ISSN: 1579-9794
Hikma 20 (1) (2021), 9 - 24
Una traductora pionera de linaje real y ascendencia
alemana: Sor Constanza de Castilla (s. XV)
A Pioneer Translator of Royal Lineage and German
Descent: Sister Constanza de Castilla (XV century)
CARMEN CUÉLLAR LÁZARO
carmen.cuellar@uva.es
Universidad de Valladolid
Fecha de recepción: 14 de octubre de 2018
Fecha de aceptación: 1 de noviembre de 2019
Resumen: El objetivo de este artículo es sacar a la luz la figura de Sor
Constanza de Castilla (s. XV), una de las primeras traductoras en lengua
castellana. Esta monja dominica es un ejemplo de cómo en esa época las
mujeres pudieron acceder a un nivel cultural desde el que se iniciaron como
escritoras y traductoras, dentro de la vida monacal y en el seno de la
aristocracia. Sor Constanza de Castilla, de linaje real y ascendencia alemana,
fue una influyente y poderosa priora que, en el seno del convento, no sólo
compuso oraciones y obras devotas, sino que también fue recopiladora de
textos y traductora, faceta esta última que más nos interesa poner en valor
en este estudio. En esta investigación analizamos su obra, el manuscrito
Devocio y Oficios, que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid y que
servía para la oración y el canto de los oficios a las monjas de su convento.
Esta religiosa combina en su devocionario la formación y la doctrina, los dos
ejes del carisma de la comunidad religiosa a la que pertenece, la Orden de
Predicadores. En una vida dedicada a la oración dentro del claustro, las
traducciones, como parte esencial del manuscrito, se convierten en un
aspecto central de la existencia diaria de la comunidad.
Palabras clave: Traducción monacal, Traductor religioso, Traductor
dominico, Orden Dominica, Orden de Predicadores, Sor Constanza de
Castilla.
Abstract: The purpose of this article is to shed light on Sister Constanza de
Castilla (XV century), one of first translators of the Spanish language. This
Dominican nun is an example of how women in the era could access a higher
level of culture by beginning as writers and translators within the monastic life
and in the heart of the aristocracy. Sister Constanza de Castilla, of Royal
lineage and German descent, was an influential and powerful prioress that, at
10 Una traductora pionera de linaje real […]
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the heart of the convent, not only composed prayers and works of devotion
but also compiled many texts. Above all else, this study highlights her role as
a translator. In this investigation we analyze her Book of Devotion, a work that
is conserved in the National Library of Madrid and that was utilized for prayer
and song at the services for the nuns in her convent. This religious text
combines teachings and doctrine in its book of prayer, the two axes of
charisma of the Order of Preachers, the religious order which it belongs to. In
a life dedicated to prayer within the cloister, the translations, an essential part
of the manuscript, became a central aspect to the daily aspect of the
community.
Keywords: Monastery translations, religious translator, Dominican translator,
Dominican Order, Preachers Order, Sister Constanza de Castilla
INTRODUCCIÓN
1
Los monasterios han desempeñado un papel destacado en la historia
de España como espacio privado elegido por algunas mujeres no sólo para
canalizar sus deseos de religiosidad, sino también para poder expresar sus
ideas con mayor libertad, o incluso evitar un matrimonio no deseado. Tal y
como ya hemos destacado en otros estudios (Cuéllar Lázaro, 2013a: 60)
muchas mujeres, en especial de la clase noble, optaban por buscar la paz y
la dignidad en el claustro, convirtiéndose así en un espacio privilegiado para
la escritura femenina. El monacato les permitía una realización personal e
intelectual que no hubiera sido posible fuera del convento (King, 1993: 129)
2
.
En este contexto, no es de extrañar que, en general, las primeras
escritoras y, por ende, traductoras en lengua castellana, se vinculen a la
nobleza, con una mayor o menor conexión con el mundo conventual. Este es
el caso de Sor Constanza de Castilla, una de las primeras escritoras en
lengua castellana del siglo XV. En este estudio nos acercamos a la figura de
esta religiosa dominica para destacar de ella su labor como traductora,
además de escritora y recopiladora de textos religiosos. Comenzamos con
unas notas biográficas para situar a la autora en su contexto, lo que nos
permitirá una mejor comprensión del contenido y de la intención de su obra.
1
Trabajo realizado en el marco del Proyecto nacional de Investigación, financiado por el
Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, Ref.: FFI2014-59140-P «Catalogación y
estudio de las traducciones de los dominicos españoles e iberoamericanos» otorgado a la
Universidad de Valladolid, en el que han participado investigadores de distintas universidades de
ámbito nacional e internacional. Cfr. página web del proyecto http://traduccion-dominicos.uva.es/
2
Cfr. King (1993: 129), González de Fauve et al. (2001: 244), así como Ruiz Guerrero (1996:
61). En este último estudio, la autora intenta acercarse a la mujer del Renacimiento en su
diversidad de clases y actividades, tomando como escenario la Europa occidental entre 1350 y
1650.
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1. ACERCAMIENTO A LA BIOGRAFÍA DE ESTA SINGULAR RELIGIOSA
La figura de Sor Constanza de Castilla es rescatada del olvido a
comienzos de los años noventa, gracias a los estudios de Huélamo San José
(1992 y 1993), a los que siguieron las investigaciones de Surtz (1995: 41-67
y 160-170 e ídem 1996), Muñoz Fernández (1995: 123-159) y Wilkins (1995
e ídem 1998)
3
. Desde entonces, se han incrementado los estudios centrados
en esta singular religiosa, de clase noble e intensa actividad dentro y fuera
del convento. Se desconoce la fecha de nacimiento de esta monja dominica,
aunque hubo de ocurrir antes de 1405, fecha en que falleció su padre, el
infante Juan de Castilla, fruto del polémico matrimonio de Pedro I con Juana
de Castro
4
.
Sor Constanza fue, por lo tanto, nieta del rey Pedro I de Castilla, hijo
de Alfonso XI de Castilla, quien a su vez fue bisnieto de Alfonso X, hijo de
Beatriz de Suabia. Esta noble alemana de la dinastía Hohenstaufen se
convirtió en reina consorte de Castilla y León por su matrimonio con Fernando
III de Castilla. Amante y protectora de la cultura, Beatriz de Suabia inculcó
estos valores también a su hijo, que pasó a la historia con el apodo de Alfonso
X El Sabio
5
. Sor Constanza fue también una mujer culta y, como su hermano
Pedro, fue consagrada al servicio de la iglesia, protagonizando ambas
brillantes carreras eclesiásticas. Pedro fue consecutivamente obispo de
Osma y de Palencia, y ella profesó muy joven en el Convento de Santo
Domingo el Real en Madrid, ejerciendo como priora durante casi 50 años
3
Anteriormente, en 1919, el fraile dominico Luis González Alonso Getino (1877-1946) publicó un
estudio sobre el Convento de Santo Domingo el Real de Madrid en el que se recoge abundante
documentación sobre las acciones de Sor Constanza de Castilla como priora: «El ingreso de
doña Constanza en Santo Domingo el Real, seguido de un priorato de cincuenta años en íntima
relación con los Reyes, nos lleva a la época más brillante del convento» cfr. Alonso Getino, 1919:
19. Este fraile dominico, instituido como «Cronista de la Provincia de España, OP» en 1914, fue
un prolífico escritor y a su vez traductor, tal y como hemos expuesto en otros trabajos, véase su
labor traductora en Cuéllar Lázaro, 2018: 22-23.
El Proyecto Bieses (Bibliografía de escritoras españolas) recoge en el listado de autoras también
a esta monja dominica, cfr. la página web del proyecto: http://www.bieses.net/lista-de-autoras/ .
4
Cfr. Rábade Obradó, 2003: 229 «se considera indudable la celebración de esta boda, tras
pronunciar sentencia de nulidad del matrimonio con Blanca de Borbón, aunque afirma que la
unión apenas duró un día, y que los esposos jamás volvieron a verse. En esta circunstancia, no
es extraño que se haya puesto en duda que el citado infante Juan fuera en verdad hijo de Pedro
I, aunque los muchos años que permaneció preso en las cárceles trastamaristas parecen indicar
que existía ese parentesco.» Cfr. también Pérez de Tudela y Velasco, 1989: Las mujeres en la
vida del rey Pedro I de Castilla, 369-384.
5
Alfonso X El Sabio fue un rey polifacético interesado por multitud de disciplinas de la época: la
historia, las ciencias, la literatura, el derecho, etc. Impulsó la Escuela de traductores de Toledo,
en la que surgió una forma estandarizada de castellano medieval, conocida como «castellano
alfonsino», institucionalizando el uso del castellano como lengua estándar (Fernández-Ordóñez,
2004: 381).
12 Una traductora pionera de linaje real […]
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entre 1416 y 1465 (Rábade Obradó, 2003: 229)
6
. Protegida por su prima
Catalina de Lancáster, de cuya mano entró en el convento, mantuvo
armónicas relaciones con los distintos monarcas que se sucedieron en el
trono, Juan II y Enrique IV, quienes la honraron con el trato de pariente
(Huélamo San José, 1992: 133). Su condición de priora le permitió llevar en
este convento un intenso programa de reorganización de la institución, que
afectó tanto a sus edificios y dependencias como al orden conventual.
Finalizó la iglesia que comenzó el rey Alfonso XI, construyó la capilla mayor,
el claustro y el refectorio. En las nuevas construcciones dejó inscripciones
que perpetúan en piedra su intensa actividad. Asimismo, le permitió
reivindicar la memoria de su linaje y la de su familia, consiguiendo que
trasladaran al monasterio los restos mortales de su abuelo, el rey Pedro I de
Castilla, así como los de su padre, Juan de Castilla
7
.
De la misma manera, como religiosa de linaje real, esta poderosa e
influyente priora tuvo muchos privilegios en el convento: podía administrar
libremente sus bienes, se la eximía de ciertas obligaciones como la de
respetar la clausura, vestir el hábito o acudir a los lugares de reunión de la
comunidad, así como realizar desplazamientos a la Corte para gestionar
asuntos económicos relacionados con el monasterio
8
.
De Sor Constanza de Castilla se conserva hoy en día su sepulcro, que
está expuesto en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, lugar al que se
llevó tras la demolición del monasterio de Santo Domingo el Real en 1869.
Inicialmente debió estar colocado en el coro de la iglesia del monasterio y se
leía el siguiente epitafio en letras doradas:
AQUI YACE SEPULTADA LA MUI NOBLE I MUI RELIGIOSA
SEÑORA DOÑA CONSTANZA DE CASTILLA, HIJA DEL INFANTE
6
Otros investigadores afirman que fue priora de dicho monasterio entre los años 1417 y 1462,
cfr. Carrasco Lazareno, 1996: 249.
7
En la Iglesia se leía la inscripción: «A loor de nuestro Señor Dios, Sor Constanza, nieta del muy
alto y muy esclarecido príncipe el rey don Pedro, hija del muy excelente y precioso señor don
Juan y de la Señora doña Elvira, hija de Beltrán de Heril, del reino de Aragón». En el refectorio
figuraba el siguiente texto: «Este refitorio hizo la señora doña Constanza, nieta del rey don Pedro
e hija del infante don Juan Hízole con las limosnas del obispo don Pedro de Castilla, obispo de
Osma, su hermano» (Muñoz Fernández, 2011: 45).
8
Sor Constanza obtuvo de los papas y autoridades dominicas numerosas prerrogativas
espirituales y materiales, tanto para ella como para su comunidad, lo que le permitió conseguir
una posición de poder y autonomía personal. Para una descripción más detallada de estos
privilegios cfr. Muñoz Fernández, 1995: 128-136. Ya en 1919 el padre Alonso Getino comenta:
«Es difícil resolver si en la interminable prelacía de la Infanta-monja tiene más interés sus
relaciones con los Reyes, o con los Pontífices, o con la Comunidad misma, o con la propia familia
de doña Constanza, […] No soñaría la reina doña Catalina, cuando mandó al Convento a su
prima la infantita doña Constanza, que iba a hacer con ella tan gran regalo como hizo a la
Comunidad» (Alonso Getino, 1919: 129-130).
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DON JUAN, NIETA DEL REY DON PEDRO. FUE MONJA
PROFESA DE ESTA CASA Y PRIORA DE ELLA MUCHOS AÑOS,
I MURIO AÑO DE CUATROCIENTOS I SETENTA I OCHO. (Arco,
1954, p. 299)
9
Conocidos los datos sobre la biografía de esta mujer extraordinaria,
nos parece coherente pensar que la iconografía funeraria de esta influyente
priora, la máxima autoridad monástica en el convento durante muchos años
y, a su vez, mujer de noble linaje, serviría no solo para preservar y custodiar
su figura sino también para enaltecerla, arropada por su familia de
ascendencia real. En este sentido, ponemos en valor que la traducción
intersemiótica realizada para plasmar en una escultura la iconografía de esta
longeva religiosa ilustra, por un lado, los dos ejes fundamentales de la Orden
de Predicadores: la predicación y la formación (de esta manera, la imagen
recreada pétreamente en torno a la que se erige este sepulcro, la priora
yacente con un libro en su seno, se convierte así en un arma s de
catequesis y persuasión, como también lo son la palabra y el gesto); y, por
otro lado, esta iconografía funeraria realza el poder y la influencia que tuvo
en su época esta religiosa de origen noble
10
.
2. SU TRIPLE FACETA DE ESCRITORA, RECOPILADORA Y TRADUCTORA
Sor Constanza de Castilla es la autora de un devocionario, redactado
en latín y en romance castellano, que se elaboró en la Castilla del siglo XV.
El manuscrito no incluye portada ni título, de ahí las variantes que se registran
en el título: el Inventario general de manuscritos de la Biblioteca Nacional, lo
registra con el número 7495 y lo denomina Libro de horas y devocionario
compuesto por una monja dominica, en latín y castellano
11
.
9
Cfr. asimismo Núñez Rodríguez 1989, quien aporta interesantes detalles sobre la iconografía
del sepulcro. Sobre la singularidad de este monumento funerario véase además Rodríguez
Núñez y Díaz Tie, 1989: 312.
10
Desde el punto de vista artístico, la creación del sepulcro implica a su vez unos conocimientos
humanísticos y religiosos de los autores que lo realizaron, para ser capaces de traducir desde
una perspectiva escultórica, el programa iconográfico.
11
Cfr. Inventario General de Manuscritos de la Biblioteca Nacional, XII (7001 a 8499) Ministerio
de Cultura, Dirección General del libro y bibliotecas, Madrid, 1988, p. 109. Recuperado de:
http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000166854&page=1.
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Imagen 1. Numeración, título y características del manuscrito
Fuente: Inventario general de Manuscritos de la Biblioteca Nacional (1988: 109)
Sin embargo, en el lomo de la encuadernación moderna que se
conserva en la Biblioteca Nacional de España, aparece el manuscrito bajo el
epígrafe Devocio y oficios
12
.
Imagen 2. “Extracto del lomo de la encuadernación moderna”
El manuscrito consta de 103 folios y según diversos expertos fue
escrito en la segunda mitad del siglo XV, entre 1454 y 1474. Para Huélamo
San José (1993: 128) estaríamos ante una autoría única, excepto el último
folio (103r), que sería posterior (hacia 1500). Otros investigadores, como
Wilkins (1998: XVI), hablan de hasta cuatro manos distintas en el manuscrito,
que habría sido mandado copiar o incluso ella misma dictaría porque se trata
de una escritura profesional de escribas. Por otra parte, Carrasco Lazareno
(2004: 57) opina que los últimos seis folios llevan la pluma de tres escritores
distintos, entre ellos, la de la propia monja en fecha próxima a su muerte.
El último estudio de Cortés Timoner (2015b: 29) incide en la idea de
que el manuscrito, a excepción del folio 103r
13
, fuera escrito por sor
12
El manuscrito original está disponible digitalmente en el siguiente enlace:
http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000145518 .
13
La fuente original manuscrita está numerada de tal modo que cada folio lleve un número y se
refiere al anverso (página impar) y al reverso (página par), lo que se denomina foliación, de ahí
que al número de folio se añada v (anverso) y r (reverso).
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Constanza, conjugando esta monja así varias tareas: por un lado crea sus
propios textos en castellano y latín, pero por otro recopila e interpreta textos
anteriores, traduciendo del latín al castellano. Podía pensarse, no obstante,
que el devocionario se fuera componiendo en varias etapas y que en algunos
de estos periodos de redacción se introdujeran correcciones, lo que explicaría
las adiciones, retoques y distintos tipos de letra que se perciben a lo largo del
manuscrito. Llama la atención, asimismo, la letra tan cuidada y los adornos
de los márgenes y letras capitales, algo a lo que se dedicaban muchas
religiosas medievales, por lo que no es de extrañar que la iconografía fuera
también de su autoría
14
. Además, parece patente que el devocionario fuera
escrito principalmente para el uso privado dentro de los muros de su
convento. No hay que olvidar la importancia que ejercía la figura de la priora
como ejemplo de guía espiritual y autoridad moral y, por ello, su gran
influencia en la vida conventual
15
.
A continuación, vamos a realizar una introspección a la obra desde una
perspectiva traductológica. Para ello partimos de la estructura que propone
Cortés Timoner (2015a: 40ss.), dividiéndola en cinco núcleos temáticos
16
:
En el primer apartado se destaca la Oración de la Vida y Pasión de
Jesús (ff. 1r-31r), y se desarrolla en cuarenta y cuatro capítulos, en los que
se mencionan episodios de la vida de Cristo hasta su crucifixión, siguiendo
un orden cronológico. En esta oración, aunque predomina el castellano,
aparece intercalado en múltiples ocasiones texto en latín, ya sea en los
encabezamientos, como «Ihesu miserere mei», o en palabras tomadas
literalmente del evangelio: «Nunc dimictis seruum tuym domine secdim
verbum tuum in pace […]» (f. 2r-2v). Incluso a veces comienza una oración
en castellano y la concluye en latín: «Señor muy excelente que muriendo en
la cruz fueste vençedor […] G[lo]ria in exçelsis deo» (ff. 19v-20r).
Destaca esta primera oración en el conjunto del libro porque es
creación de la autora, es decir, no es una reelaboración o una traducción de
pasajes en latín. Sor Constanza desarrolla en su obra un estilo muy emotivo,
14
Carrasco Lazareno (2004: 41) destaca del manuscrito «la regularidad y belleza de la escritura
e, incluso, la propia ornamentación, que le confieren prestancia y solemnidad notorias». Cfr. en
este sentido también Cortés Timoner, 2015a: 39-40.
15
Baranda (2002: 43) pone de relieve que el proceso de creación de la obra fue posible por
dirigirse a un público femenino restringido, ante el cual la autoridad era indiscutible, aunque ella
adoptara una actitud sumisa y humilde frente al clero y la Iglesia, como veremos más adelante.
También Muñoz Fernández destaca que la difusión de su obra previsiblemente no traspasó los
muros del recinto conventual (2011: 40), que fue escrita principalmente para el uso privado dentro
de los muros del convento (Wilkins, 1995: 348).
16
Cfr. asimismo Cortés Timoner, 2015b: 40-42. Otros investigadores, sin embargo, proponen
otras clasificaciones: Wilkins (1995: 340) duda entre ocho o nueve secciones y Huélamo San
José (1993) divide el códice en diez apartados.
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alternando miradas y diálogos que ejemplifican la influencia de lo dramático,
lírico y narrativo que muestran estos textos bajomedievales en torno a la
Pasión
17
.
Son múltiples las alusiones a la ordenante a lo largo del texto,
comenzando ya en el folio 1, en tercera persona:
Esta oraçión que se sigue conpuso una soror de la Orden de Sancto
Domingo de los Predicadores, la qual es grant pecadora. E ruega a
quantas personas la rezaren que le den parte de su devoçión. E
suplica a nuestro Señor que la faga partiçionera de sus
mereçimi[en]tos. Dévese dezir esta oraçión ante[s] de la comunión.
(Devocio y Oficios, f. 1r)
18
.
Concluye esta oración con una mención a ella misma en primera
persona, lo que caracteriza a la oración personal e íntima: «Io, Constança,
confiesso ser tanto grave pecadora llena de grandes pecados e sin ninguna
virtud, que non soy digna de recebir niguna gracia de las por suplicadas
[…]» (ff. 31r-31v)
19
.
Reitera su autoría también al comienzo del segundo grupo de textos
piadosos («Este offiçio ordenó la mesma soor sobredicha» [f.31v]), y que
centra el interés en la figura de la Virgen, con el Oficio de la Encarnación (ff.
41v-44r) que aparece tras el oficio en latín (ff. 31v-41v). Después se recoge
la oración dirigida a los clavos de la pasión, «Oras de los clavos» primero en
latín (ff. 44r-58v) y posteriormente en castellano (ff.58v-75r), encabezando la
traducción con el siguiente texto en tinta roja: «El romance de las mesmas
oras de los clavos» (f. 58v), tal y como se observa en la imagen 3:
17
Estos géneros literarios tuvieron amplia difusión también a lo largo del Renacimiento. La monja
clarisa Isabel de Villena (siglo XV) en su conocida obra Vita Christi, nos acerca igualmente con
una patética escena a la Crucifixión de Jesús (Cortés Timoner, 2015a: 43).
18
Cfr. del mismo modo en el manuscrito los folios siguientes: f. 44r, f.75r, f.78v y f.79v. Para la
transcripción del texto original del manuscrito nos basamos en Cortés Timoner, 2015b. Cfr.
igualmente la transcripción del manuscrito en Wilkins, 1998.
19
Como veremos más adelante, encontramos varias veces a lo largo del manuscrito menciones
en primera persona: «Io, Costança, indigna esclava tuia, te adoro […]» (f. 20r), «Io, Constança,
confiesso ser tanto grave pecadora […]» (f.31r), «Sennora, yo, Constança, indigna esclava tuya,
[…]» (f. 78r), «Sennora, yo, Costança. indigna sierva tuia, […]» (f. 79v), «Sennor, yo, Costança,
tu esclava, […]» (f. 82v), «Io, Constança, me confieso a Ti Sennor, […]» (f. 101r).
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Imagen 3: Folios 58v-59r del manuscrito Devocio y Oficios
Esta oración de los Clavos fue compuesta para la presentación anual
en una celebración especial dentro del convento. El texto indica las primeras
palabras de salmos que se recitaban en coro, respuestas, y los comienzos de
himnos que debían cantar las monjas (Wilkins, 1995: 340-342)
20
.
Desde una perspectiva traductológica, observamos que la versión
castellana responde al mismo contenido y respeta la estructura de la versión
latina, aunque hay partes del texto en las que mantiene la palabra o expresión
en latín, sin traducirla. En algunos casos las encontramos escritas en tinta
roja, tal y como recoge la imagen 3: Responso, Hympnum, Capitula. La
siguiente transcripción del texto lo ilustra:
¡O fortísimos clavos! Todos vos bendecimos porque fuestes
poderosos de ronper las manos e los pies del Cordero sin mancilla,
Ihesu Cristo crucificado. Psalmus. Laudate cum reliquis. Capitula.
¡O muy más delicados braços e piernas reales, que con crueldat
firviente e fortaliza maravillosa, sofristes ser descoyuntadas por las
manos de los crueles con cordeles ásperos! Responso: ¡O
ardentísima caridat e armorío supremo, la qual matirizaste a Ihesu
Christo por martirio de tres durísimos clavos! […]
Hympnum. Eterno Rey, muy más alto Padre de la Gloria superna,
[…]
20
Sor Constanza debió ser muy devota de la Pasión del Señor, lo cual mostró en esta «fiesta
famosa en Madrid en honor de los Santos Clavos», celebrada entre Pascua y Pascua dentro del
convento, por concesión de los Pontífices (Alonso Getino, 1919: 132).
18 Una traductora pionera de linaje real […]
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Ad Matutatim. Invitate. Adoremos al Señor, Rey crucificado por nos
en la cruz, de tres clavos colgado. Venite adoremus, venite
exultemus Domino. […] (Devocio y Oficios, ff. 59v-60r)
21
Esto se reitera a lo largo de todo el texto en romance, alternando
palabras en latín «Leccio prima» (f. 61r) con aclamaciones «¡O bone Ihesu!
Por quántos e por quán inextimábiles modos [..]» (f. 61r)
22
.
La bella iconografía que acompaña al texto puede ser obra de la propia
Sor Constanza o de alguna monja de su convento y, en el caso de la
iconografía vegetal, las ramas y los troncos, podrían simbolizar el árbol de la
vida que lleva al Paraíso
23
.
A continuación, se recogen en el manuscrito oraciones a la Virgen
María, quince gozos y nueve angustias (ff. 75r-79v) que continúan con una
letanía que «ordeno la sobredicha soror» (ff. 79v-82v).
Imagen 4: Extracto del folio 79v del libro Devocio y Oficios
Concluiría esta parte un fragmento en el que esta dominica madrileña
habla sobre su propia obra y sobre ella como autora, «yo conpuse»,
atribuyendo cualquier posible error a su ignorancia y falta de entendimiento
(ff. 82v-83r).
Yo confieso que mi entendimiento non es elevado para lo especular,
nin mi coraçón capaz para lo retener, nin mi lengua es digna para lo
pronunçiar por el mi grand defecto. Por ende, Señor, si alguna razón
o palabra puse non bien dicha o en qualquiera manera yo erré, yo
lo atribuyo a la ygnorançia e ynadvertençia que en tiene grant
logar. Pero si así es, lo qual al presente non viene a mi notiçia, que
alguna cosa menos de bien dixese, yo, así como fiel e católica, de
agora para sienpre lo revoco e lo anulo. E sométome a la correpçión
21
Transcripción del texto original según Cortés Timoner, 2015b: 113-114.
22
La investigadora Huélamo San José (1993: 147-150) recoge un listado de vocablos sueltos o
frases en latín que Sor Constanza no traduce al romance, entre ellos: «Ad magnam antiphon
(59v), «Ad completam» (59v), «Leccio prima» (61v), «Leccio secunda» (63v), etc.
23
Cfr. Cortés Timoner, 2015b: 46-47. En Huélamo San Jo(1993: 127-131) encontramos un
minucioso e interesante estudio sobre la ortotipografía y el ornato del manuscrito.
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de la santa Iglesia. E suplico a Ti, en cuya memoria de tu
Encarnaçion e Pasión yo conpuse las cosas sobredichas, que me
faga parçionera en los méritos de las personas que lo rezasen, por
que en este mundo de todos seas alabado e en el otro seamos
consolados con la gloriosa visión tuya, amén. (Devocio y Oficios, ff.
82v-83r)
24
La tercera parte del libro la constituyen plegarias en latín (ff. 83v-91v),
en castellano (ff.91v-93r) y de nuevo en latín (f. 93r), que concluyen con una
oración en latín a la que el papa Bonifacio VII otorgó dos mil años de perdón
por su rezo (f. 93v), como se observa a continuación en la imagen 5. La
alternancia de lenguas latín, castellano, en esta parte de la obra - que no es
traducción - ilustra el bilingüismo que caracteriza este texto piadoso.
Imagen 5: Folios 93v-94r del libro Devocio y Oficios
La cuarta parte reúne unos textos en lo que se incluyen cuatro cartas
que Sor Constanza transcribe en latín y, a continuación, las traduce al
castellano (ff. 94r-97r). Se trata de correspondencia apócrifa de San Ignacio
a la Virgen María, así como entre San Ignacio y San Juan. Antes de la
traducción al castellano que realiza Sor Constanza de la epístola, dirigida a
la Virgen, aparece el epígrafe en rojo «en romance», lo que se repite a lo
largo de la obra cuando introduce la traducción de un texto en latín (f. 94r en
la imagen 5 y f. 96v en la imagen 6). A continuación, un extracto de la versión
en castellano:
24
Transcripción del texto original según Cortés Timoner, 2015b: 127.
20 Una traductora pionera de linaje real […]
Hikma 20 (1) (2021), 9 - 24
A María que Christo trajo. El su Ignacio. Devieras confortar e
consolar a nuevo en la fe e deçípulo del tu Juan, qua del tu Ihesu
sentí cosas maravillosas de dezir e esto espavoreçido del oír, mas
deseo en mi coraçón ser fecho más çierto dél de las cosas oýdas.
Ante escreví otra vez e te rogué sobre ellas. Valgas en Dios e los
nuevos en la fe que conmigo están sean de Ti e por Ti e en Ti
confortados. (Devocio y Oficios, f. 94r)
25
El quinto apartado comienza en el folio 97r. y se extiende hasta el 103v,
en ellos la autora expone una serie de preguntas que hay que hacer al
enfermo o enferma
26
cuando está «en punto de muerte» (ff. 97r-99r).
Concluye la obra con una oración de Santo en castellano (ff. 99r-101v) y una
«Suplicatio in die mortis» también en castellano (ff. 101r-103v)
27
.
Imagen 6: Folios 96v-97r del libro Devocio y Oficios
A la pregunta que se planteaba Huélamo San José en 1992, si Sor
Constanza era autora, recopiladora o traductora
28
, que nos sirve de epígrafe
para este apartado, podemos responder que es autora porque parte del texto
del devocionario es de elaboración propia, pero, además, es recopiladora,
porque recoge oraciones, plegarias y cartas. No obstante, lo que queremos
destacar en esta introspección es su labor como traductora, porque una parte
importante del devocionario, las Oras de los clavos y los textos con forma
25
Transcripción de Cortés Timoner, 2015b: 127-128.
26
Un guiño de actualidad en la escritura de Sor Constanza al distinguir en su escrito entre ambos
géneros.
27
Como ya se ha comentado, el último folio, 103r, contiene unas invocaciones en letra diferente
al resto del libro por lo que se cree que podría no ser de su autoría.
28
Cfr. Huélamo San José, 1992: 144.
Carmen Cuéllar Lázaro 21
Hikma 20 (1) (2021), 9 - 24
epistolar de la parte final, recogen la versión latina y luego la traducción al
castellano («romance»). De esta manera, aproximadamente un tercio de la
obra lo constituyen distintos tipos de textos traducidos: oraciones, plegarias y
epístolas.
CONCLUSIONES
Tras este estudio queremos reivindicar la figura de Sor Constanza de
Castilla como una de las primeras traductoras en lengua castellana. Las
investigaciones más pormenorizadas de su obra en los últimos años nos
permiten afirmar que esta influyente y poderosa priora, de sangre real y
ascendencia alemana, compaginó en su escritura, textos como autora,
componiendo oraciones y obras devotas, pero también fue recopiladora y
traductora, lo que, por otra parte, caracterizaría la manera de escribir de la
época. Esta monja dominica tenía los conocimientos de latín suficientes como
para redactar oficios litúrgicos en esta lengua y traducir sus escritos - así
como los de otros autores - del latín al castellano. Este hecho nos sugiere que
su labor traductora sirviera para acercar textos en latín a compañeras del
convento que no supieran esta lengua.
Sin lugar a duda, el contexto temporal hace que haya diferencias entre
la manera de concebir la traducción en esa época y en la actualidad. No
obstante, en lo que respecta a la traducción monacal, la labor traductora de
Sor Constanza no es esencialmente diferente de la de un traductor moderno
que busca con su traducción expresar la espiritualidad de la obra. En este
sentido, encontramos a autores recientes que consideran su labor traductora
dentro del convento como una manera de expresar el espíritu del autor más
que sus palabras, de ahí las afirmaciones sobre su labor de traducción como
un trabajo de “condensación” para exponer la espiritualidad de una obra, tal
y como hemos comentado en otros estudios (Cuéllar Lázaro 2013b: 212).
Por otra parte, la figura de Sor Constanza es un ejemplo de cómo en
esa época las mujeres pudieron acceder a un nivel cultural desde el que se
iniciaron como escritoras y traductoras, dentro de la vida conventual y en el
seno de la nobleza. Además, estamos ante una monja dominica que combina
en sus escritos el espíritu de la Orden de Predicadores a la que pertenece: la
formación y la doctrina. Este binomio hace de ella una mujer culta, cuya obra
tiene un fin último: ayudar a orar a las monjas de su monasterio, ellas serían
las beneficiarias de estos textos
29
. Las traducciones, como parte esencial del
29
Si hay algo que caracteriza la figura del traductor religioso es la labor que estos realizan desde
su consideración de servicio humilde a la Orden a la que pertenecen, cfr. Cuéllar Lázaro, 2013b
e ídem 2014.
22 Una traductora pionera de linaje real […]
Hikma 20 (1) (2021), 9 - 24
manuscrito, se convierten así en un aspecto central en la vida diaria de la
comunidad.
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