
Reseñas 273
Hikma 19 (1) (2020), 271 - 277
se puede sacar partido en el aula, puesto que trabaja la comprensión auditiva,
la producción escrita, la expresión oral y el desarrollo léxico. Talaván
proporciona una útil rúbrica de evaluación para corregir tareas traductoras en
la que hace hincapié en que resultaría inoportuno que el alumno de L2 se
detuviese en demasía en aspectos técnicos de la TAV. No obstante,
consideramos que sería pedagógicamente viable incorporar a esta tanda de
actividades una que explore el ajuste de los guiones para el doblaje, en la que
los estudiantes realicen, como paso previo a la grabación del doblaje, labores
de búsqueda terminológica y documentación de sinónimos y expresiones que
puedan respetar las sincronías labial y kinésica, para así mejorar el léxico y
concienciar a los estudiantes sobre los rasgos de “oralidad prefabricada”
propios de los textos audiovisuales, en general, y de los doblados, en
particular (Baños-Piñero 2004).
En el tercer capítulo, Anna Marzà Ibañez y Gloria Torralba Miralles, de
la Universitat Jaume I, profundizan en el anteriormente mencionado MCERL
y, más concretamente, en la mediación, que supone una de las actividades
lingüísticas recogidas en el mismo, dentro de la cual se encontraría asimismo
la traducción. El plurilingüismo, según el MCERL (2002), presupone que los
idiomas no se aprenden en el aislamiento con el “hablante nativo ideal como
modelo fundamental”, sino que un hablante puede desarrollar un repertorio
lingüístico en un idioma que no le es nativo a partir de su L1: utilizando sus
habilidades lingüísticas para acabar convirtiéndose en un sujeto plurilingüe.
Las ponentes sostienen que la perspectiva plurilingüe modifica
profundamente el objetivo de la enseñanza de idiomas y que, pese a ello,
este paradigma aún no ha encontrado lugar en el aula. Por lo tanto, recurren
a otro marco de referencia creado por Candelier et al. (2012), llamado el
Marco de Referencia para los Enfoques Plurales de las Lenguas y de las
Culturas (MAREP, o FREPA según sus siglas en inglés), que sirve de
complemento al MCERL para desarrollar las competencias esbozadas en
este último a través de tareas traductoras que se basan en el acercamiento
plurilingüe. Hablan en concreto del proyecto PluriTAV, liderado por la
Universidad de Valencia, que en colaboración con la Univertitat Jaume I, UCL
y Roehampton University (Reino Unido), han investigado los descriptores del
MAREP para elaborar secuencias didácticas para enseñar TAV.
En el cuarto capítulo, lo audiovisual se ve desplazado dentro del aula
y pierde protagonismo para hacérselo ganar al estudiante. Alejandro Bolaños
García-Escribano y Beatriz Cerezo Merchán describen un proyecto
interuniversitario entre UCL y la Universidad de Valencia, en el que se
fomentó el desarrollo de destrezas interculturales, así como interlingüísticas
y digitales, a través de la “telecolaboración” (Belz 2007) de estudiantes de
ambas universidades. Los estudiantes, divididos en equipos, se comunicaron