
«Ilustraducción» para niños… 190
Hikma 19 (1) (2020), 187 - 208
discurso intenta transmitir. En este sentido, el abanico de posibilidades es
realmente amplio: las imágenes pueden sumar detalles, narrar historias
paralelas, anticipar información, describir escenas no narradas o añadir una
nueva perspectiva, entre otras. Por último, las ilustraciones no operantes
con el texto hacen referencia a aquellas imágenes que, o bien funcionan
como elementos independientes, o bien se contraponen al mensaje que
transmite el componente textual.
Ambos modelos han sido llevados a la práctica para analizar distintos
álbumes ilustrados. Las propias Nikolajeva y Scott (2000) utilizaron su
categorización para explorar obras como Sylvester and the Magic Pebble
(Steig, 1969) o Princess Smartypants (Cole, 1988/1997), entre otras. En el
primer caso, las autoras etiquetan las dinámicas texto-ilustración del álbum
como de mínima ampliación, describiendo el texto como un elemento mucho
más rico que las imágenes. Estas, pese a reflejar fielmente y con
numerosos matices las expresiones y sentimientos de los personajes, «do
not add much that is different» (p. 230) a lo que exponen las palabras, que
son las que llevan el peso fundamental de la historia. Por el contrario, el
segundo libro, de marcado tono humorístico, se construye sobre dinámicas
de contrapunto que crean situaciones irónicas. Así, Nikolajeva y Scott
determinan que la imagen, en muchas ocasiones, amplía lo dicho en el
«sometimes bland verbal text» (p.232), aportando elementos nuevos e
inesperados que se tornan imprescindibles para comprender el verdadero
significado de la narración y captar el humor que la autora/ilustradora
pretende crear.
Cañamares Torrijos (2007) también comenta varios ejemplos
aplicando su modelo. Así, nos describe cómo en obras como Contando
ositos de goma (Boegehold, 1997/1999) o Míster Magnolia (Blake,
1980/1995) «las ilustraciones reiteran lo que el texto cuenta» (p.305), idea
que encaja en su concepto de ilustración cooperante. Pasando a la
categoría de imágenes operantes con el texto, la autora analiza múltiples
casos dependiendo de la función que desempeñan las ilustraciones. Por
trazar un paralelismo con el párrafo anterior, nos detendremos en distintos
ejemplos de imágenes que aportan información nueva a lo expresado en el
texto. Dichos ejemplos pueden encontrarse, entre otras, en obras como De
cómo nacieron las sirenas (Castro, 2000). En un momento de la narración,
el texto indica que la protagonista por fin encontró una salida, mientras «en
la ilustración comprobamos que la niña consigue escapar por el espiráculo
de la ballena» (Cañamares Torrijos, 2007, p.323). Unas páginas más
adelante, se subraya cómo, en ocasiones, las imágenes del libro sirven para
anticipar información. Es el caso del pasaje en el que «la imagen que
acompaña al texto: “estuvo nadando y nadando hasta que su cabeza dio