Collectanea Christiana Orientalia 21 (2024): 163-164
Reseñas
ʻAMR IBN MATTĀ AL-IRHĀNĪ, Notizie dei Patriarchi della Chiesa dell’Oriente dal libro «al-Miǧdal»
(Aḫbār faṭārikah kursī al-mašriq min kitāb al-Miǧdal). Precedute da prescrizioni, norme,
obblighi e canoni degli Apostoli e dei Padri successivi. Tomo 1: da Adday a Timoteo I
(m. 823). Tomo 2: da Īšūʻ bar Nūn (m. 828) a ʻAbdīšūʻ ibn al-Muqlī (m. 1148). Testo
critico arabo, introduzione, traduzione e note e indici a cura di Gianmaria Gianazza.
Prefazione di Louis Raphaël I Sako. «Patrimonio Culturale Arabo Cristiano» 22, 23; 2
vols. (Bologna: Edizioni del Gruppo di Ricerca Arabo-Cristiana, 2022), 518 + 968 pp.
ISBN: 9791280091024/9791280091031
La importancia de los contenidos que atesora la obra conocida como al-Miǧdal (“la Torre”)
es ciertamente incuestionable. La hábil combinación temática llevada a cabo por su autor, el
nestoriano ʻAmr ibn Mattā al-Ṭirhānī (s. XI) fue realmente excepcional, pues gracias a su
tarea compiladora podemos disponer de una fuente de tamaño calibre, inconmensurable.
Estos dos volúmenes contienen el quinto capítulo de la sección quinta de al-Miǧdal, que
corresponde a la parte histórica acerca de la difusión inicial del cristianismo en tierras
mesopotámicas, persas y chinas. El hilo conductor narrativo depende, en todo momento,
de fuentes siriacas anteriores y el grueso de la obra corresponde a la información que el
autor consiguió recopilar sobre los patriarcas de la Iglesia de Oriente, desde sus orígenes
hasta mediados del siglo XII.
El primer volumen se abre con el prefacio del P. Sakko, Louis Raphaël I (pp. 9-11), las
abreviaciones (pp. 12-14) y la bibliografía utilizada (pp.15-25). Sigue, a continuación, la
introducción (pp. 27-41) en la que el P. Gianazza se ocupa del título de la obra, su
contenido, el autor, la época en la que fue compuesta la obra, los testigos manuscritos de al-
Miǧdal, así como los manuscritos utilizados y los criterios adoptados en la edición crítica
del texto árabe. Se cierra esta primera parte con el elenco de las abreviaturas de los
manuscritos utilizados en el aparato crítico de la edición (pp. 43-44) y la reproducción
facsimilar de hojas correspondientes a los seis manuscritos utilizados en la edición (pp. 45-
50).
La edición crítica del texto árabe de al-Miǧdal li-l-istibṣār wa-l-ǧadal (“La Torre para la
reflexión y la discusión”), acompañada de la traducción italiana anotada (pp. 53-507), como
de ordinario se nos ofrece en espejo. El texto, como es norma en la colección, está
completamente vocalizado y dividido en parágrafos temáticos. Este primer volumen
incluye, precedido de la parte histórica preliminar, el periodo que va desde la evangelización
de Mesopotamia y la noticia del mandylion con el apóstol Adday, el primer patriarca de la
Iglesia de Oriente, hasta Timoteo I (m. 823), precedido de los cuarenta y dos patriarcas que
le antecedieron.
El segundo volumen se abre con las abreviaciones (pp. 7-10), la bibliografía (pp. 11-21) y
el listado de abreviaturas de los manuscritos utilizados en la edición de esta segunda parte
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(p. 23), a las que sigue la segunda parte de la edición crítica del texto árabe, junto con la
traducción italiana anotada (pp. 521-927), que está integrada por las noticias compiladas por
ʻAmr ibn Mattā al-Ṭirhānī sobre los restantes veintiséis patriarcas, concluyendo con un
addendum final (pp. 926-927).
Este volumen segundo se cierra con tres índices: el primero, de citas bíblicas y coránicas,
una sola en este segundo caso (pp. 930); el segundo, de términos siriacos y árabes (pp. 931-
934); y el tercero, un índice analítico de nombres de persona, de lugar y términos relevantes
(pp. 935-959).
La labor realizada por el P. Gianazza es ciertamente encomiable: una edición crítica
impecable, acompañada de una cuidada traducción italiana que hace de estos dos
volúmenes una herramienta bibliográfica de enorme relevancia para el estudio de los
orígenes y la difusión del cristianismo, en particular de la Iglesia de Oriente, en tierras
mesopotámicas y su expansión hasta territorio chino. No nos queda sino alegrarnos y
exclamar, una vez más: ¡enhorabuena! al P. Gianazza por tan preciosa contribución al
conocimiento y difusión del patrimonio literario y cultural del cristianismo oriental con esta
obra fundamental de su literatura.
Juan Pedro Monferrer-Sala
Universidad de Córdoba