de
Hojamaimón, habiéndose reducido las casas de Córdoba a siete, ARANDA DONCEL,
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
10 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
Estado le reconoció al crearse «todos los derechos fundacionales … y tam-
bién cuantas cargas u obligaciones pusiera el fundador o después en el
transcurso de los tiempos se concertaran con los generosos donantes»
17
.
Contaban ambos establecimientos con numerosas fincas rústicas y urbanas
que les proporcionaban sabrosas rentas ya que en su mayoría estaban
arrendadas. Pero en el caso del Instituto hemos de tener en cuenta que, al
cabo de ocho años de su fundación, tuvo lugar la Desamortización de
Madoz y que, por tanto, los bienes de la fundación y los de agregaciones
y/o donaciones posteriores fueron desamortizados, enajenados y conver-
tidos en inscripciones intransferibles de la Deuda. Al haber sido enajenados
después de la Ley de 2 de octubre de 1858, el Instituto solo debía percibir
lo que las fincas rendían al tiempo de su venta. Por esta razón, aunque se
vendieron en unas cantidades bastante altas «cuyas rentas bastarían para
cubrir todos los pagos [del Instituto]», según expresaba el director, en el
Instituto no repercutieron los beneficios de la venta
18
. Es más, en el curso
1861-62 aún se estaba esperando que se adjudicaran al Instituto las inscrip-
ciones por el valor de las fincas vendidas. En 1863 la relación de los bienes
del Instituto que fueron desamortizados con expresión de las rentas que
producían al mismo eran las siguientes
19
:
Ingresos del Instituto provenientes de rentas propias en 1863
Fincas rústicas Ubicación Renta rs.
Cortijo de Viahornilla Castro del Río 6.480
Cortijo de Villarealejo Córdoba 11.500
Haza de Illanes Espejo 4.300
Lagar del Ayllón
Dehesa de la Solana Belmez 26.100
Juan, Una institución educativa en el Antiguo Régimen: el Colegio de la Asunción de Córdoba
(1569-1847), RAC., Córdoba, 2022, 117-124, 149-161, 240-251 y 365.
17
Memoria del Instituto General y Técnico de Córdoba, Apertura del curso 1901-1902, 51.
18
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1863-1864, 11 y reseñado por TORRE, José María de la, El Instituto Provincial de …,
19
AISCO, Rentas propias, 1863.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
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Fincas rústicas Ubicación Renta rs.
Huerta de Luna Posadas 1.380
Hazas de olivar
450
Dos huertos
100
Subtotal F. Rústicas
50.910
Total rentas
56.744
Contribuciones a la Hacienda pública 11.348
Resta
45.396
Fincas urbanas Calle Renta rs.
Casa n.º 29 San Lorenzo 260
Casa n.º 10 Barrionuevo 200
Casa n.º 11
Jesús Crucificado
1.250
Casa n.º 31 Cristo-S. Miguel 500
Casa n.º 32 Cristo-S. Miguel 1.100
Casa-Calleja de la Cruz 800
Casa Posadas Aragoneses 770
Casa Posadas
Plaza
379
Casa Posadas del Convento 575
Subtotal F. urbanas 5.834
Estas rentas suponían en el promedio de los ingresos del período anterior
comprendido entre 1848 y 1860 casi un tercio de los mismos. Las inscrip-
ciones fueron administradas desde el momento de su conversión por el
director del Instituto «en calidad de representante del fundador y donantes,
a la par que del Estado»
para lo que anualmente debía rendir cuentas a
Hacienda, hasta que en 1899 hubo un cambio que afectó a las finanzas del
Instituto de manera significativa, según veremos más adelante.
Llegados al final del siglo el Instituto de Córdoba contaba con una ha-
cienda llamada Arruzafilla que por su extensión y condiciones era apropiada
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
12 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
para las enseñanzas de la Escuela práctica de Agricultura, por lo que se
solicitó a la Diputación Provincial que se estableciese como tal porque
«puede contribuir al desarrollo de tan útil enseñanza»
20
. Mantenía el Insti-
tuto las propiedades referidas en Castro del Río, Belmez y Posadas que
seguían arrendándose aunque no tenemos datos concretos de estos ingre-
sos
21
. También contaba el Instituto con donaciones de familias notables
tales como los marqueses de Villaseca que poseían el Patronato del Colegio
de Ciencias Santa María de Gracia
22
; el patronato de hijosdalgo de los
condes de Zamora de Riofrío
23
y la Obra Pía de D. Rafael Joaquín Gaitán
Romero y su escuela de Niñas Educandas en Posadas
24
, que en general
20
Id., Actas de Claustro 1847-1882, 6-01-1864. Sobre la Escuela de Agricultura ver:
Memorias del Instituto de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso 1860-1861, 6-8. En
1869 la Diputación Provincial planteó el proyecto de refundir la Escuela de Agricultura
del Instituto con la Escuela Especial de Agricultura que ella creaba en el cortijo del
Alcaide, AISCO., Actas de Claustro 1847-1882, 5-04-1869.
21
De la marcha progresiva del Instituto Provincial de Córdoba y de su Real Colegio adjunto Nª
de la Asunción en el trienio de 1851 a 1853, 31.
22
Este colegio fue fundado en 1506 por don Antonio Fernández de Córdoba, señor de la
villa de Belmonte y se adhirió al Instituto el 6 de julio de 1848, como representante del
colegio de la Asunción, con la obligación de conceder cuatro plazas gratuitas que podía
proveer el patrono, TORRE GARCÍA, El Instituto Provincial de Segunda …, 145.
23
Este título fue creado el 9 de septiembre de 1795 por Carlos IV a favor de Manuel de
Medina Ayuda y Corella que tenía su casa solariega en el barrio judío de Córdoba de-
tentando el título en esta época D. José Cabezas y Fuentes, senador vitalicio.
24
Fueron los hermanos Pelagio María y Joaquín Rafael Gaitán Romero quienes después
de heredar unos terrenos de su hermano Antonio Gaitán, escribano público, edificaron
la citada escuela que comenzó con más de cien niñas. Fue agregada al Instituto en 1850
con la obligación de sufragar los gastos del colegio consistentes en el salario de una
maestra y una auxiliar, el material y la conservación del edificio, TORRE GARCÍA,
El Instituto Provincial de Segunda …, 145. En los cursos de principio del siglo XX el
Instituto invertía en ella a veces más cantidad que en el material científico del mismo.
Es el caso del curso 1900-1901 en donde se invirtieron 2.000 ptas. en la Escuela de
niñas de Posadas frente a 1.556.62 ptas. para el material del Instituto. Y así se repitió en
el curso siguiente, Memoria del Instituto General y Técnico de Córdoba, curso 1900-1901,
41. El Instituto de Jerez, «Padre Luis Coloma», tuvo al principio como benefactor al
bodeguero Juan Sánchez, quien dejó en su testamento una importante suma de dinero
para la fundación de un centro educativo que resultó ser el posterior Instituto lo que le
permitió adquirir materiales modernos y de calidad para la enseñanza de los bachilleres,
RODRÍGUEZ DOBLAS, M.ª Dolores, El instituto Padre Luis Coloma, 150 años de
historia, Jerez, 1989 y https://www.iescoloma.es/.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 13
originaban más gastos que ingresos al ser Patronatos de enseñanza. Nor-
malmente en las Memorias no aparece la cantidad que representaba el
ingreso por «rentas propias», salvo en algunos años como es el caso del curso
1879-1880 en que se refleja por este concepto la cantidad de 15.829,73
ptas. que representaba un 64% en relación con los ingresos por derechos
25
.
A partir del curso 1900-1901 aparece desglosada esta partida cuya partici-
pación en los ingresos se había reducido notablemente representando
aproximadamente un 14% del total de ingresos, porcentaje que se repite en
el curso siguiente de 1901-1902
26
.
Y es que a partir del curso 1898-1899 al tratar de la situación económica
del Instituto aparece en las Memorias una nota indicando que no se podían
cerrar las cuentas de rentas y cargas del Instituto por una interpretación «sin
duda torcida», de la Dirección General de Propiedades al respecto del ar-
tículo 27 de la Ley de Presupuestos de 29 de junio de 1890. Según mani-
festaban todos los directores a partir de 1898, la indebida interpretación del
citado organismo oficial «ha determinado el secuestro de las láminas pre-
sentadas al canje desde 1º de julio de 1899» que hasta esa fecha habían sido
administradas y cobradas por el Instituto «a pesar de la citada Ley de 1890».
Según el director, don Luis Olbés y Zuloaga, y los directores siguientes, los
bienes del Instituto procedentes de fundaciones de enseñanza tenían ca-
rácter de perpetuidad sin que se hubiera interrumpido en ningún momento
el cumplimiento de los fines para el que se donaron y, por tanto, éstos no
debían estar afectados por la incautación «si es que ha de cumplirse el ar-
tículo 38 del código civil al que ha de someterse la incautación de funda-
ciones de enseñanza». Además, apostillaba el sr. Olbés que los tres bienes
referidos de los marqueses de Villaseca, el conde de Zamora de Riofrío y la
Obra pía del sr. Gaitán, tenían cláusula de reversión
27
. Esta incautación que
se prolongó en el tiempo analizado en este trabajo, sería la causa principal
de la reducción de los ingresos por «rentas propias» del Instituto que hemos
referido con anterioridad.
25
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1880-1881, 65.
26
Memoria del Instituto General y Técnico de Córdoba, Apertura del curso 1901-1902, 41 y
1902-1903, 46.
27
Ibid.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
14 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
2. El Instituto percibía además derechos por distintos conceptos: Dere-
chos de matrícula (enseñanza oficial, privada y libre), derechos académicos
(enseñanza oficial, privada y libre), derechos de títulos, derechos de examen
(de ingreso de asignaturas, de grados), derechos de certificaciones (oficiales
y personales), derechos de formación de expediente a los alumnos libres y
las pólizas y timbres correspondientes
28
. En el período estudiado no se trata
de ellos en el Claustro, sin embargo, en los primeros años era el Claustro el
que determinaba quién pagaba esos derechos
29
, y ante él se rendían cuentas
de los ingresos de los mismos y cómo se distribuían estas cantidades
30
. Estos
ingresos eran de gran importancia y como prueba de lo que decimos pon-
dremos dos ejemplos. Así, de primero de julio a 30 de septiembre de 1863
se ingresó por esta vía un total de 5.160 reales de vellón, un 28% de lo que
posteriormente sería el presupuesto concedido por el Estado
31
, y en el curso
1879-1880 supusieron un 35,5%, de los ingresos generados por el Instituto,
junto con las rentas propias
32
. Ni que decir tiene que era una cantidad
variable cada año, aunque como podemos comprobar siempre tuvo un peso
notable en el monto de ingresos. A medida que avanzamos en el tiempo
estos derechos aumentaron de manera muy importante hasta el punto que
en los años finales de esta serie que estamos analizando, 1900-1901 y
1901-1902, estos ingresos supusieron el 86%, mientras que los generados
por rentas propias habían descendido de manera notoria, según hemos
reflejado en el apartado anterior.
28
En el Instituto de Noviciado de Madrid los ingresos por matrículas y grados suponían
en muchos casos el 100% de los ingresos, RODRÍGUEZ GUERRERO, Carmen, El
Instituto del Cardenal Cisneros de Madrid (1845-1877), Madrid, 2009, 253. En Teruel, al
igual que en Córdoba, eran muy escasos, ALDECOA CALVO, José Serafín, «Los
inicios de la segunda …», 172.
29
En septiembre de 1863 se decidió en Claustro que los alumnos de latín no pagaran
derechos si los habían satisfecho por otras asignaturas; que pagaran los suspensos, y el sr.
Sentenach propuso que no los pagaran los hijos de los profesores, AISCO., Actas de
Claustro 1847-1882, 1-09-1863. Asimismo, en los exámenes extraordinarios de 1864 se
decidió que sólo pagaran los que no se presentaron a los ordinarios, los suspensos y los
que quisieran subir nota, Ibid., 1-09-1864.
30
Ibid., 16-06-1864
31
Ibid., 8-10-1863.
32
Memorias del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso,
1880-1881, 65.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 15
No sabemos en qué proporción, pero una parte de estos derechos se
destinaba al profesorado y en 1900 quedaron sujetos al impuesto de utili-
dades. Así, los derechos que por este concepto percibía el profesorado y
auxiliares se vieron reducidos en un 12%
33
.
Finalmente comprobaremos la dificultad que para los directores del Ins-
tituto tenía la gestión de los ingresos en relación con las «rentas propias»,
esto es, con la gestión de las fincas rústicas y urbanas. Debían gestionar los
arrendamientos y la producción y pudiendo ser un canal importante de
ingresos, a veces no lo era. Comprobamos que en los primeros años de
funcionamiento del Instituto el déficit alcanzado por éste fue notable y este
déficit lo debía cubrir la Diputación Provincial.
Conocemos la preocupación de los directores por este tema a través de
don Juan Antonio de la Corte y Ruano-Calderón quien al inicio de los
años cincuenta, recién llegado a la dirección del Instituto, quiso poner
remedio a esta situación y pretendió rentabilizar las propiedades que tenían
el Instituto y el Colegio. Como preámbulo a su propuesta ofreció los la-
mentables datos del déficit de los años 1850 a 1854 que, como podemos ver
en el cuadro siguiente, se venía arrastrando desde 1848
34
.
33
Real Orden de 6 de agosto de 1900 y de la circular de la Dirección General de Con-
tribuciones.
34
Memorias del Instituto de Segunda Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso 1861-1862,
101.
0
20.000
40.000
60.000
80.000
0
50.000
100.000
150.000
200.000
250.000
1848184918501851185218531854185518561857185818591860
Ingresos-gastos-déficit Instituto Provincial 1848-1860 (rs.)
Ingresos Gastos totales Déficit provincia
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
16 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
Presentaba el sr. de la Corte con gran orgullo la espectacular caída del
déficit que finalmente se había enjugado totalmente en 1854, se mantuvo a
cero entre 1855 y 1859, lográndose superávit en los años de 1856 a 1858.
Esta eliminación del déficit y aún los datos favorables de los años siguientes
se justificaban según el Sr. de la Corte y Ruano-Calderón por varias razo-
nes. En primer lugar, consideró que era fundamental deslindar los derechos
del establecimiento de las diferentes fundaciones y obras pías, por lo que
logró realizar «la agregación definitiva de algunas de aquéllas respetando la
intención de sus fundadores … con notorio beneficio de los pueblos».
Por otra parte, aumentaron los beneficios académicos al aumentar los
derechos de matrículas. Pero no dudaba en plantear que el factor funda-
mental de dicho éxito estaba en la «mejora progresiva de los bienes raíces
que el Instituto posee» y para ello propuso las siguientes acciones: visitar las
fincas y/o haciéndolas reconocer por personas competentes; reparar los
«estragos de tiempos anteriores como ha sucedido en Castro del Río,
Belmez y Posadas y en el término de Córdoba a costa de no pequeños
desembolsos»; estimular el interés de los arrendatarios; proyectar nuevas
plantaciones y otros trabajos agrícolas, etc.
35
Hemos de advertir que para el
año anterior, 1849, el Colegio de la Asunción aportó su superávit para
aliviar en parte este tremendo déficit
36
.
Consideramos que esta línea fue seguida por el resto de directores que le
sucedieron, pero esto no era definitivo porque, como podemos apreciar, en
1860 se volvió a un abultado déficit que permaneció en los años siguientes.
Pero en este trabajo nos interesa profundizar en los gastos y, especialmente
en los de material pedagógico o científico que pone de manifiesto, como
decíamos anteriormente las prioridades del Instituto y sus enseñanzas.
4. PARTIDAS DEL GASTO
Este apartado lo consideramos fundamental puesto que nos permite co-
nocer cuáles eran las prioridades de la institución. Y es que hay que tener en
35
Memorias de la marcha progresiva del Instituto Provincial de 2º Enseñanza de Córdoba, 1854,
30-33.
36
AISCO, Actas de Claustro 1846-1882, 21-06-1848.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 17
cuenta tres interrogantes fundamentales en cuanto al gasto: «cuánto se gasta»,
cantidades que aparecen en los datos; «en qué se gasta», para conocer la
estructura del organismo que estamos investigando, en este caso el Instituto,
sus prioridades, etc.; y por último «cómo se gasta», el proceso administrativo
que lleva a la autorización del gasto propuesto. Y estas son las cuestiones que
nos planteamos en este apartado para el que contamos con dos tipos de
fuentes, ambas emanadas del Instituto Provincial cuales son las actas del
Claustro y las memorias redactadas por los directores del momento. Con
ambos documentos conoceremos el aspecto cuantitativo, pero fundamen-
talmente el cualitativo, que pondrá de manifiesto en qué se gastaba.
En relación a la primera cuestión «cuánto se gasta» diremos que las tres
partidas que se suceden en todo el siglo XIX son las de Gastos de personal
facultativo, de personal administrativo y subalterno, y de material científico
y pedagógico. Con los datos que ofrecen las memorias de los años de 1892
a 1902 hemos confeccionado el siguiente cuadro resumen en donde apa-
rece el monto que supuso cada una de estas partidas en los años reflejados,
expresadas en pesetas
37
.
Gastos Instituto 1892-1902 (ptas.)
Como es natural las partidas más abultadas son las que corresponden al
personal y dentro de ellas al personal académico, el profesorado.
1.- El equipo directivo estaba formado por el director, vicedirector y
secretario que eran catedráticos. Pero había entre 9 y 10 catedráticos nu-
merarios más que se catalogaban como de «estudios generales», uno o dos
catedráticos de «estudios de aplicación»
(1-2), profesores auxiliares (2-3), 1
o 2 sustitutos de catedrático y varios ayudantes de cátedra, según los años.
En general el número de profesores independientemente de su categoría
37
Ibid., de 1892-93 a 1901-1902.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
18 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
profesional, estuvo entre 18 y 19 en el periodo comprendido entre 1892 y
1899 para los que tenemos datos específicos de estas partidas. Cuando en
1901 el Instituto pasó a denominarse Instituto General y Técnico, se in-
crementaron los denominados «profesores especiales»
en número de 9-10.
Desde el punto de vista económico acaparó un promedio del 75,02%, lo
que da idea del volumen de dicha partida en el conjunto general del gasto
del Instituto. Entendemos que las diferencias entre unos años y otros están
en la cantidad de sustitutos y auxiliares que se necesitaran en cada curso
teniendo en cuenta las bajas que pudiera haber de catedráticos que eran los
que percibían mayor salario. En la gráfica siguiente podemos observar la
gran diferencia de esta partida en relación con las otras dos.
2.- El personal administrativo y subalterno se refería a: un oficial de se-
cretaría, el escribiente de la secretaría (1-2), un conserje, bedeles (2), por-
tero, jardinero y dos mozos. Esta partida representó un promedio del
16,24% muy por debajo del personal académico y, como podemos observar
por las cifras del cuadro y su representación en la gráfica, fue muy uniforme
en los años analizados ya que el número de personas de este grupo estuvo
siempre entre 9-10 y eso hizo que tuviera muy poca variación entre los
distintos años. Entre ambos tipos de personal hay también una diferencia
importante dado que el de secretaría se reducía a dos personas y el subal-
terno entre 6 y 7 personas. De este modo la proporción era de 28% per-
sonal de secretaría y 72% subalterno,
0,00
10.000,00
20.000,00
30.000,00
40.000,00
50.000,00
Partidas del gasto
Personal facultativo Personal admvo-subalterno Gastos de material
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 19
3.- El material científico-pedagógico es una cifra casi petrificada que se
reduce en los últimos años probablemente de acuerdo con los años de la
crisis finisecular. En este periodo en donde ya habían pasado más de cin-
cuenta años desde la creación del Instituto Provincial, los distintos gabinetes
tendrían ya una importante cantidad de material. De todas maneras, hemos
de advertir que en las dos fuentes consultadas las cantidades destinadas a la
partida de material es distinta, y en principio la diferencia podría venir
marcada por el hecho de que los datos que ofrecen las actas del Claustro
proceden del presupuesto previsto para el curso, mientras que las que en-
contramos en las Memorias se refieren al gasto efectuado. Cambia la can-
tidad siendo las de las actas del Claustro inferior, con un promedio de 4.580
ptas. frente al promedio de las Memorias que, si nos ceñimos a los mismos
años 1895-96 a 1900-1901 tendría un promedio de 5.045,31 ptas., lo que
supone una diferencia de un 10% con respecto a lo presupuestado por el
Claustro. Podemos comprobar sin embargo que los años en que desciende
la asignación para esta partida coincide con los del punto álgido de la crisis
de final de siglo. En general, el promedio del material científico supuso en
este periodo de años un 8,74% del total de las tres partidas.
El desglose de esta partida no aparece en las Memorias hasta el año curso
1900-1901 cuando el Instituto se convierte en General y Técnico. Sin
embargo, en los presupuestos que aparecen en las actas del Claustro sí hay
desglose aunque no de manera clara pues, como hemos comentado con
anterioridad, hay partidas sin desglosar que hemos tenido que calcular.
Además, en los presupuestos se mezcla el material de los gabinetes y labo-
ratorios, biblioteca, etc., con obras menores. En cambio, en las Memorias a
partir de 1900-01 se desglosan estas cantidades y además otros gastos que
describiremos al final.
Precisamente en esta última partida es en donde atenderemos a la pre-
gunta «en qué se gasta» además de en los salarios del personal, y la respuesta
es en material científico-pedagógico. Y es que el detalle del gasto por este
concepto del material científico y/o pedagógico es el que aprobaba cada
año el Claustro de profesores. Hay algunos conceptos que tienen entidad
propia en los presupuestos y que no se asimilan a otros, mientras que en
algunos años se daban cantidades globales que abarcaban varios conceptos,
resultando imposible saber qué cantidad correspondía a cada cual. Para la
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
20 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
mejor comprensión del gasto del período estudiado hemos elaborado un
cuadro resumen que aparece más abajo y que además permite comparar
unos años con otros entre 1895-1896 y 1900-1901 que da idea de lo que
ocurría en el resto de los años. Estableceremos una clasificación de las par-
tidas de gasto de material en ordinarias y extraordinarias.
A. Entre las partidas fijas u ordinarias cabe destacar:
- Adquisición de material para los gabinetes
Era la más abultada desde el punto de vista cuantitativo: llegó a alcanzar
entre 1895 y 1898 el 45% del total, lo que pone de relieve la importancia
que se le daba a los gastos con un fin pedagógico. Unos años se especificaba
el gabinete concreto que dispondría de la cantidad asignada y el uso que
daría a ellos, mientras que en otros casos aparece «adquisición de material
científico con destino a los gabinetes»
38
. Ya adelantamos que había una gran
diferencia entre los gabinetes de Ciencias (Física. Química e Historia Na-
tural) que se primaban sobre los de Letras.
Como prueba de lo que decimos remitiremos al discurso de apertura del
curso 1897-1898 pronunciado por el director, el catedrático D. Manuel
María Rodríguez García, quien desde el inicio de su alocución dijo que
hasta hacía cuarenta años se consideraba el estudio de las Ciencias Naturales
como secundario en los planes de estudios de secundaria, primando sobre
ellas el Latín, la Historia y la Filosofía; entre otras razones justificaba «la
inmensa utilidad práctica que todos los días ofrecen y el gran número de
inesperadas aplicaciones que para comodidad y servicio de la Humanidad
surgen». En relación con el alumnado los estudiosos de las Ciencias Natu-
rales hacen «que ejerciten sus sentidos, su juicio, la razón y hasta la fantasía
haciéndoles cada vez más aptos para observar y más pacientes a la investi-
gación». Recomendaba asimismo el procedimiento idóneo de enseñanza y
estudio. Con este precedente no es de extrañar que a la hora de comentar el
material científico a adquirir, se centrara fundamentalmente en los Gabi-
38
Así aparece para los cursos 1895-96, 1897-98 y 1898-99, Archivo Instituto Luis de
Góngora (en adelante AILGCO.), Actas de Claustro 1895-1902, 30-04-1895, 15-05-
1897 y 28-05-1898.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 21
netes de Ciencias: «procuramos reunir en nuestros Gabinetes todos los
aparatos y recursos que para la enseñanza de las Ciencias nos permiten las
cortas cantidades destinadas al objeto»
39
.
Y no era solo él quien pensaba así, de hecho, ya en el curso 1876-1877,
la Diputación Provincial consignó un crédito extraordinario de 8.500 ptas.
que hizo elevar el presupuesto normal para todos los gastos de material
científico en un 62%, para «poner el Gabinete de Física y Química a la
altura de los últimos adelantos de la ciencia … con aparatos adquiridos en
las casas de los más acreditados constructores». Y el propio director, don
Victoriano Rivera Romero, en su discurso de apertura del curso 1877-
1878, puso de manifiesto que
Uno de los defectos que se notaban en las cátedras de este Instituto, era el
encontrarse separada la cátedra de Física de su respectivo gabinete, pu-
diendo esto ocasionar grandes perjuicios a las máquinas y aparatos que
posee al ser trasladados del gabinete a la clase y viceversa.
Por eso se dispuso que se trasladase al salón alto que ocupaba el frente de
la fachada principal
40
.
Las adquisiciones para los Gabinetes de Física, Química e Historial
Natural se vieron continuamente engrosados con aparatos y material. Así
para Física: Telescopio, acumuladores, pilas eléctricas, etc. (1893-1894);
aparatos eléctricos «secundado el incansable celo del catedrático D. Manuel
María Rodríguez García»
(1895-1896); moderno grafófono, un sacarímetro
gran modelo Saurent (1897-1898); dinamo-motor eléctrico, tubos un
solenoide de mano, pilas termoeléctricas y gran número de accesorios que
acapararon un tercio del presupuesto para todo el material del Instituto
(1899-1900); composición de la dinamo-motor enviándolo a París, balanza
de Mohr, entre otras adquisiciones.
39
Memoria sobre el estado del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del
curso 1897-1898, 3-9 y 12.
40
Ibid., Apertura del curso 1877-1878, 15-22. La atención especial que recibían las cien-
cias, especialmente la física la pone de relieve: RODRIGUEZ DOBLAS, María Do-
lores, «Cuando la física se llamaba física divertida», Pasaje a la ciencia. Revista de divulga-
ción científica del IES. «Antonio de Mendoza», 11 (2008),
www.pasajealaciencia.es/2008/a04-n11.html
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
22 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
En 1896-97 se dice que el gasto sería para los de Física y Agricultura,
mientras que en 1901 se especifica que se destinaría a la compra de aparatos
de laboratorio de Física y Química
41
. Sin embargo, las atenciones a estos
Gabinetes siguieron a lo largo de los años y podemos decir que si no se
compraban nuevos aparatos se mejoraban las estancias. En el curso
1900-91, según consta en la Memoria del siguiente, en el de Física se
adecuaron las estanterías pintándolas, barnizándolas además de comprar
estantes nuevos; abriendo huecos para comunicación con la parte nueva,
abriendo los balcones que estaban tapiados. En el de Química se compraron
nuevos estantes y para ambos Gabinetes se instaló el alumbrado de gas, y
calefacción por gas para el laboratorio de Química, etc. (1901-1902). El
doctor D. Rafael Pavón y el de Ciencias D. Rafael Vázquez Aroca con-
feccionaron aparatos para la red eléctrica de la cátedra de Física (1901-
1902).
El Gabinete de Historia Natural aumentó su sección de mineralogía con
una colección de 55 minerales de gran tamaño procedentes de las minas de
Riotinto, que había sido donada por mediación de D. Domingo Moreno
(1893-1894); adquisiciones de aves, mamíferos y crustáceos (1895-1896) y
(1897-1898), y colección de invertebrados y sus accesorios con reactivos
para disecación, (1899-1900). A veces se recibían regalos para los gabinetes
como es el caso de un preciado mineral regalado por D. Jacinto Mecías
(1896-1897). En 1901 se comenzó el traslado de este Gabinete de Historia
Natural a la clase de Geografía ya que ésta permitía que se tuvieran zonas
independientes para los elementos de mineralogía, micrografía y las colec-
ciones regionales (1901-1902).
Para la atención de los Gabinetes de Física, Química e Historia Natural
se contaba con la inestimable colaboración del bedel D. Juan Gómez
Méndez, y el mozo D. José García Porrero. Hay constancia que el segundo
41
AILGCO., Actas de Claustro 1895-1902., 23-04-96 y 21-09-1900. El laboratorio de
Química se adecuó en la década de los ochenta y las prácticas se realizaban en el de-
partamento que «no tenía acertada disposición de hogares, ni hornillas, ni seguridad
siquiera para el operador, estando ruinoso y apuntalado el techo … hoy cuenta con
todo lo que hace falta para lo que pide una cátedra de elementos de Química en la
Enseñanza Secundaria», Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba,
Apertura del curso 1888-1889, 7.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 23
participaba activamente en la disecación de ejemplares en Historia Natu-
ral
42
.
Observando el cuadro de gastos comprobamos un descenso de esta par-
tida en los dos últimos años que podría deberse a que se iban cubriendo las
necesidades de material de éstos a lo largo de los años y hay que tener en
cuenta que también se debía atender las necesidades de material del Colegio
de Niñas Educandas de Posadas
43
, pero es también muy probable que las
necesidades en otros aspectos hicieran descender éstas
44
. De todas maneras
hubo ocasiones en que los directores se quejaban de la escasez de dotación
económica para adquisición de material como hemos podido comprobar en
la Memoria del curso 1905-1906 que realizó el prestigioso profesor D.
Eduardo Hernández-Pacheco acostumbrados probablemente a que para los
gabinetes de Ciencias había habido siempre dotación: «Con las escasas
dotaciones que para material tienen nuestros establecimientos docentes,
pocas mejoras pueden hacerse en ellos y reducidas pueden ser las adquisi-
ciones de material científico»
45
. Pero había instrumentos que no podían
dejar de adquirirse para Historia Natural y así adelantamos que, según
consta por la memoria de 1903-1904, se adquirieron en el curso anterior
utensilios y herramientas para las disecciones tales como sopletes, hilo de
platino, cubetas para las disecciones, escalpelo, pinzas, tijeras, micrótomo
Ranvier, etc., que se adquirieron en la casa Devrolle de París. Se adquirió
además para las excursiones geológicas una cámara fotográfica de la casa
Photo-Hall también de París. Y, desde luego, a pesar de que el profesor
Hernández-Pacheco seguía reclamando más inversiones para Ciencias,
hemos comprobado que se siguió aumentando el aparataje de los gabinetes
de Física de las casas más prestigiosas de Europa (Puente de Weathstone y
42
Memoria del Instituto General y Técnico, Apertura del curso 1901-1902, 10.
43
Memoria de la marcha progresiva del Instituto Provincial de Córdoba y de su Real Colegio
adjunto Nª Sª de la Asunción en el trienio de 1851 a 1853, 33.
44
La necesidad de material didáctico fue patente en todos los Institutos recién creados, sin
embargo los fondos no eran abundantes y el material se compró poco a poco. En el
Instituto de Teruel su director, Pedro Andrés, renunció a la gratificación anual como
director durante ocho años para la compra de material científico, ALDECOA CALVO,
José Serafín, «Los inicios de la segunda …», 186-187.
45
Memoria del Instituto General y Técnico, Apertura del curso 1905-1906, 12.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
24 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
galvanómetro de la casa Hastman y Braun de Frankfort, voltámetro Hoff-
man, etc.)
46
.
Por otro lado, la importancia de los estudios de Agricultura fue puesta
de manifiesto asimismo por el director del Instituto durante su alocución en
la apertura de curso 1876-1877, quien después de enumerar la utilidad y
beneficios de la misma, elogiaba al gobierno por la creación de las cátedras
de Agricultura haciendo su enseñanza obligatoria en los estudios generales
pues «la generación que hoy se educa conocerá las leyes de la producción,
los elementos que la constituyen y el modo de armonizarlos para poder
llegar a obtener de la tierra con abundancia, perfección y economía los
frutos con que brinda»
47
.
Desde que se iniciaron los estudios de Agricultura
48
se hizo necesaria la
adquisición de material para topografía y agrimensura. Precisamente en
1896 se clasificaron e instalaron en el Gabinete de Agricultura colecciones
de semillas, maderas y otros productos agrícolas reformando los modelos de
maquinaria para la enseñanza de esta asignatura
49
.
No hemos encontrado ninguna partida que haga referencia a material
para otros gabinetes de manera tan notable y continuada. Para la enseñanza
de las letras se hicieron compras de mapas y libros. Tenemos sin embargo
conocimiento de que en 1905 el catedrático de Geografía e Historia don
Francisco Garrido Hidalgo construyó el planisferio que aún permanece en
46
Fue muy interesante el traslado del gabinete de Historia Natural a la cátedra de Geo-
grafía, que se llevó a cabo por el «extremado celo y constante trabajo del peritísimo y
querido compañero don Eduardo Hernández Pacheco … ayudado con desinteresado y
recomendado afán de los distinguidos alumnos, don Federico Castejón y Martínez de
Arizala, don Francisco Mulero Moreno y don José Rivera Rey», Ibid., Apertura del
curso 1902-1903, 8-9.
47
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1876-1877, 4-6.
48
Sobre los estudios de agricultura en la enseñanza secundaria ver: FERNÁNDEZ
CLEMENTE, Eloy, «La enseñanza de la Agricultura en la España del siglo XIX»,
Agricultura y sociedad, 56 (1990), 113-142. LUQUE BALLESTEROS, Antonio, «Di-
vulgación agronómica y enseñanza agrícola. Las cátedras de agricultura de los Institutos
de segunda enseñanza en la década de 1860», Historia agraria, 38 (2006), 119-142.
49
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1896-1897, 11.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 25
el techo de un aula, hoy de música, y según sus propias palabras: «Y lo he
hecho sin esperar recompensa alguna, sino por el puro placer de hacerlo y
para un mejor aprovechamiento de los alumnos»
50
. Es probable que sólo se
gravara al Instituto con los materiales para realizarlo, como ocurrió en el
Instituto de Cabra en donde realizó otro planisferio en 1895 y en donde se
dice que se realizó
sin el gravamen considerable que representa su confección para los fondos
del establecimiento, que sólo tuvo que afrontar los materiales y gastos de
instalación, siendo debida la ejecución material y técnica del pintado al
estudio y laboriosidad del catedrático de la asignatura don Francisco Ga-
rrido que vio recompensada su penosa tarea con un voto unánime de
gracias por parte del Claustro de catedráticos …
51
.
No generó por tanto un gasto digno de destacar, pero sí tuvo un reco-
nocimiento por parte del Claustro de profesores. Al estar completamente
terminado y en uso, se vio reflejado en la apertura del curso 1906-1907, en
que el director del Instituto, D. Ramón Cobo Sampedro, mostraba el
interés del catedrático don Francisco Garrido que lo había realizado
con objeto de facilitar el estudio de la Cosmografía a sus alumnos ha he-
cho instalar en el techo del aula de Geografía un gran firmamento cro-
mático giratorio, trazado y construido bajo su dirección … formando una
especie de mapa del cielo donde están señaladas todas las estrellas visibles a
simple vista
52
.
- Servicio de cátedras
No tenemos certeza sobre el destino concreto de esta partida que apa-
rece todos los años, excepto en 1895-96, probablemente camuflada con
50
Este texto aparece en el propio planisferio del que ha realizado una bonita presentación
el catedrático de Geografía e Historia del Instituto, D. José Arias Gamarra, y que fue
presentado en las III Jornadas de Institutos Históricos celebradas en Guadalajara en julio
de 2009.
51
Memoria en la apertura del curso académico 1895-96 en el Instituto de Cabra.
52
Memoria del Instituto General y Técnico de Córdoba, Apertura del curso 1906-1907, 12-13.
D. Francisco Garrido Hidalgo había ejercido en el Instituto Aguilar y Eslava de Cabra y
allí realizó otro planisferio quizá con un destino más decorativo puesto que estaba en el
despacho de dirección.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
26 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
otra partida. Cuantitativamente sufrió varias modificaciones, según puede
observarse en el cuadro resumen. Haciendo una media del dinero destinado
a ella comprobamos que representó un 5% del total, cantidad poco signi-
ficativa en el conjunto del gasto, según veremos. Desde el punto de vista
físico se construyeron soportes de hierro en la cátedra de Física sobre los
que se instaló un motor de gas y donde se sujetaba la dinamo que el motor
accionaba para las experiencias de curso (1901-1902).
- Gastos de apertura de curso
Con una media del 3% del total anual era una cantidad irrenunciable
cada año. La apertura de curso se hacía con gran solemnidad y cada año se
nombraba una comisión para atender tres aspectos fundamentales: comisión
de invitación y ornato, de recepción o recibo y de convite u obsequio,
formada cada una por dos o tres profesores. Si observamos el cuadro com-
probaremos que fueron precisamente los años de la crisis los que más dinero
se destinó a esta partida que fue aumentada con un 50% sobre los años
anteriores y el posterior. Precisamente en 1898, en el Claustro previo a la
apertura el director preguntó si se celebraba la apertura de curso y final-
mente se acordó «que se celebrara con igual solemnidad que en años ante-
riores»
53
. Y fue este año uno de los que aumentó el presupuesto para di-
chos gastos, frente a la crisis que se vivía
54
. Sin embargo, en momentos de
déficit elevado el director propuso que se realizase la apertura de Colegio e
Instituto en el mismo día y con el mismo presupuesto, ello conllevaba
asimismo la lectura de las dos memorias
55
. En el periodo que analizamos
supuso una media del 2,46% del total destinado a material.
53
AILGCO., Actas de Claustro 1895-1902, 23-09-1898.
54
Esta partida era tan importante como su celebración. Prueba de ello es que durante
cinco años que comprendieron los cursos de 1854-55 al 1858-59, el Claustro solo se
reunió para acordar la celebración de la apertura, AISCO, Actas de Claustro 1846-1882,
16-11-1854, 4-11-1855, 1-11-1856, 1-10-1857 y 1-10-1858. Bien es cierto que fue-
ron unos años políticamente tempestuosos en donde se dio la revolución de 1854 se-
guida del bienio progresista de gran convulsión política pero el único Claustro de cada
año con sólo este punto del orden del día, es prueba fehaciente de la importancia que se
le daba a este acto que congregaba a las fuerzas académicas, civiles, militares y eclesiás-
ticas de la ciudad.
55
Nos referimos a la apertura del curso 1863-64. Esta decisión se tomó en la misma sesión
en que se comunicó que había un déficit de 110.406 reales, Ibid., 1-09-1863.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 27
- Material de biblioteca
La biblioteca del Instituto Provincial de Córdoba era y es una joya bi-
bliográfica y desde luego fue alimentándose curso a curso con las aporta-
ciones de los distintos profesores que la engrosaban con sus propias obras y,
desde luego, con las adquisiciones que se hacían a sugerencia del profeso-
rado.
Incluyendo las obras «científicas y literarias»
que podrían adjudicarse a los
distintos Gabinetes, el porcentaje que se destinaba a engrosar la biblioteca
supuso un 7,64%. Según reflejaba el secretario del centro, D. Manuel María
Rodríguez García, la ubicación de la misma cambió para mejorar sus con-
diciones físicas y de acceso. La biblioteca se encontraba en el segundo piso y
esto hacía que la temperatura fuera mucho más elevada que en la planta
baja, lo que podría influir en el deterioro de las obras y la incomodidad de
los usuarios. Se planteó en el curso 1892-1893 ubicarla en la planta baja
para lo que se había entarimado el salón y la sala adjunta de lectura consi-
guiendo una extensión de 90 metros cuadrados. Para darle más luz se arre-
glaron las ventanas que daban al jardín y remozado y adaptado la estante-
ría
56
.
Esta partida tiene a su vez una subdivisión pues se destinaba una cantidad
fija a lo que se conceptualiza como pago de suscripciones de revistas, en-
cuadernaciones y obras y que podríamos considerar como de manteni-
miento de libros y suscripciones propiamente dichas. Esta cantidad se repite
en todos los años con una cantidad también fija que suponía el 6,5% del
total asignado. Y otra parte para gastos específicos de «obras científicas y
literarias»
que hemos querido diferenciar en el curso 1898-99 al ser una
cantidad importante, supuso el 18% del gasto de ese año. Sin embargo, al
no variar la cantidad total asignada al curso, 4.600 ptas., hemos querido
comprobar las partidas que quedaron mermadas para librar este concepto y
comprobamos que fueron precisamente los gastos destinados a los gabinetes
a los que se le restó un 25% respecto a los demás años y a los gastos del
Jardín Botánico que incluía obras de Historia Natural. La cantidad desti-
nada a este concepto en 1901 incluye también el genérico «libros», sin
56
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1893-1894, 10.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
28 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
especificar la materia, podrían ser libros de lectura que aumentaron la can-
tidad en más del 50% respecto a los años anteriores.
A modo de ejemplo reflejaremos los libros que se adquirían según los
años. Así, en 1893 se adquirieron volúmenes de Ciencias, Filosofía, Geo-
grafía, Historia, Bellas Artes (1893-1894); en 1895-1896 se generalizaba
diciendo que se habían comprado libros «de reconocido mérito». En el
curso siguiente se reflejaba en la Memoria que se habían adquirido libros
del «malogrado»
Don Victoriano Rivera «obras de mérito y ediciones
agotadas»
.
Por otro lado, en este mismo año el catedrático Sr. Burillo ad-
quirió una colección de libros para su Gabinete (1896-1897). En 1897 se
siguieron adquiriendo libros de «ciencias y letras», sin especificar, pero sí se
especificaban la colección de más de cien volúmenes que había propor-
cionado a esta Biblioteca el Director General de Instrucción Pública, Sr.
Conde y Luque (1897-1898)
57
.
- Alumbrado y calefacción
Es una cantidad fija en el concepto y en la cantidad y que supuso en
todo momento un 5,4% del total
58
. En el periodo que analizamos se refleja
instalación de alumbrado por gas en 1901 en el laboratorio de Física, las
clases para las conferencias nocturnas, en la Secretaría y en la fachada.
57
En 1898 se adquirieron: diccionario enciclopédico hispanoamericano de Montaner y
Simón; Tratados de Botánica de Courchet; Hongos de Aranzadi; Meteorología de Angot;
Diferencial de Braly, Inttroducción de Drach; Ejercicios de Lagrange, entre otros. En
1902 se aumentó el número de volúmenes de la biblioteca con los siguientes libros: 7
hojas del mapa geológico de España del Instituto Geográfico; Química General de Bo-
nilla nueva edición; tomos 24 y 25 del Diccionario Enciclopédico; los publicados en el
curso de La colección legislativa; El diccionario de Administración por Alcubilla com-
pleto; La Nature; La Revista contemporánea; Nuestro Tiempo, El Boletín de la Liga Protec-
tora de la Educación Nacional. Por donación, varios tomos de anales de la Sociedad
geológica de los Estados Unidos y diferentes folletos. Ibid., Apertura del curso
1899-1900, 7-9.
58
A lo largo de los años se había ido dotando de luz los distintos lugares del centro así en
el curso 1887-1888 se había alumbrado la cátedra de Dibujo, el zaguán, el patio de
entrada y galerías de la planta baja en donde se habían colocado farolas y aparatos para
gas, Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1888-1889, 8.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 29
También se instaló en ese año la calefacción en el laboratorio de Química
(1901-1902).
- Obras menores
Podríamos asimilar este concepto a gastos de mantenimiento general del
edificio y adquisición de algún mobiliario en su caso. La cantidad asignada
en el primer año duplica la de los siguientes y pensamos que la diferencia
pudo estar en el gasto de «blanqueo», ya que mientras en este año aparece
este concepto en los demás hace genérico el gasto con «reparaciones me-
nores» o «gastos de conservación». Si exceptuamos el primer año, la canti-
dad habitual suponía un 6,5% del total. A partir de 1900-1901 aparecen
dividido de manera clara el material pedagógico de las obras siendo el
porcentaje correspondiente al primero en torno al 39% y 61% las «Repa-
raciones y mejoras del edificio».
Era competencia del Instituto la reparación y atención de la casa del
conserje que estaba ruinosa y carecía de las condiciones mínimas de salu-
bridad e higiene. Era una necesidad apremiante atender este punto y según
manifestaba el director don Rafael López Diéguez se había considerado una
necesidad apremiante acometer su reparación. Según se refiere en la Me-
moria, tras las obras se había convertido en una vivienda de «aceptables
condiciones para morada de una familia y no desagradable aspecto». En este
mismo año se había prestado especial atención a la sala de descanso del
profesorado y arreglado la Secretaría
59
.
En 1900 se hicieron obras importantes en el interior ya que hubo que
reparar la escalera de la dirección que conllevó obras de albañilería y de
carpintería. Asimismo, hubo necesidad de limpiar el tejado del edificio ya
que la suciedad había causado estragos en el mismo por lo que además de la
limpieza exigió practicar una salida para el agua. En este mismo curso se
cambiaron los faroles de la fachada principal ya que su «estado y aspecto
eran impropios» y se sustituyeron por otros modernos realizados por la
fábrica de gas de Córdoba
60
.
59
Ibid., 7.
60
Ibid., Apertura del curso 1899-1900, 6-7.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
30 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
Gastos de material científico y pedagógico 1892-1901
1895-96 1896-97 1897-98 1898-99 1900-01
Material científico para gabinetes 2.000
2.000 2.000 1.500 1.350
Formación museo arqueológico 700
Obras Jardín Botánico
700 750 650
Obras científicas y literarias
850
Para suscripciones de revistas,
obras y encuadernaciones 300
300 300 350 500
Servicio de Cátedras
350 200 250 150
Sala de reclusión
600
Instalación fuente patio entrada 500
Arreglo y reparación de fachada
650 1000 1.300
Para el alumbrado y calefacción 300
250 200 250 250
Gastos de la apertura de curso 100
100 150 150 100
Reparaciones menores edificio 600
300 350 250 300
Total presupuestado 4.500
4.600 4.600 4.600
4.600
B. Otras partidas de gasto
Incluimos en este apartado aquellas partidas que cada año se destinaban a
gastos de cierta importancia, unos puntuales y que se pueden considerar
extraordinarios, y otros que, aunque fijos, suponen un montante superior a
lo que se denomina en el apartado antes tratado «obras menores». Es el caso
de la formación del museo arqueológico en 1895-96 en donde se destinó el
15,5% del total a este concepto que no volvió a aparecer.
Sin embargo, la partida destinada a gastos del «Jardín Botánico» casi la
podríamos considerar fija si nos atenemos a que solo en el año 1895-96 no
se le asignó cantidad alguna
61
. En los siguientes años tuvo el 15,2% del total
61
El Reglamento del Plan de Estudios de 1845 recogía que los Institutos Provinciales
debían tener un Jardín Botánico y un herbario. En Córdoba se creó en 1858 y a él se
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 31
destinado a diferentes conceptos dentro del propio Jardín Botánico: re-
forma, ampliación del invernáculo, ejemplares de Historia Natural y gastos
en general, etc.
62
. Si comparamos este porcentaje con el destinado al museo
arqueológico del año 1895, comprobaremos que se optó en este año por el
museo desfavoreciendo la inversión del Botánico. Pero vamos más allá y, a
pesar de que hemos incluido en Biblioteca el gasto de obras científicas y
literarias realizado en 1898-99, pensamos que, puesto que ese año no se
destina partida alguna al Botánico, fueron precisamente obras de Historia
Natural destinadas al mismo departamento las que se adquirieron y esa
unió la Escuela Elemental de Agricultura, MONTERO, Ángel y DEVESA, Juan An-
tonio, «El Jardín botánico del Instituto Provincial de Segunda Enseñanza de Córdoba
(1858-1909)», en Acta Botánica Malacitana, 36 (2011), 231-245. El catedrático de His-
toria Natural D. Fernando Amor y Mayor, de reconocida autoridad en su materia, se-
gregó el huerto-jardín del Colegio de la Asunción para convertirlo en Botánico, REY
DÍAZ, José M.ª, El Colegio de la Asunción …, 110. Todos los pormenores sobre el Bo-
tánico y el Herbario que el profesor Amor y Mayor donó en 1859 al Instituto, con
1.000 especies que constituía casi por completo la flora de la provincia, la había reco-
pilado durante más de 12 años a su costa, según consta en: De la marcha progresiva del
Instituto Provincial de Córdoba y de su Real Colegio adjunto Nª Sª de la Asunción en el trienio
de 1851 a 1853, 16-17 y Memorias del Instituto de Segunda Enseñanza de Córdoba, Aper-
tura del curso 1860-1861, 6-8 y Apertura del curso 1861-1862, 77. Así lo reconocían
los propios profesores «siendo una de las enseñanzas más bien dotadas la Historia Na-
tural … cuenta con un precioso museo formado por el ilustre sr. Amor», Ibid., Apertura
del curso 1863-1864, 9. Sobre el profesor Amor y Mayor ver: LOPEZ ONTIVE-
ROS, Antonio, «Semblanza biográfica y obra del académico don Fernando Amor y
Mayor (1822-1863), científico y viajero insigne», BRAC., 155 (2008), 61-77 y «El viaje
a Marruecos de Don Fernando Amor y Mayor en 1859», Revista de Estudios Regionales
83 (2008), 317-374. PEREJÓN, Antonio, «Fernando Amor y Mayor (1823?-1863),
nuevos datos para su biografía y análisis de las aportaciones geológicas de su obra», Bo-
letín Real Sociedad Hª Natural-Sección Geología, 106 (2012), 53-84. También en Teruel
destacó el herbario que legó al Instituto Provincial el célebre botánico turolense Fran-
cisco Loscos Bernal. También regaló otro herbario a la Real Sociedad Económica del
País de Zaragoza, ALDECOA CALVO, José Serafín, «Los inicios de la segunda …»,
188-189.
62
En 1896 se construyó una fuente para el cultivo de plantas acuáticas; entre 1898 y 1899
una nueva estufa y se publicó un catálogo actualizado de plantas de jardín, entre otras
reformas, MONTERO, Ángel y DEVESA, Juan Antonio, «El Jardín Botánico del …»,
en Acta Botánica …, 234.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
32 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
partida también podría caber en este apartado
63
. Para el curso 1900-1901 se
destina una cantidad inferior que en los años anteriores y, además, es
compartida entre obras de Historia Natural y gastos propios del Jardín
Botánico, precisamente a instancias del recién llegado profesor Hernán-
dez-Pacheco
64
. Por todo lo expuesto consideramos que la atención al Bo-
tánico era habitual pues su cuidado debía ser diario.
Hubo actuaciones en el Jardín Botánico de gran calado, como la efec-
tuada en el año 1897 en el que procedió a cortar árboles que sombreaban
los cultivos, se instalaron tuberías y llaves nuevas para facilitar el riego, se
construyó una fuente destinada a la multiplicación de las plantas acuáticas y
se adquirieron más de 100 especies nuevas debidas casi todas al Jardín Bo-
tánico de la Facultad de Ciencias de Madrid. En estas modificaciones tuvo
un gran protagonismo el auxiliar numerario D. José Coscollano y Burillo
65
.
En el curso siguiente se aumentaron las plantas y se construyó una estufa de
grandes dimensiones con los requisitos necesarios para el tipo de Jardín
Botánico ya que la anterior era muy pequeña y no tenía unas condiciones
adecuadas
66
. Se siguieron aumentando las especies y se hizo una bóveda de
enrejado de hierro sostenida por columnas como «umbráculo»
para deter-
minadas plantas, aparte de atender a los abonos y riegos, se construyó
además un macetero
67
.
63
Es muy probable que fuera el profesor Eduardo Hernández Pacheco, que obtuvo la
cátedra en este Instituto en 1899, quien sugiriera la compra de estas obras, como lo hizo
de manera fehaciente en los presupuestos para el curso 1900-1901, AILGCO., Actas de
Claustro 1895-1902, 22-09-1900.
64
Ibid. Sobre el Jardín Botánico y Escuela botánica del Instituto de Noviciado de Madrid,
así como del material didáctico de los gabinetes de Historia Natural ver: RODRÍ-
GUEZ GUERRERO, Carmen, El Instituto del Cardenal Cisneros de Madrid
(1845-1877), Madrid, 2009, 264-270. Sobre los gabinetes de Historia Natural, Agri-
cultura, etc. del Instituto de Albacete: VICO MONTEOLIVA, Mercedes, «El Instituto
de Segunda Enseñanza de Albacete en el contexto de la Segunda Enseñanza Española
(siglo XIX)», en Boletín Cultural Albacete, 22 (1988), s.f.
65
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1896-1897, 11.
66
Ibid., Apertura del curso 1897-1898, 12.
67
Ibid., Apertura del curso, 1899-1900, 7.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 33
Referimos a continuación dos partidas que se podían considerar extra-
ordinarias no solo por la cantidad destinada a ellas, sino por el destino que
se les daba y que se relacionaban con obras mayores, a pesar de que estas
obras debían tener además otras fuentes de financiación. Así, destacamos en
1895-96 la instalación de una fuente en el patio de entrada al estableci-
miento. Se le destinó un 11% del total del material de ese curso y proba-
blemente se hizo a sugerencia del Claustro, una vez vistas las necesidades
del centro. Fue también precisamente en la misma sesión de Claustro que
aprobó el presupuesto de ese año cuando, el catedrático D. Manuel María
Rodríguez García hizo una propuesta de carácter pedagógico, pero con
repercusiones económicas y por ello la oportunidad de plantearlo en ese
momento. Sugirió que se instalara una sala a propósito «donde puedan los
alumnos detenidos por orden de los profesores cumplir cómodamente los
castigos impuestos», dicho en términos actuales, un aula de convivencia. A
esta propuesta se sumaron los profesores D. Francisco Díaz Carmona y D.
José María Rivas Gómez de Cádiz, por lo que se aprobó atender esta su-
gerencia
68
. Y se llevó a cabo puesto que en los presupuestos del año si-
guiente se destinó una partida de 600 ptas., 13% del total, para «arreglo y
mobiliario de una sala de reclusión». Remataba el Sr. Rodríguez su pro-
puesta indicando que sería conveniente de acuerdo con el Reglamento de
Régimen Interno del Instituto se nombrara «personal apto»
para el repaso
de las lecciones a los alumnos «recluidos»
69
. En la apertura de curso de
1895-1896 se trató este tema de manera eufemista pues el destino que se
concretaba era «en la que los alumnos puedan cumplir cómodamente las
órdenes de los señores profesores», sin que se considerara un castigo aunque
se la denominaba en la Memoria como «sala de reclusión»
70
.
En el curso 1898-1899 se llevó a cabo una importantísima obra que
afectó al Instituto y al urbanismo del centro de Córdoba. Según refería el
68
Sugiere asimismo este profesor que, de acuerdo con el reglamento de régimen interior
del Instituto, se debía nombrar personal apto para el repaso de las lecciones a este
alumnado, AILGCO., Actas de Claustro 1895-1902, 30-04-1895.
69
Esta propuesta fue totalmente secundada por los profesores Díaz Carmona y Rivas, a la
que se sumó el Claustro de profesores, Ibid., 23-04-1896.
70
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1895-1896.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
34 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
director, don Rafael Vázquez Aroca, desde 1896 se estaban haciendo ges-
tiones por parte del Instituto para concluir la parte norte de la fachada
principal del edificio aprovechando el ensanche de la calle Diego de León.
Para ello era necesario adquirir una parcela del solar que había generado el
derribo de la casa de los Bañuelos. Con esta obra ganaría mucho «el ornato
público y las condiciones higiénicas y pedagógicas del Instituto». Esta ad-
quisición permitiría, según el director, instalar el gabinete de mineralogía,
el laboratorio de Química y quedar el edificio completamente rodeado por
un jardín. A tal fin se consiguió del Director General de Instrucción Pú-
blica, don Rafael Conde y Luque, autorización para que con las rentas
propias de la casa se adquiriera la parcela aludida para lo que fue también
fundamental la ayuda del Ayuntamiento que facilitó la tramitación de todo.
Se compró y escrituró la parcela que importó la cantidad de 7.000 ptas.
71
.
En la apertura del curso 1901-1902 se informaba de la importante obra
iniciada en el curso anterior para completar la crujía y verja adjunta que
finalmente hermosearon notablemente la fachada dando entrada al edificio
por el jardín de recreo y aumentando considerablemente el local. Esta
ampliación permitió instalar el laboratorio de Química al lado del Gabinete
de Física. Se cortó el estanque del jardín de recreo dejando paso amplio y
vista desde la verja y se ampliaba asimismo la superficie cultivable. Estaba
prevista la construcción de una habitación adosada a la parte nueva del
edificio para colocar el motor eléctrico, estando dispuesto asimismo el
depósito de agua y el contrapozo donde se debía colocar la bomba centrí-
fuga que se había encargado a una casa belga
72
. Estas obras que se habían
iniciado en el curso anterior supusieron un elevado coste que en el inicio
del curso 1901-1902 confesaba el director que no estaba completado el
pago de las mismas a pesar de que el «Real Colegio de Nuestra Señora de la
Asunción como partícipe en el edificio ha contribuido poderosamente a
estos gastos». Pero esto no fue óbice para que se siguiera comprando mate-
rial «no obstante lo castigado que ha estado por la necesidad de dichas obras
el presupuesto de material»
73
.
71
Ibid., Apertura del curso 1898-1899, 10-11.
72
Ibid., Apertura del curso 1901-1902, 8-9.
73
Ibid.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 35
A partir del presupuesto para el curso 1897-98 se va a destinar en los
os restantes una cantidad al reparo de la fachada. La fachada de este Ins-
tituto es aún hoy muy costosa y exige una atención constante. En este
sentido se destinaba cada año un porcentaje que osciló entre el 14% para
«arreglo y reparación»
en ese primer año; 21% cuando en el curso siguiente
1898-99 se incluyó además la pintura de la misma. En el curso 1900-01 esta
cantidad duplicó la primera y llega a alcanzar el 28%, hecho que sorprende
a primera vista pues el porcentaje se eleva de manera muy notable. Esta
cantidad choca aún más si tenemos en cuenta que la partida destinada a
gastos de los gabinetes se ha reducido un 32,5%, así como la de Servicio de
cátedras, las partidas con un destino puramente pedagógico. Sin embargo,
la explicación viene dada por la idiosincrasia de este Instituto en su unión
con el Colegio de N.ª S.ª de la Asunción. El director manifestó en Claustro
que, dadas las obras que se estaban llevando a cabo en el edificio por cuenta
de dicho Colegio éste no podía asumir algunas partidas como: revocar la
fachada, hacer cielos rasos y colocar algunas puertas. Alegando que el Ins-
tituto había cubierto las necesidades básicas para ese año, podría hacerse
cargo de la partida correspondiente a los conceptos mencionados. El
Claustro aprobó por unanimidad el presupuesto y de esta manera asumió
dichos gastos
74
.
Como es de suponer, en las obras del edificio que beneficiaban a ambos
establecimientos, Colegio N.ª S.ª de la Asunción e Instituto, se compartían
los gastos. Es el caso de la instalación de seis pararrayos de puntas múltiples
que fueron pagados al 50% por cada una de estas instituciones
75
.
A finales del siglo XIX se extendió por todo el mundo la observación
meteorológica con instrumentos y , dado lo práctico de conocer el tiempo
y su predicción, generó un gran interés a todos los niveles, económicos,
74
AILGCO., Actas de Claustro 1895-1902, 22-09-1900. Los gastos en la fachada eran
constantes y ninguna de las dos instituciones podía hacerse cargo permanentemente de
su conservación y por ello utilizaba diversas fórmulas según los casos. Así ocurrió en
1864 en donde, dadas las excelentes relaciones con la Diputación Provincial y la feha-
ciente buena opinión que a la institución provincial le merecía el Instituto, ofreció su
ayuda para contribuir al buen desenvolvimiento del mismo y éste le solicitó, entre otras
cosas, el arreglo de la fachada, AISCO, Actas de Claustro 1846-1882, 6-01-1864.
75
Memoria del Instituto Provincial de Córdoba, apertura curso 1893-1894.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
36 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
sociales, etc., y fueron muchos los observatorios que se crearon debidos
tanto a la iniciativa pública como privada. En este sentido encontramos
muy normal que en el Instituto provincial en donde, como hemos venido
diciendo la Física fue una de las asignaturas más cuidadas, tuviera lugar la
creación de un «Observatorio Meteorológico» en 1878. Enseguida se dotó
de todos los instrumentos necesarios y estuvo situado en «la parte del edi-
ficio que reúne para el objeto las mejores condiciones». Las observaciones
correrían a cargo del catedrático de Física y Química. Los datos diarios de
las mediciones meteorológicas se publicaban en los periódicos de Córdoba
y otros ámbitos. Según justificaba el director del Instituto, D. Victoriano
Rivera Romero, de esta manera, conociendo el clima de la provincia «el
cual, hasta ahora, a pesar de la importancia que su conocimiento tiene en la
Agricultura, nos es completamente desconocido», beneficiaba a la actividad
agraria entre otros sectores
76
. En un primer momento se acordó que esta
tarea exacta y permanente sería gratificada para el citado catedrático de
Física con la cantidad de 500 ptas. anuales
77
. En el periodo que analizamos
comprobamos que se construyó una plataforma de metro y medio de altura
en uno de los jardines, colocando en el centro de la misma una caseta o
garita nueva para albergar los termómetros y el psicrómetro, para de esta
manera mejorar las observaciones y hacerlas con mayor comodidad
78
.
El Observatorio se fue actualizando, y así, en 1896, se dotó de un
barómetro y termómetro de irradiación
79
. En 1897, a iniciativa del cate-
drático D. Luis Olbés y Zuloaga, se comenzaron a enviar las mediciones
meteorológicas al Observatorio Central de Madrid. Como es de suponer,
en esta tarea el catedrático estuvo siempre auxiliado por un bedel que en
este caso era D. Juan Gómez Méndez
80
. En 1896 se colocó en el terrado del
Instituto un «magnífico anemómetro»
con contador eléctrico
81
. Parece ser
que la atención económica de los primeros años se fue perdiendo hasta
76
Ibid., Apertura del curso 1877-1878, 15.
77
AISCO., Actas de Claustro 1847-1882, 16-01-1876.
78
Memoria del Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Córdoba, Apertura del curso
1893-1894, 10-11.
79
Ibid., Apertura del curso 1896-1897, 11.
80
Ibid., Apertura del curso 1897-1898, 12.
81
Ibid., Apertura del curso 1895-1896, 9.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 37
desaparecer y en este sentido comprobamos que en 1899 el observatorio
meteorológico carecía de subvención para sus responsables, pero esto no
fue óbice para que tanto el catedrático de Física como el bedel siguieran
haciendo las mediciones diarias de manera absolutamente generosa. Lo que
dice mucho del compromiso que ambos tenían contraído con el Instituto,
el Observatorio Central de Madrid y de otros muchos organismos: corpo-
raciones, oficinas, periódicos y particulares que lo solicitaban. La genero-
sidad en tomar los datos diarios que tuvo el bedel don Juan Gómez Mén-
dez, se ponía de manifiesto en las Memorias de cada curso a la vez que se le
agradecía su dedicación altruista en nombre de todos los beneficiados «por
su laboriosidad e inteligente y espontánea cooperación en todos los trabajos
extraordinarios y particularmente en la Estación meteorológica»
82
.
No podíamos dejar de reseñar un gasto extraordinario que, aunque no
tenemos datos económicos, si tenemos el apunte de la realización del «busto
de don Pedro López de Alba. En la apertura del curso 1895-1896 y en el
primer punto del apartado de Mejora del establecimiento y aumento en el
material científico»
aparece un dato muy significativo. Se daba cuenta de
que tras el éxito alcanzado por el joven escultor cordobés Mateo Inurria en
su última exposición en Madrid, «su inspirado cincel ha producido el no-
table busto, que colocado sobre elegante pedestal dedica el Instituto como
tributo de gratitud a la memoria del insigne patricio D. Pedro López de
Alba, fundador de este Colegio en 1577»
83
. Este busto se colocó en el
centro del patio de entrada al Instituto hasta que en torno a … se trasladó al
que fuera rectorado de la Universidad de Córdoba en el antiguo Colegio de
Nuestra Señora de la Asunción. Sin embargo, el profesorado de los últimos
tiempos echaba en falta el citado busto y merced a las gestiones realizadas
por la dirección del centro y el secretario de la Universidad se hizo una
réplica del busto en el taller del prestigiosos escultor Juan Polo, que se
colocó en el sitio que siempre ocupó en el centro del patio, y fue inaugu-
rado en la apertura del curso 2012-2013.
82
Ibid., Apertura del curso 1899-1900, 8.
83
Ibid., Apertura del curso 1895-1896, 8-9.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
38 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
5. SISTEMA DE CONTROL ADMINISTRATIVO
Conociendo la procedencia del dinero para gastos de funcionamiento
del Centro y el destino del mismo, queda dar respuesta a la tercera cuestión
que planteábamos al principio, el «cómo» se gestionaba. En general el sis-
tema económico estaba regulado por amplia normativa desde su creación:
Reglamento del Plan de Estudios de 22 de octubre de 1845 (artículos 59,
105); Reales Órdenes (24 de diciembre de 1847, art. 20, sobre presentación
de presupuesto); Reglamento de la Ley Moyano 1857 (art. 43); Real De-
creto de 16 de septiembre de 1894 (art. 55 sobre formación de la Junta
económica); Real Decreto de 17 de agosto de 1901, que cambió la deno-
minación por Institutos Generales y Técnicos, y su régimen y gobierno se
regularon por el Reglamento de 29 de septiembre del mismo año, entre
otras
84
. En este aspecto tenemos que decir que le corresponde un gran
protagonismo al Claustro de Profesores porque tanto la aprobación del
presupuesto como las sugerencias de gasto, se hacían en el seno del mismo
directamente en sesión de Claustro.
Existía además una Junta Económica formada por el presidente que
creemos sería el director del Instituto, y un vocal que correspondía al ca-
tedrático más antiguo que nunca hubiera formado parte de la misma. Así en
1895 era el presidente D. Narciso Sentenach, director que pasó a ser vocal
en ese mismo año cuando dejó la dirección en manos de D. Manuel María
Rodríguez que pasaría a ser presidente
85
. Esta Junta estuvo vigente hasta el
fallecimiento de Sentenach que fue sustituido por D. Francisco Díaz
84
Estas leyes y artículos aparecen relacionados en las actas del Claustro tratadas. Patricio de
Blas habla de las distintas reformas y planes de estudios en la Segunda Enseñanza, BLAS
ZABALETA, Patricio de, «El bachillerato en busca de su identidad», en CEE Participa-
ción Educativa, 17 (2011), 8-29 y LORENZO VICENTE, Juan Antonio, «La educación
secundaria en España: problemática histórico-educativa y actual», en CEE Participación
Educativa, n.º extraordinario 2011, 29-47. Un análisis de cada una de estas leyes y re-
glamentos desde principios del siglo XIX lo proporcionan: DÍAZ ALCARAZ, Fran-
cisco y MORATALLA ISASI, Silvia, «La Segunda Enseñanza hasta la Dictadura de
Primo de Rivera», en Ensayos, 28 (2008), 255-282. Una relación de las distintas leyes
que regularon la Segunda Enseñanza están recopiladas en: COSANO MOYANO,
José, Prólogo a REY DÍAZ, José M.ª, El Colegio de la Asunción …, y
http://censoarchivos.mcu.es
85
AILGCO., Actas de Claustro 1895-1902, 10-12-1895.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 39
Carmona en septiembre de 1900. En octubre de 1900 falleció el director
D. Manuel María Rodríguez y fue sustituido por D. Joaquín Pío Die-
go-Madrazo
86
. Por fallecimiento de éste fue nombrado el catedrático más
antiguo que no lo había sido nunca, D. Eduardo Hernández Pacheco, que
finalizó este período
87
.
La temporalización de estas cuentas fue a lo largo de este período bas-
tante regular. Entre los meses de marzo a mayo el director del Instituto
presentaba al Claustro los presupuestos de ambas instituciones en donde los
señores catedráticos hacían sus sugerencias y peticiones y, si era posible, se
incorporaban en ese presupuesto o en el del año siguiente, según hemos
dicho con anterioridad. No hemos encontrado que hubiera rendición de
cuentas al Claustro en relación al material inventariable del Instituto, como
sí lo había en el caso del Colegio y pensamos que esta rendición se haría a la
Junta Económica para luego pasar a reflejarse los datos económicos de las
Memorias.
La presentación de los presupuestos de gastos del Instituto al Claustro
tuvo muchas modificaciones desde que comenzó en 1847. Hasta 1861 sólo
se presentaban los presupuestos anuales de ingresos, gastos y déficit. A partir
de esa fecha se presentaba el presupuesto ordinario para el ejercicio eco-
nómico del curso correspondiente pero, además, mes a mes se presentaban
asimismo los gastos correspondientes a personal y material. La curiosidad es
que estos presupuestos de gastos unas veces se hacían a priori, como era
lógico, y otras a posteriori
88
, lo que parecía más una rendición de cuentas.
Pero lo que fue una constante es el conocimiento que de todo ello tenía
siempre el Claustro de profesores que era quien debía aprobarlos en cual-
quier caso.
86
Ibid., 10-10-1900.
87
Ibid., 15-06-1900.
88
Coincide con los períodos de verano en la mayoría de los casos, pero otras veces no. Así
en septiembre de 1863 se aprobaron los presupuestos de julio, agosto, septiembre y
octubre de ese año, AISCO., Actas de Claustro 1847-1882, 1-09-1863. En septiembre
de 1864 se aprobaron los de julio, agosto y septiembre de ese año, Ibid., 1-09-1864.
Pero en diciembre de 1864 se vieron los presupuestos de octubre, noviembre y di-
ciembre de ese mismo año, ya pasados, Ibid., 14-112-1864.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
40 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
6. RELACIONES ADMINISTRATIVAS ENTRE EL INSTITUTO
P
ROVINCIAL Y EL COLEGIO DE N.ª S.ª DE LA ASUNCIÓN
La Ley Pidal de 1845 que dio lugar a la creación de los Institutos Pro-
vinciales, en su artículo 61 decía:
se procurará que cada Instituto tenga adjunto un Colegio de internos o
casa de pensión, bien por cuenta de la provincia o del pueblo en que aquel
estuviere colocado; pero este Colegio se deberá administrar con absoluta
independencia del mismo Instituto.
En 1857 la Ley Moyano establecía:
En los mismos edificios que ocupen los Institutos de Segunda Enseñanza,
o en sus inmediaciones, se establecerán Colegios donde por una módica
retribución, se reciban alumnos internos
89
.
En palabras de Rey Díaz, desde la creación del Instituto, el Colegio
quedó subordinado al nuevo establecimiento tanto en lo material como en
lo administrativo; fue un Instituto con un internado adjunto
90
. La impor-
tancia del Colegio en relación con el Instituto es doble. Por un lado, gran
89
R. D. de aprobación del Plan General de Estudios de 1845, art. 61 y Ley Moyano,
Capítulo IV, artículo 141. En Teruel se creó una residencia privada en el curso 1856-57
y el Colegio de Internos de la Inmaculada, ALDECOA CALVO, José Serafín, «Los
inicios de la segunda …», 177-179. En Valencia se creó el internado en 1845, adscrito al
recién creado Instituto Provincial, http://www.levante-emv.com. El 7 de octubre de
1868 se suprimió el Real Colegio de San Pablo de la Compañía de Jesús y sus bienes y
edificios se destinaron al Instituto de Valencia y al Colegio de internos que tenía anejo,
FERNÁNDEZ SORIA, Juan M. y LÓPEZ MARTÍN, Ramón, «Los Colegios jesuí-
ticos valencianos: datos para su historia», en Estudis. Revista de Historia Moderna, 16
(1990), 197. En Alicante el Instituto fue dotado de internado instalándose en La Ase-
gurada, pasó por muchas vicisitudes hasta que finalmente se suprimió en 1868,
www.iesjorgejuan.com. También en Guipúzcoa se dotó de Colegio de internos al
Instituto Provincial, ORTIZ DE BARRÓN, Igor Camino, Los estudios de Segunda
enseñanza en Guipúzcoa. El Instituto Provincial (1845-1901), Tesis doctoral de la Uni-
versidad del País Vasco, 2010, 237-241.
90
La historia del Colegio de La Asunción desde su fundación hasta 1946 la realizó ma-
gistralmente el antiguo colegial y más tarde profesor del Instituto Provincial: REY
DÍAZ, José M.ª, El Colegio de la Asunción, 104. Recientemente la Real Academia de
Córdoba ha publicado el estudio del profesor ARANDA DONCEL, Juan, Una insti-
tución educativa....
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 41
parte del alumnado de éste era interno o mediopensionista en el Colegio, lo
que lo vinculaba de manera determinante al Instituto. Por otra parte, el
director era el mismo para ambos establecimientos y, en determinados
temas, el Claustro del Instituto participaba de la vida de aquél.
Cabe preguntarse qué relaciones económicas habría entre ambas insti-
tuciones, Instituto y Colegio, que compartían el mismo director. Está claro
que tanto la procedencia de los ingresos como los conceptos del gasto eran
muy diferentes, pero es indudable que había una relación entre ambas a
muchos niveles, pero sobre todo a nivel económico. Y esta relación tuvo
dos aspectos: el puramente monetario de ayuda económica para cubrir
déficits en ambas instituciones, aunque casi siempre fue el Instituto el re-
ceptor del superávit del Colegio, y el administrativo a través de una comi-
sión que controlaba las finanzas. Hemos venido refiriendo que el Colegio
de la Asunción asumió en numerosas ocasiones el déficit que generaba el
Instituto desde sus inicios, pero al compartir edificio, el Colegio se hacía
cargo de al menos el 50% de los gastos en su infraestructura. Como ejem-
plos hemos referido los gastos de la fachada, el aumento de la nueva crujía y
verja en 1900, y la compra de los pararrayos en 1893, entre otras obras.
En los primeros años de funcionamiento del Instituto no se reflejan en
las actas del Claustro muchos datos del Colegio, pero sí consta el trasvase de
fondos del Colegio al Instituto en momentos clave que hemos referido
anteriormente. No hay que olvidar que en 1847 el Instituto Provincial de
Córdoba contaba con un edificio que lo acogía, pero también es verdad
que necesitaba una adaptación del mismo para la enseñanza secundaria:
aulas, gabinetes, laboratorios... Y también había que dotarlo de mobiliario y
material científico-pedagógico para lo que no habría muchos recursos en
principio.
Y así lo puso de manifiesto el director del Instituto, D. JoAntonio
Medina, al Claustro cuando se trataban los presupuestos para el curso
1848-1849. En este sentido y, ante lo excesivo del déficit del año anterior
que se presentaba, el Claustro decidió recortar gastos en algunas partidas
tales como: reparaciones en el edificio, material de oficina, cátedras, gabi-
netes, biblioteca, suscripciones… Y por otra parte, «cargar al Colegio de
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
42 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
internos»
los 9.830 rs. (2.457,5 ptas.) que éste tenía de superávit del curso
anterior
91
. Aun así, el Instituto seguía teniendo un déficit de 59.685 rs.
(14.921,25 ptas.) que se fue engrosando, según vimos con anterioridad y
que en los años de 1850 a 1854 se eliminó merced al superávit del Colegio
como también a la ayuda de la Diputación Provincial
92
. Por otro lado, es
natural que gastos comunes como lo eran los de la estructura del edificio, la
fachada principal y otros arreglos que hemos comentado se hicieran al cin-
cuenta por ciento entre los dos establecimientos. También hemos compro-
bado que en el capítulo 2º de los gastos del Colegio que tenían un fin social
se contemplaba el de la ayuda a «viudedades». Entre 1895 y 1902 se destinó
una media del 8,25% a este concepto referido a «las pensiones concedidas
por la Excma. Diputación a viudas y huérfanos de señores catedráticos», a
pesar de que desde 1887 el profesorado gozaba de derechos pasivos
93
. Lo
que añade otro aspecto en la relación con ambos «establecimientos.
Pero lo mismo que hemos referido anteriormente de que en los pri-
meros años los datos económicos del Colegio casi no se trataban en Claus-
tro, en el periodo de 1895 a 1902, éstos superaban a los datos económicos
del Instituto y esto sucedía desde 1887 en que era el Estado el que se hacía
cargo de los gastos del Instituto, mientras que los presupuestos del Colegio
los seguía supervisando y atendiendo en parte la Diputación Provincial. A
partir de 1882 los claustrales no solo conocían los datos del presupuesto que
debían aprobar y al que podían hacer observaciones, sino que intervenían
de manera directa en la rendición de sus cuentas a través de una comisión
económica, según veremos. En esta fecha se dieron dos circunstancias, una
interna y otra externa, que quizá estaban muy relacionadas entre sí, que
llevaron al cambio. La interna fue a raíz de una duda en la relación de
ambos establecimientos. Al parecer, el Instituto becaba anualmente a cinco
alumnos del Colegio de La Asunción con un total de 400 ptas. El director
preguntó al Claustro si esa partida debía entregarse anualmente al Colegio o
sólo cuando hubiera alumnos que la merecieran. Se produjo a partir de esta
pregunta un sabroso debate iniciado por el catedrático Sr. Rivera Romero.
91
AISCO, Actas de Claustro 1846-1882, 21-06-1848.
92
De la marcha progresiva del Instituto Provincial de Córdoba y de su Real Colegio adjunto Nª
de la Asunción en el trienio de 1851 a 1853.
93
AILGCO., Actas de Claustro 1895-1902, 16-03-1896.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 43
Éste manifestó públicamente lo que estaría en la mente de todos los claus-
trales y que estamos percibiendo en esta investigación ¿Cuáles eran real-
mente las relaciones institucionales, económicas y de todo tipo que unían a
ambos establecimientos? Antes de debatir sobre esta partida o cualquier
otra, había que definir exactamente estas relaciones «lo cual hasta el pre-
sente se ignor
94
. Esta duda ponía de manifiesto el sentir de un Claustro
que desconocía todos los pormenores de esta relación y que, sin embargo,
se veía obligado a tomar decisiones económicas que afectaban a ambas
instituciones.
La razón externa fue que la propia Diputación Provincial había mos-
trado dudas sobre estas relaciones y había remitido al Instituto un escrito en
donde se le comunicaba que en adelante se unieran los presupuestos y
cuentas del Colegio a los del Instituto, así como los documentos acredita-
tivos de las mismas
95
. De esta manera se podrían conocer las resultas de
ambos establecimientos y adjuntarse a los presupuestos y cuentas de la
provincia «legalizándose dichas operaciones de contabilidad». A la vista de
esta orden el Claustro del Instituto manifestó que no conocía ni intervenía
en los presupuestos y rendición de cuentas del Colegio. Para aclarar todo lo
referente a las mencionadas relaciones y el conocimiento de la gestión
económica del Colegio, se propuso nombrar una Comisión del mismo para
que se entrevistara con el vicepresidente de la Comisión provincial y le
manifestara asimismo todas las dificultades que se generaban de no conocer
exactamente las relaciones que debían tener ambos establecimientos. Se
nombró para esta comisión al director, D. Ramón Cobo Sampedro, al
secretario, D. Manuel M.ª Rodríguez García y al catedrático D. León
Abadías y Santolaria
96
.
No volvemos a tener datos hasta 1895 en donde comprobamos que se
llevan a cabo los cambios propuestos trece años antes. En los años com-
prendidos entre 1895 y 1902 que hemos analizado se presentan al Claustro
para su aprobación los presupuestos del Colegio ordinarios y adicionales, y
94
Ibid., 21-01-1882.
95
Ante el mandato de la Diputación de englobar ambas haciendas el Claustro se resistió en
defensa de una línea divisoria entre ambas instituciones, REY DÍAZ, José M.ª, El Co-
legio de la Asunción …, 125.
96
Ibid.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
44 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
la distribución de los gastos del material inventariable del Instituto, esto es,
la tercera partida del gasto ya que las dos de personal correspondía distri-
buirlo al Ministerio de Instrucción según el profesorado y otro personal que
ejercía en el centro. Ambos debían ser conocidos y debatidos en el seno del
Claustro para su aprobación y en este periodo de tiempo siempre fueron
aprobados ambos incluyendo las observaciones del profesorado.
Y a éste correspondía también aprobar la rendición de cuentas del Co-
legio para lo que se nombraba una Comisión económica formada por dos
catedráticos del mismo, diferentes para cada ocasión. Esta comisión debía
examinar las cuentas y los documentos y justificantes acreditativos de las
mismas y emitir un «dictamen»
sobre su acuerdo o no con ellas. Este dic-
tamen se conocía por la totalidad del profesorado que era quien debía
aprobar el mismo antes de que se presentaran las cuentas a la Diputación
Provincial para su aceptación definitiva
97
.
De manera habitual los presupuestos de ambas instituciones se presen-
taban al mismo tiempo entre los meses de marzo y mayo. La rendición de
cuentas del Colegio y la emisión del correspondiente dictamen tenía lugar
entre enero y marzo. Precisamente en marzo de 1900 el presidente de la
comisión manifestó al Claustro que a partir de esa fecha y, de acuerdo con
la nueva legislación, las cuentas no se presentarían por cursos, sino por
semestres del año natural y así se juntaron en ese año la rendición de
cuentas del ejercicio 1898-99 y el primer semestre de 1900
98
. Durante este
tiempo la comisión siempre elevó un dictamen favorable a la gestión del
Colegio y a su vez este dictamen fue aprobado por unanimidad por el
Claustro de profesores del Instituto.
Entre 1895 y 1902 la comisión estuvo formada por los catedráticos si-
guientes: D. Francisco Díaz Carmona y D. Ramón Cobo Sampedro para
97
El dictamen se encuadernaba junto con las sesiones del Claustro en el libro de actas y se
redactaba en los siguientes términos: «Los catedráticos que suscriben, cumpliendo el
acuerdo del Claustro de 18 de septiembre han examinado las cuentas del Real Colegio
de N.ª S.ª de la Asunción correspondientes al ejercicio 1893-94 y su período de am-
pliación, las encuentran enteramente conformes con sus justificantes», AILGCO., Actas
de Claustro 1895-1902, 18-10-1895, 29-01-1896, 8-03-1897.
98
Ibid., 9-03-1900.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 45
las cuentas del ejercicio 1893-94; D. José M.ª Rivas y D. Francisco Díaz
Carmona para el ejercicio 1894-95 y 1895-96 ; D. Francisco Díaz Car-
mona y D. Luis Olbés y Zuloaga para el de 1896-97 y 1897-98; D. Fran-
cisco Garriga Palau y D. Eduardo Hernández Pacheco para 1898-99 y
primer semestre de 1899-1900; D. Francisco Díaz Carmona y D. Javier
Mongelos para 1900
99
. A la vista de lo expuesto podemos concluir el de-
terminante papel que le cupo al Claustro del Instituto Provincial de Cór-
doba en la gestión económica del colegio de Nuestra Señora de La Asun-
ción adscrito a él.
7. EFECTOS DE LA CRISIS DE 1898 EN EL INSTITUTO
Los organismos oficiales acusaban y acusan los vaivenes políticos del país
en donde se encuentran y, en estos avatares, los aspectos económicos son
los que más se resienten. También antes y hoy el funcionariado público se
ve obligado a contribuir con sus ingresos a sufragar gastos del Estado en
momentos de crisis. Cambia la forma de recaudación, pero no el objetivo y
el concepto de contribución, antes más o menos voluntaria y ahora im-
puesta. La crisis política interior y el problema colonial centrado en Filipi-
nas y Cuba llevaron al regeneracionismo que pasaba por atender a la Edu-
cación. De ahí la famosa frase «Salvar a España por la escuela». Pero hemos
comprobado que esta frase tenía un doble sentido, el de lo imprescindible
de educar al país para prosperar, pero también el de que desde la escuela se
contribuyese económicamente a salvar a España militarmente. Aquí en-
cuadramos las suscripciones nacionales que en el último tercio del XIX se
realizaron también en los centros públicos. Pero la ayuda de España a sus
colonias de Ultramar venía de antiguo y en el caso del Instituto de Córdoba
hemos encontrado dos de suscripciones con destino a las colonias aunque
con distinto objetivo: una como ayuda a la ciudad de Manila que el 3 de
junio de 1863 se vio afectada por un terrible terremoto
100
y otra para la de
Cuba. En 1863 la Junta Provincial encargada de «promover los socorros
99
Ibid, 18-09-1895, 29-01-1896, 24-02-1897, 2-05-1898, 27-01-1899, 29-01-1900,
7-02-1901.
100
Sobre este terremoto ver, RAMÍREZ MARTÍN, Susana María, El terremoto de Manila
de 1863. Medidas políticas y económicas, CSIC Press, Madrid, 2006.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
46 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
para Manila»
invitó a los empleados del Instituto a que contribuyeran con
las cantidades que les pareciera conveniente. En reunión de Claustro los
señores catedráticos decidieron contribuir con la mitad del haber de un día,
pero acordaron que se entregara la cantidad global y no individualmente
101
.
En cuanto a Cuba, la euforia nacional que supuso la declaración de
guerra de España a los EE.UU. en defensa de la isla llevó aparejada un
desembolso tanto a nivel particular como oficial para poder afrontar parte
de los gastos que ésta ocasionó. En este sentido el Instituto no podía que-
darse al margen y hubo una contribución de todos los sectores de la co-
munidad educativa en 1898.
Recaudación suscripción nacional 1898
1. Importe de un día de haber correspondiente
al mes de Abril último, del personal
facultativo y administrativo del Instituto
121,80 ptas.
2. Idem. del personal del Colegio Nª Sª Asunción 20,52 ptas.
3.
Idem. de los donativos hechos por los
señores alumnos del Establecimiento 248,40 ptas.
Total
390,72 ptas.
Esta contribución supuso algo más de lo que el Instituto tenía para gastos
de funcionamiento para un mes, lo que lleva a deducir que fue una con-
tribución generosa, dados los tiempos que corrían. El alumnado participó
con 63,57%, el profesorado del Instituto con el 31,17% y el restante 5,26%
el personal del Colegio de la Asunción. Todos en relación al número de
personas que componían los tres sectores. El director informó más tarde al
Claustro de la recaudación total y de su ingreso en el Banco de España
102
.
101
AISCO, Actas de Claustro 1846-1882, 21-11-1863.
102
AILGCO., Actas de Claustro 1895-1902., 28-05-1898.
APROXIMACIÓN A LA GESTIÓN ECONÓMICA DEL INSTITUTO PROVINCIAL…
CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48 47
8. CONCLUSIONES
El Instituto Provincial de Córdoba podemos decir que constaba de to-
dos los elementos que recogía tanto la Ley Pidal de 1845 como la Ley
Moyano de 1857, al contar con un internado anejo que gozaba de unas
instalaciones bastante completas. Ambos establecimientos estaban vincula-
dos dado que compartían edificio, alumnado y dirección. Además, el
Claustro de profesores del Instituto tuvo un papel muy importante en la
gestión económica del Colegio Nuestra Señora de La Asunción.
Es importante señalar el gran cambio que supuso para la economía de los
Institutos y de manera especial en el salario del profesorado teniendo el año
1887 como inflexión, pues hasta ese año los gastos eran financiado en su
mayor parte por la Diputación Provincial y a partir de 1887 pasaron a
depender de los presupuestos del Generales del Estado siendo por tanto
Institutos Nacionales. Pero en todo momento se puso de manifiesto la
precaria situación de las viudas y huérfanos de los catedráticos que en su
mayor parte dependían de los institutos de los que fueron profesores.
A lo largo de este estudio ha quedado patente la importancia de los te-
mas económicos que junto con las aperturas de curso centraban la atención
de gran parte de los Claustros. Y es indiscutible la importante participación
del Claustro en las decisiones económicas sobre el funcionamiento de los
Institutos llegando a ser reivindicativa en determinados asuntos. Es el caso
del cambio en la franquicia de correos que se produce en 1900. Ante esta
situación éste acordó intentar una acción colectiva con el resto de los Ins-
titutos para hacer fuerza en la administración de correos a nivel central
103
.
Desde el punto de vista del gasto concluimos en la petrificación de la
partida de gastos de material pedagógico y científico que impedía, según la
opinión de los catedráticos, la iniciativa de los gabinetes que debían esperar
su turno para poder cubrir sus necesidades. Pero desde luego se pone de
manifiesto la gran importancia de los estudios de Ciencias, especialmente
Historia Natural, Agricultura, Física y Química, etc. en los Institutos pro-
103
Es el caso del cambio en la franquicia de correos que se produce en 1900. Ante esta
situación éste acordó intentar una acción colectiva con el resto de los Institutos para
hacer fuerza en la administración de correos a nivel central Ibid., 22-09-1900.
MARÍA ISABEL GARCÍA CANO
48 CODEX. Anuario de Ciencias Histórico-Jurídicas, X (2023) 1-48
vinciales en general, y en el de Córdoba en particular, que acaparaba la más
importante partida del total asignado al Instituto. También fue atendido de
manera preferente el Jardín botánico, de gran extensión y variedad de
especies con un extraordinario herbario.