ISSN: 1579-9794
Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia
emocional de los textos con carga emotiva negativa en los
traductores
A comparative and interdisciplinary study on the influence
of emotionally negative triggering texts on translators
LUISA MARÍA BATISTA ESPINOSA
luisabatistaespinosa@gmail.com
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
KONSTANTINA KONSTANTINIDI
nadia.konstantinidi@ulpgc.es
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
FRANCISCO JAVIER BATISTA ESPINOSA
fbatista@ull.edu.es
Universidad de La Laguna
Fecha de recepción: 10 de octubre de 2020
Fecha de aceptación: 20 de enero de 2021
Resumen: A menudo, los traductores se tienen que enfrentar a traducciones
complejas a nivel emocional que pueden tener consecuencias tanto en el
traductor como en el texto final. El objetivo del presente trabajo es analizar el
grado de la influencia de los textos de carga emotiva negativa en el estado
psicológico de los traductores, mediante la observación y la cuantificación de
las emociones que experimentan antes, durante y después del proceso
traductor, cuando lidian con este tipo de textos, comparando a traductores
profesionales y en formación. Para ello, se ha utilizado el método de la
verbalización del pensamiento en voz alta (TAPs) y la Escala de Valoración
del Estado de Ánimo (EVEA), con el fin de obtener datos tanto cualitativos
como cuantitativos, respectivamente. Los resultados indican que el estado de
ánimo de todos los sujetos ha sufrido cambios tras la realización de la
traducción. Además, a pesar de que existan variaciones cuantitativas entre
los niveles emotivos de los dos grupos, las diferencias no son significativas.
Por lo tanto, se puede concluir afirmando que, en mayor o en menor medida,
los textos emotivos afectan a los traductores y que la profesionalidad puede
que no sea uno de los factores relacionados con la gestión de las emociones
en este tipo de textos.
Palabras clave: Traductor, Impacto emocional, Psicología, TAP, EVEA
186 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
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Abstract: Frequently, translators have to deal with emotionally complex
translations that may have consequences on both the translator and the final
text. The aim of this study is to analyse the degree of influence of those texts
that trigger negative emotions, with which the translator should deal, through
the observation and quantification of the emotions that they experience,
before, during and after the translation process of this type of texts, by
comparing professional and non-professional translators. For this purpose,
the Thinking Aloud Protocols (TAP) and the EVEA have been used, in order
to obtain data, both qualitative and quantitative, respectively. The results show
that the psychological mood of all the subjects has changed after the
translation process. Furthermore, although there are variations between the
emotional levels of the two groups, the differences are not significant. It can
therefore be concluded that emotional texts affect translators to a greater or
lesser extent and that professionalism may not be one of the factors related
to the management of emotions in this type of texts.
Keywords: Translator, Emotional impact, Psychology, TAP, EVEA
INTRODUCCIÓN
El estudio de la mente humana ha sido siempre uno de los mayores
enigmas de la ciencia. Analizar el funcionamiento de la mente y cómo esta se
comporta ante ciertas tareas ha suscitado el interés tanto de filósofos como
de científicos, desde la antigüedad. La traducción, como actividad mental
compleja, ha sido objeto de análisis desde la perspectiva de la Traductología,
la Neurolingüística, la Psicolingüística y otras ciencias interdisciplinarias
cognitivas, desde los años 80. Sin embargo, no ha sido hasta hace
aproximadamente veinte años cuando la Traducción realmente empezó a
experimentar un gran desarrollo, sistematizando diferentes aspectos
relacionados con la mente de los traductores, entre los que se encuentran las
emociones y su influencia en el proceso traductor.
Las emociones son inherentes al ser humano, inciden en nuestra
manera de pensar y se pueden estudiar y cuantificar a través de nuestra
conducta. Por ende, no resulta extraño que se hayan relacionado con
diferentes aspectos presentes en la tarea traductora. A pesar de que no son
abundantes los estudios realizados sobre este ámbito, varios autores
(Hubscher-Davidson, 2018; Lehr, 2013; Valero-Garcés, 2006; Hansen, 2005;
Baistow, 2000; Loutan, Farinelli y Pampallona, 1999) han establecido las
bases sobre las que emerge esta investigación y han destacado la
problemática a la que se enfrentan los traductores, en relación con la
traducción de textos de carga emotiva, la gestión de las emociones y las
consecuencias que pueden conllevar a nivel emocional. El presente estudio
experimental se ha realizado con el fin de resaltar la importancia de investigar
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la carga psicológica del traductor y la complejidad de la traducción desde el
punto de vista psicoemocional.
El objetivo principal de este estudio consiste en corroborar el grado de
la influencia emocional que algunos textos pueden ejercer sobre los
traductores, cuantificando las emociones que experimentan antes de, durante
y tras la realización de la traducción de textos con carga emotiva. Más
concretamente, se pretende hacer una comparación del comportamiento y de
los procesos metacognitivos entre los traductores profesionales y los no
profesionales, con el fin de destacar las posibles semejanzas y diferencias
entre ambos grupos. Por otra parte, debido al diseño del estudio, se pretende
evaluar la idoneidad de la metodología utilizada, ya que se triangulan datos
procedentes de diferentes métodos de investigación, entre ellos el método de
verbalización del pensamiento en voz alta o Thinking Aloud Protocols (TAPs)
y la Escala de Valoración del Estado de Ánimo (EVEA).
Con el presente estudio, tratamos de verificar las siguientes hipótesis:
A los traductores profesionales no les afectará anímicamente el
contenido del texto mientras realizan la traducción, ya que se estima
que estarán familiarizados con este tipo de textos y, además, debido
a su actividad profesional, se abstendrán de implicarse
emocionalmente con el contenido.
Al finalizar la traducción, los traductores no profesionales obtendrán
una puntuación más alta en las subescalas de tristeza-depresión,
ansiedad e ira-hostilidad de la EVEA.
La triangulación de datos procedentes de los protocolos de
verbalización del pensamiento (TAPs) y de la EVEA constituye una
metodología adecuada para obtener datos acerca de la manera en la
que los textos emotivos afectan emocionalmente a los traductores.
1. LA INVESTIGACIÓN PSICOLÓGICA EN EL ÁMBITO DE LA TRADUCCIÓN
Las investigaciones en Traductología hoy en día han cambiado de
enfoque y se centran en los diferentes aspectos presentes en el proceso
traductor. Dentro de este enfoque cognitivo y empírico, el interés también se
centra en las características y diferencias individuales del traductor, sus
actitudes, creencias, estrategias y procesos creativos, entre otros factores, ya
que se considera que determinan el proceso de traducción en sí (Rodrigues,
2002, citado en Bolaños, 2015, p. 151). La mente del traductor, también
denominada «caja negra» (Krings, 1986; Lörscher, 1991; Rabadán, 1992),
gana protagonismo, y gran parte de las investigaciones se dedican a estudiar
el espacio mental del traductor (Hurtado, 2011), centrándose en la figura del
traductor y en su entorno social (Wolf y Fukari, 2007). Debido a que estas
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tendencias de investigación han estado en pleno auge en las últimas
décadas, un nuevo ámbito interdisciplinar se está consolidando dentro de la
Traductología cognitiva, la denominada «psicología de la traducció
(Holmes, 1972/1988; Bolaños, 2015).
Por su parte, Ladmiral (1996) resalta en su investigación tres áreas de
la psicología necesarias para la psicología de la traducción: la psicología
cognitiva para analizar la mente del traductor, la psicología social para
analizar la influencia de los aspectos sociales del traductor y la psicología
general. Así, según äskeläinen (2012, p. 191), esta subdisciplina se
extiende «desde la cognición (percepción, memoria, aprendizaje, resolución
de problemas) al efecto o la emoción (motivación, actitudes) y la
personalidad» e incluye los estudios de recepción y los aspectos sociales del
traductor y su entorno (Bolaños, 2015, p. 151).
Dentro de la psicología de la traducción, podemos encontrar diferentes
perspectivas de investigación y diferentes aspectos sobre los que los autores
pueden incidir (Bolaños, 2016, p. 67). En este sentido, realizaremos un
especial acercamiento a la idea promulgada por Asadi y Séguinot (2005,
citado en Bolaños, 2014, p. 200) que afirman que los procesos mentales de
cada traductor son únicos y que es difícil sistematizarlos en categorías
estancas. Por tanto, estamos ante la psicología de las diferencias
individuales, que abarcan las diferentes actitudes, personalidades y
disposiciones entre traductores (Hubscher-Davidson, 2018).
1.1. Las diferencias individuales
El creciente interés por investigar los procesos cognitivos del traductor
pone de manifiesto la necesidad de analizar las características específicas y
las diferencias individuales intragrupales, ya que la personalidad y la
experiencia del traductor tendrá un impacto diferente (Saldanha y O’Brien,
2013). Por ese motivo, cada vez más autores pretenden analizarlas para
tenerlas en cuenta en sus investigaciones.
Atendiendo a la definición de Sánchez-Elvira y Olmedo (2003, p. 107),
la psicología de las diferencias individuales trata «la descripción, predicción y
explicación de la variabilidad interindividual, intergrupal a intraindividual con
respecto a su origen, manifestación y funcionamiento». Reiss (1971/2000) es
el primer autor que menciona de manera explícita la importancia de la
personalidad del traductor y de la influencia que esta tiene en la toma de
decisiones y en el texto final. Además, siguiendo la distinción establecida por
Spranger (1920) sobre los seis tipos básicos de personalidad (teórica,
económica, estética, social, política y religiosa), afirma que, dependiendo del
tipo de personalidad a la que pertenezca el traductor, este será más o menos
adecuado para realizar ciertos tipos de traducciones. Por ejemplo, un
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individuo que se encuentra dentro del tipo estético puede estar más cómodo
traduciendo textos expresivos, mientras que un individuo del tipo teórico
puede estar más cómodo con textos económicos.
Desde entonces, cada vez más autores se han dado cuenta de la
estrecha relación que existe entre la personalidad del individuo y la
competencia traductora, y cómo esta influye en el resultado final de la
traducción. Hubscher-Davidson (2007) demostró empíricamente la influencia
que tiene la personalidad del traductor en su actitud, rendimiento y en la
calidad del TM (citado en Bolaños, 2014, p. 202) y, además, afirma que puede
tener tanto efectos positivos como negativos en la traducción (Hubscher-
Davidson, 2018).
Bolaños (2014, p. 203) afirma que este nuevo interés sobre la
personalidad y características individuales del traductor ha desembocado en
nuevas investigaciones que, a pesar de que no se centran directamente en la
personalidad del traductor, tienen otros objetivos relevantes para la psicología
de las diferencias individuales y para la Traductología cognitiva. Entre ellas,
destacamos la inteligencia emocional, ya que, aunque no se analice
directamente en nuestro estudio, influye en la manera en la que los
traductores regulan sus emociones.
1.2. La inteligencia emocional en la traducción
La inteligencia emocional (IE) hace referencia a la capacidad para
reconocer, gestionar y regular emociones tanto en nosotros mismos como en
los demás (Goleman, 1995) y se contempla como una de las dimensiones
más importantes de la inteligencia (Murphy, 2006).
En muchas ocasiones los traductores se enfrentan a situaciones que
les pueden afectar emocionalmente, y la manera en la que regulan estas
emociones puede influir directamente sobre diferentes aspectos del proceso
traductor (Hubscher-Davidson, 2018, p. 121). Por ese motivo, la investigación
acerca de la inteligencia emocional de los traductores y de su influencia en
diferentes aspectos de la traducción ha ganado protagonismo en los últimos
años. Cada vez más investigaciones contemplan que la inteligencia
emocional es necesaria para entender el proceso traductor (Hubscher-
Davidson, 2013) y que los niveles de inteligencia emocional de un traductor
pueden influir directamente en sus procesos mentales (Pahlavani y Asroush,
2013). Además, se relaciona con el aumento de la productividad (Lam y Kirby,
2002) y con el desempeño de tareas de manera exitosa (Schutte, 2001) y,
por lo tanto, puede influir en la calidad final del texto meta (Varzande y Jadidi,
2015, p. 105).
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1.3. Impacto psicológico y emocional en los traductores
Como ya se ha señalado anteriormente, en la actualidad, las
investigaciones en Traductología tienen finalidades muy diversas y gran parte
de estos estudios se dirige a analizar el producto final del proceso traductor
(Basile, 2005, p. 13). Sin embargo, son más escasas las investigaciones
dedicadas al análisis de conceptos de índole psicoemocional, como el
impacto psicológico y emocional de los traductores o el compromiso afectivo
de los traductores con el texto origen, como también, la influencia emocional
del proceso traductor.
Las investigaciones sobre el impacto emocional y psicológico de los
traductores e intérpretes se han llevado a cabo centrándose,
mayoritariamente, en los servicios públicos y en el ámbito sanitario, debido a
que en estas especializaciones son más comunes las situaciones críticas, los
acontecimientos estresantes y el tratamiento de temas complicados. Por
tanto, el traductor/intérprete no se limita al mero traslado de información
(Valero-Garcés, 2006), sino que se involucra emocionalmente. Loutan,
Farinelli y Pampallona (1999, p. 280) resaltan la importancia de investigar
sobre el impacto emocional de la interpretación, cuando el profesional tiene
que lidiar con situaciones de carga emocional negativa, como dolor, muerte y
luto.
En su investigación, Valero-Garcés (2006) recoge las principales
consecuencias que conlleva trabajar en contextos con un impacto emocional
alto y clasifica las consecuencias en tres tipos: profesional, laboral y
extralaboral. A nivel profesional, destaca la ansiedad, el estrés, la pérdida de
memoria, la fatiga profesional (también conocida como síndrome burnout), el
fenómeno transferencia-contratransferencia y el llamado «trauma vicari
(Blair y Ramones, 1996, p. 24). A nivel laboral, puede observarse absentismo,
una menor implicación profesional o deterioro de la calidad de trabajo,
mientras que, a nivel extralaboral, pueden surgir problemas familiares y
aislamiento, entre otros.
Además, expertos como Baistow (2000) y Clark y Gioro (1998) afirman
que el manejo de estas situaciones críticas puede verse influenciado
negativamente por tres variables principales que hay que tener en cuenta al
hablar del impacto psicológico en traductores e intérpretes: variables
personales, situacionales y contextuales, como son la proximidad a la fuente
del trauma, la posible relación con pérdidas personales, la falta de apoyo en
el entorno social o atravesar momentos de fuerte impacto vital como
divorcios, depresiones y enfermedades de seres queridos. Además, estas
situaciones suelen ir acompañadas de síntomas a nivel fisiológico, cognitivo
y afectivo que pueden afectar negativamente en el resultado final de una
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traducción, adoptando la forma de fatiga, conducta antisocial, incapacidad de
descansar, disminución para razonar, falta de concentración, tristeza,
irritabilidad o ansiedad.
Por otra parte, según Valero-Garcés (2006, p. 143), el tipo de usuarios
a los que los traductores e intérpretes prestan su servicio también puede
provocar empatía (Hubscher-Davidson, 2018) y, por consiguiente, estrés
psicológico en el traductor, especialmente, usuarios con los que el traductor
puede compartir ciertas experiencias, que han experimentado situaciones de
violencia, pérdidas de seres queridos o con un estado emocional deteriorado.
Rojo y Ramos (2016, p. 107) explican que las emociones son esenciales en
los seres humanos e influyen directamente en la manera en la que
aprendemos y trabajamos. Por ese motivo, la gestión de las emociones juega
un papel fundamental en estas situaciones complicadas con las que tienen
que lidiar constantemente traductores e intérpretes.
Sin embargo, la mayor parte de los estudios que analizan las
emociones se centran en la manera en la que se traducen estos contenidos
y no en cómo afectan este tipo de textos a los traductores (Hubscher-
Davidson, 2013), pero cada vez más autores enfatizan la importancia de
investigar el modo en el que los traductores gestionan las emociones y la
manera en la que estas influyen en el producto final de su trabajo (Anderson,
2005, p. 179). Además, según Rojo (2015, p. 739), investigar las emociones
en traducción puede arrojar luz sobre otros aspectos, como procesos
comunicativos o de toma de decisiones.
Según Hubscher-Davidson (2018, p. 33), los estudios empíricos han
demostrado que las características emocionales del traductor pueden influir
en la manera en la que perciben los contenidos del texto origen, en la calidad
del texto meta y en cómo los lectores reciben el texto traducido. Además,
afirma que esas características emocionales y afectivas del traductor pueden,
en ocasiones, influir más en las traducciones que en las propias habilidades
lingüísticas del traductor. Por su parte, Hansen (2005, p. 516) subraya que,
en determinadas ocasiones, esas emociones son inconscientes e
incontrolables y, por lo tanto, su influencia en el proceso traductor es n
mayor.
Más concretamente, diversos estudios muestran que no solo las
emociones negativas influyen en la toma de decisiones durante el proceso
traductor, sino que también las emociones positivas tienen un impacto en los
traductores. La manera en la que los traductores perciben, regulan y traducen
las emociones influye tanto a los traductores como al texto meta y no solo a
efectos negativos (Bush, 2012, p. 122). Además, Lehr (2013) y Davou (2007)
consideran que las emociones positivas aumentan la creatividad, mientras
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que las negativas fomentan la precisión en la traducción de terminología.
Conforme a esto, se puede concluir afirmando que las emociones son una
parte integral de la traducción y que, normalmente, el estudio de las
emociones está estrechamente relacionado con las diferencias individuales y
la inteligencia emocional de cada traductor.
2. LA INVESTIGACIÓN EXPERIMENTAL EN LA TRADUCTOLOGÍA
Dentro de las investigaciones empíricas en el ámbito de la
Traductología podemos encontrar diferentes objetivos, herramientas de
recopilación de datos y todos de investigación, pero para que un estudio
se considere empírico-experimental, debe cumplir con una serie de criterios
de exactitud experimental (Neunzig, 2001). Entre los principales criterios se
registran la objetividad del investigador, la replicabilidad o reproducibilidad del
estudio, la generalización o extrapolabilidad, la fiabilidad, la validez, la
cuantificabilidad y la validez ecológica o situacional (Soto Almela, 2015). El
cumplimiento con estos criterios no siempre es fácil en Traductología y, por
eso, en general, en las investigaciones sobre la metodología empírica las
opiniones de los autores son muy diversas, respecto a la multidisciplinariedad
y los instrumentos utilizados.
La investigación empírica en el ámbito de la Traductología cuenta con
una escasez de instrumentos de medida y de recopilación de datos propios.
Contamos con herramientas que se han creado específicamente para
investigaciones en Traductología, como Translog o Proxy, pero estas
herramientas son escasas y se centran en aspectos concretos de
investigación. Esto ha llevado a que los investigadores tengan la necesidad
de utilizar instrumentos propios de otras disciplinas, como las Ciencias de la
Educación, la Psicología o la Lingüística. (Neunzig, 2001). En la actualidad el
uso de estas herramientas «importadas» de otras disciplinas, los llamados
«instrumentos foráneos», está bastante extendido en Traductología. Dentro
de estos podemos encontrar entrevistas exploratorias, retrospección o
entrevistas inmediatas, encuestas, tests, cuestionarios, protocolos de
pensamiento en voz alta, pruebas psicométricas, herramientas procedentes
de la psicología cognitiva como el lector de movimientos oculares (eye-
tracker), etc.
A continuación, nos centraremos en dos instrumentos foráneos que
han constituido la base de nuestro estudio: los protocolos de pensamiento en
voz alta (Thinking Aloud Protocols o TAPs), que se engloban dentro de los
métodos introspectivos, y las pruebas psicométricas, que nos ayudan
cuantificar los datos recogidos del experimento.
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 193
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2.1. Los TAPs
Los «protocolos de pensamiento en voz alta», también conocidos como
«protocolos de verbalización del pensamiento o protocolos del pensamiento
manifestado», son instrumentos metodológicos en los que el sujeto verbaliza
sus pensamientos, sensaciones u opiniones mientras lleva a cabo una
actividad. Ericsson y Simon (1980) presentaron este modelo con la finalidad
de resaltar la importancia de la introspección. Una de sus principales
conclusiones fue que las personas, mediante los relatos verbales de sus
pensamientos, pueden proporcionar información válida sobre los productos
de su procesamiento, más que sobre los procesos en sí mismos.
Los TAPs se han utilizado comúnmente en estudios de psicología
cognitiva en actividades de resolución de problemas, y su uso se extendió a
la traducción coincidiendo con las investigaciones sobre el proceso traductor
y sobre lo que ocurre en la mente de los traductores. En los os 80, se utilizó
por primera vez esta metodología en un estudio sobre traducción escrita
(Sandrock, 1982; Krings, 1986), en el que se les solicita a los sujetos del
estudio que, mientras traducen, verbalicen los pensamientos e ideas que les
van surgiendo. Estas verbalizaciones se graban y se transcriben en
protocolos para su análisis posterior. A partir de estas primeras
investigaciones, este todo se ha estado utilizando con la finalidad de
proporcionar datos empíricos sobre la traducción (Bell, 1998; Jääskeläinen,
1998; Presas, 1996). Muestra de ello, son las más de cincuenta
investigaciones que recoge Orozco-Jutorán (2002), que se han llevado a cabo
mediante este método. Además, tal y como muestran Ferreira, Schwieter y
Gile (2015) el uso de los TAPs fue la primera contribución visible de la
psicología en la investigación sobre la traducción escrita.
Ericsson y Simon (1993) organizan los informes orales en tres niveles
en relación con lo que el procedimiento requiere de los informantes. Un
informe oral se considera de nivel 1 cuando no se requiere ningún esfuerzo
del sujeto, de nivel 2 cuando no afecta directamente al proceso cognitivo, pero
ralentizan la ejecución de la tarea, y de nivel 3 cuando se requiere control
consciente de los informantes, es decir, se ve afectado el desarrollo y la
estructura del proceso cognitivo. Por lo tanto, los protocolos de verbalización
del pensamiento producen informes del nivel 2.
Los protocolos de pensamiento en voz alta mayoritariamente son
simultáneos, en los que el traductor va explicando lo que sucede en su mente
a la vez que va traduciendo, aunque en algunas ocasiones también se han
utilizado TAPs retrospectivos (Mondhal y Jensen, 1992; Fraser, 1993; etc.),
en los que el traductor realiza los comentarios una vez haya finalizado la
traducción. A su vez, los TAPs se pueden realizar con un solo sujeto de
194 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
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estudio o con varios, pueden ser dialogados (Kussmaul, 1995) en los que el
traductor interactúa con el investigador, o en la mayor parte de los casos sin
ningún tipo de interacción. Asimismo, los sujetos pueden ser grabados en
vídeo y en audio o solamente en audio. Jääskeläinen (1998) afirma que los
TAPs permiten una mejor comprensión de los mecanismos psicológicos y
lingüísticos implicados en el acto de traducir, ya que pueden proporcionar
datos válidos sobre las estrategias de toma de decisiones, la resolución de
problemas y otras actividades de carácter cognitivo (Lörscher, 1991; Jensen,
1999; etc.).
Asimismo, se ha destacado la necesidad de combinarlo con otras
herramientas de recopilación de datos (Orozco, 2002). Así pues, numerosos
autores han optado por una perspectiva multimetodológica, combinando los
TAPs con otros métodos de investigación, como los cuestionarios (Krings,
1986; Alves, 1996; etc.), la observación directa, las mediciones a través del
ordenador (Lorenzo, 1999; Hansen, 1999; etc.) o las entrevistas posteriores,
entre otros.
2.2. Los instrumentos de evaluación psicológica
Los instrumentos de evaluación psicológica es la herramienta foránea
más antigua utilizada en el ámbito de las investigaciones traductológicas y se
considera que sirven de gran ayuda a la hora de proporcionar datos sobre
diferentes aspectos de las traducciones de manera fácil y rápida,
especialmente para obtener datos sobre los procesos mentales del traductor.
Además, según Bolaños (2014), son muy útiles en los estudios sobre las
diferencias individuales de los traductores.
Un elemento de gran importancia en toda investigación empírica es la
correcta elección de los métodos utilizados. En el caso de las pruebas
psicométricas, al tratarse de un elemento foráneo, se debe tener claro el
objetivo principal del estudio y las características particulares que recoge
cada tipo de prueba, con la finalidad de que nos aporte los datos necesarios.
Así, Bolaños (2012, p. 471) afirma que, dentro de los instrumentos de
evaluación psicológica, podemos encontrar numerosos tipos autoinformes,
observación, técnicas subjetivas, técnicas proyectivas y técnicas objetivas
(Moreno Rosset, 2005, p. 93) y cada uno posee unas peculiaridades y
características propias, lo que lo hacen más o menos adecuado para cada
tipo de investigación. En este trabajo, en concreto, se utiliza una escala, en
forma de autoinforme, que sirve para medir el grado en el que el individuo
está de acuerdo o en desacuerdo con su contenido. Este tipo de informes
suelen utilizarse, entre otras situaciones, en la valoración de los aspectos
motivacionales (Bolaños, 2012, p. 471). En concreto, se ha seleccionado la
Escala de Valoración del Estado de Ánimo (EVEA), tanto por su capacidad
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 195
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para detectar cambios en estados de ánimo, como también por la facilidad
que presenta su administración.
2.3. La Escala de Valoración del Estado de Ánimo (EVEA)
La Escala de Valoración del Estado de Ánimo (EVEA) es un inventario
de autoinforme de lápiz y papel que se utiliza para medir el estado de ánimo
del sujeto. La EVEA se construyó como un instrumento «para medir estados
de ánimos transitorios en los estudios que utilizan procedimientos de
inducción de estado de ánimo (PIEAs)» (Sanz, 2001, p. 71), pero también se
puede utilizar en cualquier circunstancia en la que se quiera medir el estado
de ánimo transitorio de una persona en un momento dado. Esta escala tiene
como objetivo principal detectar posibles cambios que se puedan producir en
esos estados de ánimo, debido a factores ambientales o contextuales, y el
tiempo de administración estimado es de 1-2 minutos.
La EVEA consiste en una escala situacional formada por 16 ítems,
cada uno compuesto por una escala gráfica de tipo Likert de 11 puntos (de 0
a 10), flanqueadas por las palabras «nada» (0) y «mucho» (10) y
acompañada de una corta afirmación que siempre responde a la misma
estructura. Cada afirmación empieza con las palabras «me siento» y continúa
con un adjetivo que describe un estado de ánimo (p.ej., «me siento triste»,
«me siento alegre»). Los 16 ítems se agrupan en grupos de cuatro, formando
a su vez cuatro subescalas, que corresponden a cuatro estados de ánimo
generales: ansiedad, ira-hostilidad, depresión-tristeza y alegría.
La EVEA se trata de un instrumento de evaluación psicológica también
conocido como «listas de adjetivos». Este tipo de instrumentos se adapta muy
bien a las necesidades de la evaluación de los estados de ánimo y
proporcionan información descriptiva mediante un sistema de respuestas
muy sencillo, fiable en su procedimiento de recogida de datos y que requiere
muy poco tiempo para su utilización (Ávila y Giménez, 1991). Por lo tanto, las
listas de adjetivos es el procedimiento de evaluación del estado de ánimo más
utilizado y, probablemente, el más adecuado (Pueyo, 1993) para el tipo de
investigación que hemos diseñado.
Los resultados se pueden analizar de dos maneras. La manera más
habitual es sumar la puntuación obtenida de los cuatro adjetivos que
corresponden a cada subescala y dividir el resultado entre 4. Así, se
obtendrán cuatro puntuaciones que oscilan entre 0 y 10 y que reflejan los
estados de ánimo triste-depresivo, ansioso, alegre y hostil del sujeto en el
momento en el que se administra el instrumento. Sin embargo, algunos
investigadores optan por no dividir la suma de cada subescala y obtienen, por
lo tanto, una puntuación que oscila entre 0 y 40 (Arjona Arcas, 2002; Hervas
y Vázquez, 2013). Para la obtención del estado tristeza-depresión habría que
196 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
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sumar las puntuaciones de los ítems 4 «melancólico», 7 «alicaído», 10
«apagado», 16 «triste»; para el estado de ansiedad sumaríamos las
puntuaciones de los ítems 1 «nervioso», 5 «tenso», 9 «ansioso», 13
«intranquilo»; para la subescala de ira-hostilidad habría que sumar las
puntuaciones de los ítems 2 «irritado», 8 «enojado», 11 «molesto» y 14
«enfadado», y, por último, para el estado de alegría habría que sumar las
puntuaciones de los ítems 3 «alegre», 6 «optimista», 12 «jovial», y 15
«contento». El orden de colocación de los ítems en la escala se realizó de
manera aleatoria, pero evitando que dos ítems de una misma subescala
aparecieran de forma consecutiva. La EVEA se puede aplicar antes y
después de llevar a cabo una tarea cognitiva (Sanz y Dobson, 1994),
únicamente antes o únicamente después (Sanz, 1994).
Según indica Sanz (2001), los adjetivos utilizados en la escala para
medir los estados de ánimo «depresivo» y «alegr se sacaron de las
versiones en español de las Listas de Adjetivos para la Depresión (DACL,
Depression Adjetive CheckList, Lubin, 1965) y los adjetivos para medir la
ansiedad provienen de la escala de estado del State Trait Anxiety Inventory
(STAI; Spielberger, Gorsuch y Lushene, 1970). Para la «hostilidad», los ítems
se extrajeron de una traducción de la Escala de Ira Estado-Rasgo (STAS,
Strate-Traig Anger Scale, Spielberger, Russel y Crane, 1983). A excepción
del último, todos los instrumentos nombrados anteriormente que se utilizaron
para sacar los adjetivos utilizados en la escala son adecuados y válidos.
Además, tanto los autoinformes de ansiedad y de ira del grupo de
investigación de Spielberger y la DACL de Lubin, tienen sus versiones
originales anglosajonas muy avaladas por sus propiedades psicométricas y
su frecuente uso como medidas de estados emocionales (Gotlib y Cane,
1989).
Existen numerosos estudios que demuestran la fiabilidad de la EVEA.
Una revisión realizada por Sanz, Gutiérrez y García-Vera (2013) ha mostrado
dicha fiabilidad teniendo en cuenta muestras que oscilaban entre 542 y 1269
participantes, llegando a coeficientes de «fiabilidad de consistencia interna»
con una media de 0,88 para la subescala de tristeza-depresión, de 0,92 para
la subescala de ansiedad, de 0,93 para la subescala de ira-hostilidad y de
0,92 para la subescala de alegría. Además, la «validez de criterio» se ha
contrastado en cuatro estudios (Pacheco-Unguetti et al., 2011; Provencio
Ortega, 2012; Romero Martín, 2012), mostrando que, por ejemplo, los
pacientes con trastornos depresivos puntúan más bajo en la subescala de
alegría y más alto en la subescala de depresión. Otro estudio, realizado en la
Universidad de La Laguna con una muestra de 140 participantes, afirma que
«la escala EVEA muestra una estructura factorial robusta, obteniéndose una
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 197
H Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
conformación de acuerdo con las cuatro variables previstas» (Pino-Sedeño,
Peñate y Bethencourt, 2010, p. 30).
Asimismo, es importante destacar para nuestro estudio, que las
subescalas de la EVEA han demostrado una gran sensibilidad al cambio tras
la aplicación de PIEAs dirigidos a inducir ansiedad, tristeza-depresión o
alegría (p.ej. música, recuerdo autobiográfico, vídeo, imaginación guiada o
imágenes). Las subescalas de los estados de ánimo negativos (tristeza-
depresión, ansiedad e ira-hostilidad) se han mostrado especialmente
sensibles y los cambios han sido mayores en la subescala relacionada con el
estado de ánimo que se pretendía inducir (Sanz, Gutiérrez y García-Vera,
2013).
A lo largo de este capítulo hemos realizado una revisión de la literatura
de diversos campos que están directamente implicados en la presente
investigación y que nos llevan directamente al análisis de las hipótesis de
nuestro estudio. En el siguiente capítulo, nos dedicaremos a la presentación
de nuestro experimento sobre la gestión de los textos con carga emocional
por parte del traductor. En primer lugar, describiremos la metodología para,
más adelante, presentar y explicar la investigación realizada. Finalmente,
expondremos y analizaremos los resultados y las conclusiones obtenidas.
3. METODOLOGÍA
El estudio ha seguido una doble metodología, con el fin de poder
generar resultados válidos, ya que la variable dependiente (impacto
emocional) es un constructo, que debía cuantificarse para ser medible y
analizable.
Por un lado, mediante la utilización de los TAPs, se empleó el método
de investigación cualitativa, de observación participante implicada y de
aproximación ideográfica y émica, ya que el estudio trata de la percepción
racional y emocional subjetiva de los participantes. Para registrar las
conductas y las verbalizaciones manifestadas por los sujetos, usamos
transcripciones documentos de carácter personal y privado que
respaldamos con autoinformes, antes y después de los TAPs, como producto
de la autoobservación.
Por otro lado, también se siguió el método de investigación cuantitativa,
con el uso de la EVEA mediante la cual hemos operativizado la variable
dependiente, de metodología cuasiexperimental pre-post, con un grupo
cuasi control, para contrastar los resultados.
198 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
3.1. El pre-experimento
Antes de realizar las pruebas a los seis sujetos que participaron en el
estudio, se realizaron dos pruebas previas a dos sujetos, para comprobar la
adecuación del diseño del experimento, controlar el uso de las herramientas
y detectar cualquier posible inconveniente que pudiese surgir durante las
pruebas formales. Gracias a la realización de las dos pruebas previas se
pudieron detectar diferentes situaciones que hubieran influido negativamente
el desarrollo de la investigación.
En primer lugar, se llegó a la conclusión de que la grabación del
dispositivo con el que se pretendía grabar a los sujetos era de mala calidad,
por lo que se tuvo que cambiar. En segundo lugar, para que los sujetos no se
dieran cuenta que estaban siendo grabados, el dispositivo se colocó lejos y
el sonido no se grababa correctamente. Por otra parte, durante el pre-
experimento, al pasar el segundo test EVEA al final de la sesión, los sujetos
podían ver la copia que habían cumplimentado al principio y así, se observó
que rellenaban el segundo test comparándolo con las emociones que habían
elegido al principio, lo que tergiversaba los resultados. Además, se detectó
que si la investigadora se colocaba al lado de los sujetos mientras traducían
estos se podían sentir incómodos, y, por tanto, en las pruebas del
experimento, nos colocamos a cierta distancia de los sujetos, para evitar
sesgos provocados por la presencia del investigador.
3.2. Los sujetos
En la investigación participaron seis sujetos, que se clasificaron en dos
grupos: tres sujetos profesionales (SP) y tres no profesionales (SnP). El grupo
de SP estaba formado por dos mujeres y un hombre, todos profesores de la
Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, de edades comprendidas entre
los 30 y los 42 años. El tiempo medio de experiencia de los SP son 14 años.
Uno de los sujetos profesionales (SP3) se ha especializado en la traducción
jurídica, mientras que los otros dos sujetos trabajan con traducciones de
diferentes ámbitos, sin tener una especialización concreta.
El grupo de los SnP contaba con tres estudiantes que se encuentran
en el último curso del grado en Traducción e Interpretación de la misma
universidad, todos de 21 años y, al igual que el otro grupo, estaba formado
por dos mujeres y un hombre.
3.3. Los instrumentos
Con el fin de obtener datos fiables y de validez ecológica, tanto
cuantitativos como cualitativos, triangulamos datos procedentes de diferentes
métodos de investigación: el método de verbalización del pensamiento en voz
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 199
H Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
alta (TAPs), la escala de valoración del estado de ánimo (EVEA) y un
cuestionario personal compuesto de nueve preguntas para obtener más
información de cada sujeto. Además, se utilizó el programa estadístico SPSS,
comúnmente utilizado en las ciencias sociales y aplicadas, para analizar si
las medias obtenidas en la EVEA son estadísticamente válidas.
3.4. El texto
El texto original que proporcionamos a los sujetos para su traducción
al español tenía que cumplir con tres requisitos: brevedad, emotividad y cierto
grado de dificultad. A este respecto, se eligió una parte del artículo de Meridith
Kohut e Isayen Herrera, publicado el 17 de diciembre 2017 en el periódico
The New York Times, que narraba la historia real de la muerte de un bebé en
Venezuela, debido a la crisis con la que se enfrenta el país desde 2015, en
relación con la escasez de alimentos y la malnutrición de los niños. La parte
del artículo seleccionada constaba de 255 palabras, ya que se pretendía que
el texto fuera relativamente corto, para prevenir y evitar estados de cansancio
o aburrimiento por parte de los sujetos, que podrían repercutir en los
resultados del estudio. Además, añadimos cuatro imágenes incluidas en el
artículo original, con el fin de aumentar la emotividad del texto de manera
visual.
3.5. El procedimiento
Las pruebas se desarrollaron entre febrero y marzo de 2019, con una
duración media de una hora y los seis sujetos colaboraron conforme a los
requisitos del estudio en su tiempo libre. Cabe mencionar que el objetivo
principal del estudio no se les comunicó hasta la finalización de cada sesión.
Las sesiones se realizaron de manera presencial e individual, excepto una
que se realizó por videoconferencia, debido a la imposibilidad de uno de los
SP de llevarla a cabo presencialmente.
Al comenzar cada sesión, se entregaba al sujeto una copia de la EVEA,
que debían cumplimentar y, posteriormente, se les proporcionaban todas las
instrucciones relevantes para la realización de la tarea. Las instrucciones
incluían información detallada sobre el skopos de la traducción (periódico de
publicación, tipo de lectores, etc.), el libre acceso a Internet durante la prueba,
el tiempo ilimitado de que disponían, la obligación de verbalizar en voz alta
cualquier idea y pensamiento que se les ocurría mientras duraba el proceso
de traducción y, al final, se aseguraba la anonimidad de su participación.
Con el fin de comprobar la adecuación de los TAPs y poder observar a
los sujetos en un ambiente natural para evitar sesgos, no se les comunicó
previamente que estaban siendo grabados durante toda la prueba. Así pues,
los sujetos comenzaban a traducir mientras se grababa la sesión únicamente
200 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
en audio, ya que se consideró innecesaria la grabación en video, ya que esta
infringía la normativa de ética del investigador sin el consentimiento previo de
los participantes.
Tras la finalización de la traducción, los sujetos tendían que
cumplimentar otra copia de la escala EVEA pre-post. Al final de cada sesión,
informamos a todos los sujetos sobre la metodología que empleamos y la
finalidad del estudio, y además, les informamos de que estaban siendo
grabados durante toda la sesión, pero que tenían la total libertad para decidir
si autorizaban a las investigadoras a utilizar los datos procedentes de las
grabaciones o si, por el contrario, preferían renunciar formalmente a que los
datos de los audios formasen parte del estudio, recordándoles que se
mantendría el anonimato y que toda la información recopilada estaba sujeta
a fines de investigación. Todos los sujetos autorizaron el uso de las
grabaciones, mediante un consentimiento informado por escrito. Finalmente,
les dirigimos una serie de preguntas, recogidas a modo de cuestionario, para
obtener datos cualitativos complementarios a la información recopilada.
4. RESULTADOS
En primer lugar, expondremos los datos obtenidos por grupos de
sujetos, comenzaremos con los SP, y a continuación, analizaremos los
resultados de los SnP. Finalmente, realizaremos una comparación entre los
dos grupos.
4.1. Sujetos profesionales (SP)
4.1.1. Datos cuantitativos (EVEA)
Comenzaremos exponiendo los datos cuantitativos procedentes de la
EVEA. No se analizarán los resultados obtenidos de cada ítem, sino que
examinaremos los resultados por subescalas, sumando los resultados de los
cuatro ítems que conforman cada subescala. Por lo tanto, se obtendrán
resultados que oscilan entre 0 y 40, siendo 40 la puntuación más alta posible
para cada subescala.
SP1
SP2
SP3
PRE
POST
PRE
POST
PRE
POST
0
27
0
16
7
2
Tabla 1: Resultados de la subescala de «tristeza-depresión» de los SP
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 201
H Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
SP1
SP2
SP3
PRE
POST
PRE
POST
PRE
POST
4
13
0
25
1
0
Tabla 2: Resultados de la subescala de «ansiedad» de los SP
SP1
SP2
SP3
PRE
POST
PRE
POST
PRE
POST
0
27
0
35
1
0
Tabla 3: Resultados de la subescala de «ira-hostilidad» de los SP
SP1
SP2
SP3
PRE
POST
PRE
POST
PRE
POST
32
16
32
0
14
25
Tabla 4: Resultados de la subescala de «alegría» de los SP
Estas cuatro tablas corresponden a las variaciones que han
experimentado los SP, comparando los datos obtenidos en la EVEA que se
les ha entregado antes de comenzar la traducción (pre) y la copia que han
cumplimentado una vez acabada la traducción (post) de cada subescala.
Como se puede apreciar, las variaciones en el SP1 y en el SP2 son elevadas
en las cuatro subescalas. En estos dos sujetos aumentan notablemente los
niveles de «tristeza», de «ansiedad» y de «ira-hostiliday disminuye el nivel
de «alegría». Sin embargo, en el SP3, los niveles de «tristeza», de
«ansiedad» y de «ira» han disminuido en comparación con los niveles
iniciales que experimentaba el sujeto, mientras que el nivel de «alegría» ha
aumentado considerablemente.
Atendiendo a los datos obtenidos mediante la escala EVEA de los
sujetos profesionales, se puede apreciar que los diferentes estados de ánimo
han sufrido alteraciones, como se puede apreciar en la gráfica que se muestra
a continuación:
202 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
Gráfica 1: Comparación de medias obtenidas pre-test y post-test de los SP
Por otra parte, al final de la sesión, preguntamos a los sujetos si había
algún adjetivo que no apareciera en la escala EVEA pero que definiese su
estado de ánimo al acabar la traducción. Únicamente el SP1 quiso incluir el
adjetivo «molesto» para describir su estado de ánimo.
4.1.2. Datos cualitativos (TAPs)
Los datos obtenidos mediante la escala EVEA permiten comparar los
estados de ánimo iniciales y finales de los sujetos, pero, con la finalidad de
comprobar cómo se sienten los sujetos durante el proceso traductor, se han
utilizado los TAPs. Además, así hemos podido comprobar si existe una
relación entre los resultados cuantitativos y cualitativos del estudio. Debido a
que la recogida de las verbalizaciones de las sesiones de aproximadamente
una hora de duración de cada uno de los sujetos sobrepasaría la extensión
de este tipo de investigación, hemos realizado una recopilación de algunas
de sus verbalizaciones, en relación con sus emociones y estados de ánimo,
descartando así, los comentarios que aludían al procedimiento, a las
herramientas utilizadas, a la toma de decisiones de carácter lingüístico, etc.
En relación con los SP, tanto el SP1 como el SP2 mientras traducían,
resaltaban las sensaciones negativas que les producía el texto, realizando
comentarios del tipo:
«Tengo que tener fuerza interior para contar esta historia» (SP1)
«Tengo un nudo en la garganta» (SP1)
«Se me remueve el estómago, ¡qué triste!» (SP1)
0
5
10
15
20
25
30
Tristeza Ansiedad Ira-hostilidad Alegría
Pre
Post
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 203
H Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
«Me está afectando, me está costando mantener las ganas de
llorar» (SP2)
«No verbalizo mucho porque me cuesta, me he puesto a la
defensiva al ver el texto y me he cerrado porque no quiero que
me afecte, y al hablar en voz alta siento que es más real» (SP2)
Estos dos sujetos también realizaron comentarios en los que criticaron
la situación política de Venezuela, llegando a mostrar agresividad y enfado,
pronunciando incluso palabras mal sonantes mientras traducían. Además,
algunos destacaron el impacto negativo que les producían las imágenes,
comentando que preferían eliminar las fotografías porque «¡le estaban
revolviendo el estómago!» (SP1).
Sin embargo, las verbalizaciones que realizó el SP3 tenían distinto
enfoque, al igual que los datos obtenidos mediante la escala EVEA de este
sujeto en particular. Mediante las verbalizaciones, se puede comprobar que
se sentía mucho más cómodo verbalizando, ponía música, tarareaba,
respondía a correos electrónicos, miraba el móvil mientras traducía y mostró
un estado de tranquilidad durante toda la sesión.
En resumen, los tres SP concluyeron afirmando que era difícil
mantener la objetividad en este tipo de situaciones, pero que el sentido de la
profesionalidad era lo que les impulsaba a controlar sus emociones. El SP2
comentó que: «obviamente, somos seres humanos, es normal que esto nos
afecte. Cuesta mantener la objetividad, la calma y la tranquilidad al
enfrentarnos a este tipo de textos; pero el sentido de la profesionalidad me
impulsa a continuar. Necesitan mi trabajo para que la historia se conozca»
(SP2).
4.2. Sujetos no profesionales (SnP)
4.2.1. Datos cuantitativos (EVEA)
A continuación, expondremos los datos cuantitativos obtenidos de los
sujetos no profesionales (SnP). Al igual que en el caso de los SP,
analizaremos los resultados por subescalas, obteniendo una puntuación de 0
a 40.
SNP1
SNP2
SNP3
PRE
POST
PRE
POST
PRE
POST
7
30
8
22
5
27
Tabla 5: Resultados de la subescala de «tristeza-depresión» de los SnP
204 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
SNP1
SNP2
SNP3
PRE
POST
PRE
POST
PRE
POST
20
9
11
19
27
35
Tabla 6: Resultados de la subescala de «ansiedad» de los SnP
SNP1
SNP2
SNP3
PRE
POST
PRE
POST
PRE
POST
2
28
18
16
3
35
Tabla 7: Resultados de la subescala «ira-hostilidad» de los SnP
SNP1
SNP2
SNP3
PRE
POST
PRE
POST
PRE
POST
29
9
24
8
24
5
Tabla 8: Resultados de la subescala de «alegría» de los SnP
Como se puede apreciar de los datos cuantitativos expuestos en las
tablas anteriores, todos los sujetos experimentan alteraciones psicológicas
significativas (gráfica 2) sobre las medias obtenidas antes y después de la
evaluación de los tres SnP:
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 205
H Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
Gráfica 2: Comparación de medias obtenidas pre-post de los SnP
Además, al preguntarles a los sujetos al final de cada sesión si existe
algún adjetivo que no aparezca en la escala EVEA pero que describa sus
estados de ánimo, al acabar la traducción, el SnP1 añade las palabras
«pena» y «dolor», y el SnP3 añade las palabras «rabia» y «coraje».
4.2.2. Datos cualitativos (TAPs)
A la hora de verbalizar, los SnP se expresaron mucho menos que los
SP. Sin embargo, todos dejaron constancia de la manera en la que el texto
les afectó a sus emociones, con oraciones como:
«¡Qué rabia!» (SnP1).
«No cómo explicar lo que siento, por eso no verbalizo, venía
tranquila y ahora estoy alterada» (SnP1).
«Me estoy emocionando, ¡qué duro!» (SnP1).
«Las imágenes me acaban de romper el alma» (SnP1).
«Madre mía, ¿las fotos son reales?» (SnP2).
«Me siento rara» (SnP2).
«Antes de empezar estaba feliz, me suele pasar cuando veo
cosas injustas» (SnP3).
«Es muy incómodo traducir este tipo de textos» (SnP3).
«Tengo que concentrarme, esto es muy fuerte» (SnP3).
Por otra parte, otro aspecto importante son los comentarios que
realizaron los tres sujetos no profesionales en relación con la falta de
preparación que tenían para traducir este tipo de textos:
206 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
«Esta traducción me ha servido para darme cuenta de la
realidad a la que nos enfrentamos los traductores e intérpretes,
y lo poco preparados que estamos para traducir estos textos»
(SnP1).
«Tenemos formación lingüística, pero creo que no nos forman
para esto, y podemos encontrar textos con complejidad a nivel
emocional en casi todas las especializaciones» (SnP2).
«Yo no sé cómo reaccionaría si me llegan encargos de este
tipo» (SnP3).
A pesar de que el objetivo principal de este trabajo no era valorar la
calidad de las traducciones ni la manera en la que se expresan las emociones,
cabe destacar que, en el caso de los SnP, la calidad de las traducciones era
bastante baja, llegando incluso a omitir las partes con mayor carga emocional,
realizar cambios de sentidos relevantes para el entendimiento del texto, faltas
ortográficas o dejar frases sin acabar. Aunque no corresponde a este estudio
analizar el motivo de este tipo de errores, nos ha parecido relevante
destacarlo, ya que se trata de alumnos de curso del grado en Traducción
e Interpretación, y por lo tanto, cometer este tipo de errores podría estar
relacionado con los estados de ánimos negativos que experimentan los SnP
debido a la escasa preparación sobre este tipo de textos con carga emocional
negativa.
4.3. Evaluación de los datos cuantitativos
Tras analizar los datos obtenidos mediante los dos métodos empleados
y las comparaciones entre las medias de los dos grupos, nos parece relevante
observar las variaciones globales, es decir, las medias obtenidas
conjuntamente de los 6 sujetos para cada subescala, con la finalidad de
analizar si el texto ha afectado a los estados de ánimo de los traductores,
independientemente de si se trata de sujetos profesionales o no.
Emoción
Tipo
Media
Tristeza
pre
4,5000
post
20,6667
Ansiedad
pre
10,5000
post
16,8333
pre
4,0000
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 207
H Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
Ira
post
23,5000
Alegría
pre
25,8333
post
9,5000
Tabla 10: Medias totales de todos los sujetos
En esta tabla, se puede apreciar que las variaciones globales de todos
los sujetos conjuntamente son elevadas y, por lo tanto, refleja la manera en
la que los textos emotivos afectan a las emociones de los traductores.
Concretamente, la «tristez ha aumentado alrededor de 16 puntos, la
«ansiedad» en torno a 6 puntos, la «ira» casi 20 puntos y la «alegría» ha
disminuido 16 puntos. Por lo tanto, los cuatro estados de ánimo han
experimentado alteraciones tras la traducción del texto, como se muestra en
la siguiente gráfica:
Gráfica 7: Medias totales de todos los sujetos
En definitiva, nos gustaría concluir afirmando que los datos inter e
intragrupales analizados anteriormente, así como las medias globales de los
seis sujetos, dejan constancia de que, en todos los casos, los estados de
ánimo de los sujetos han experimentado cambios, incrementándose los
niveles finales en las emociones negativas y disminuyéndose en el caso de
las positivas.
0
5
10
15
20
25
30
Tristeza Ansiedad Ira Alegría
Pre
Post
208 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
4.4. Comparación de los datos cualitativos de ambos grupos
Una vez analizados los datos obtenidos mediante los dos métodos
empleados de los dos grupos por separado, comparemos los datos
cualitativos obtenidos. Así, podremos establecer posibles patrones comunes
entre estos, además de las principales diferencias o semejanzas encontradas
en la manera en la que las emociones de traductores profesionales y no
profesionales se ven alteradas mientras traducen textos emotivos.
En primer lugar, cabe destacar que los resultados obtenidos de la
escala EVEA no son estadísticamente significativos (p>0,05), debido
principalmente a la escasez de la muestra. Sin embargo, hemos podido
observar que las medias obtenidas de los grupos varían en cada subescala,
como se muestra a continuación:
Media
Desviación estándar
Tristeza pre
Profesional
2,3333
4,04145
No profesional
6,6667
1,52753
Tristeza post
Profesional
15,0000
12,52996
No profesional
26,3333
4,04145
Ansiedad pre
Profesional
1,6667
2,08167
No profesional
19,3333
8,02081
Ansiedad post
Profesional
12,6667
12,50333
No profesional
21,0000
13,11488
Ira pre
Profesional
0,3333
0,57735
No profesional
7,6667
8,96289
Ira post
Profesional
20,6667
18,33939
No profesional
26,3333
9,60902
Alegría pre
Profesional
26,0000
10,39230
No profesional
25,6667
2,88675
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 209
H Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
Alegría post
Profesional
11,6667
11,06044
No profesional
7,3333
2,08167
Tabla 9: Resultados totales obtenidos en la EVEA
Esta tabla recoge tanto las medias de los SnP como de los SP para
cada subescala antes y después de realizar la traducción. Como se puede
apreciar, en ambos grupos existen variaciones en los estados de ánimo. A
continuación, mostraremos dichas medias a modo de gráficas de cada
subescala por separado, con la finalidad de comparar visualmente las
variaciones de cada estado anímico.
4.4.1. Subescala «tristeza-depresión»
Gráfica 3: Comparación de los niveles pre y post de ambos grupos en la
subescala de «tristeza-depresión»
En relación con la subescala de la EVEA de «tristeza-depresión»
observamos que en ambos grupos ha aumentado considerablemente el nivel
de «tristeza». Además, en los SnP este aumento es aún mayor, elevándose
casi 20 puntos el grado de «tristeza», mientras que en los SP ha aumentado
alrededor de 13 puntos.
0
5
10
15
20
25
30
Tristeza pre Tristeza post
Profesionales
No profesionales
210 Un estudio contrastivo e interdisciplinar sobre la influencia emocional […]
Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
4.4.2. Subescala «ansiedad»
Gráfica 4: Comparación de los niveles pre y post de ambos grupos en la
subescala de «ansiedad»
En relación con la subescala de «ansiedad» se observa que en los dos
grupos el nivel ha aumentado. Los SnP finalizan la traducción con un grado
de ansiedad notablemente mayor que los SP. Sin embargo, la variación que
experimentan los SnP es menor, ya que comienzan la sesión con un nivel de
ansiedad bastante elevado, aumentando únicamente dos puntos al finalizar
la prueba. En cambio, en el caso de los SP, el nivel de ansiedad final es
menor, pero la variación es mayor, aumentando alrededor de 10 puntos.
4.4.3. Subescala «ira-hostilidad»
0
5
10
15
20
25
Ansiedad pre Ansiedad post
Profesionales
No profesionales
0
5
10
15
20
25
30
Ira pre Ira post
Profesionales
No profesionales
Luisa Mª Batista, Konstantina Konstantinidi y Francisco J. Batista 211
H Hikma 20 (1) (2021), 185 - 219
Gráfica 5: Comparación de los niveles pre y post de ambos grupos en la
subescala de «ira-hostilidad»
En cuanto a la subescala de «ira-hostilidad», al igual que en las
subescalas anteriores, se puede apreciar que en ambos grupos los niveles
de ira han aumentado considerablemente. A pesar de que el nivel de ira de
los SnP es mayor al finalizar la traducción, si lo comparamos con los niveles
iniciales, las variaciones en ambos grupos son parecidas, siendo incluso
mayor en los SP, ya que en este grupo aumenta alrededor de 20 puntos y en
los SnP 18 puntos.
4.4.4. Subescala «alegría»
Gráfica 6. Comparación de los niveles pre y post de ambos grupos en la
subescala de «alegría»
En el caso de la subescala de «alegría», ambos grupos han
comenzado la sesión con un nivel similar y al acabar la traducción ese nivel
ha disminuido. En el caso de los SnP, esa disminución es mayor (alrededor
de 18 puntos), mientras que en los SP ha disminuido en torno a 14 puntos.
CONCLUSIONES
Atendiendo a las emociones que experimentaron los sujetos durante la
realización de la traducción, gracias al uso de los TAPs, se ha observado que
los tres SP no han reaccionado del mismo modo, como se esperaba. Por una
parte, dos de los SP han dejado constancia de que su estado de ánimo se ha
visto alterado por el contenido del texto mientras traducían, y que, a pesar de
llevar una larga trayectoria como traductores profesionales, el texto les afectó
anímicamente. Por otra parte, el último SP ha reflejado lo contrario durante el
transcurso de la traducción, mostrando una actitud de calma y tranquilidad y
0
5
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demostrando mediante sus verbalizaciones que no prestaba atención a la
emotividad del texto, realizando comentarios sobre aspectos que no estaban
relacionados con la traducción. Esto refleja que, a priori, no existe un patrón
común en la manera en la que los SP se enfrentan a traducciones con carga
emotiva y que la profesionalidad puede no estar estrictamente relacionada
con la gestión de las emociones en este tipo de textos, dejando la vía libre a
otros factores como la inteligencia emocional, las diferencias individuales, la
relación con el tema o la situación personal de cada individuo. No obstante,
en el caso de los traductores no profesionales, y teniendo en cuenta que los
tres sujetos afirmaron que no se sentían cómodos verbalizando y, por
consiguiente, la riqueza informativa de sus verbalizaciones era mucho menor
que la de los sujetos profesionales, los tres sujetos dejaron constancia de las
dificultades a nivel emocional que les provocó el texto y, además, destacaron
la escasa preparación que tenían para realizar este tipo de traducciones.
Los resultados obtenidos de la EVEA muestran que los SnP obtuvieron
una puntuación más alta al finalizar la traducción en las subescalas de
«tristeza-depresió, «ansiedad» e «ira-hostilidad» que los SP. Por lo tanto,
los SnP sintieron más tristeza, más ira y más ansiedad que los SP al finalizar
la traducción. Sin embargo, si tomamos en cuenta los niveles iniciales que
presentaban los sujetos, las variaciones en sus estados de ánimo no eran tan
diferentes entre los dos grupos. Así pues, en la subescala de «ansiedad», en
los SP, el nivel de ansiedad aumentó 11 puntos, mientras que en los SnP
aumentó únicamente alrededor de 2 puntos, ya que comenzaron la traducción
con un nivel de ansiedad elevado. En la subescala de «ira-hostilidad», la
variación en los niveles de ira de los SP era ligeramente mayor que en los
SnP, aunque estos últimos hayan presentado al final un nivel mayor en esta
subescala. Sin embargo, en la subescala de «tristeza», tanto el nivel final
como la variación experimentada era considerablemente mayor en el grupo
de SnP. Mediante estos datos, se ha podido constatar que, al finalizar la
traducción en todos los sujetos, tanto en los SP como en los SnP, las
emociones negativas han incrementado y las positivas han disminuido. Por lo
tanto, se puede concluir afirmando que en mayor o en menor medida los
textos emotivos afectan a los traductores y que no existen diferencias
considerables entre traductores profesionales y no profesionales.
Por último, la metodología empleada en esta investigación ha permitido
obtener datos suficientes para cumplir con los objetivos preestablecidos. Los
TAPs han permitido observar tanto las emociones que experimentaron los
sujetos durante la realización de la traducción como la manera en la que los
sujetos gestionaron esas emociones, para que no afectaran la calidad de la
traducción. Por otra parte, la escala EVEA ha permitido observar cómo han
cambiado las emociones de los traductores antes y después de traducir un
texto con carga emotiva. Por lo tanto, la combinación de ambos métodos ha
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permitido analizar las emociones experimentadas antes, durante y después
de traducir un texto de carga emocional negativa y comparar cómo se
enfrentan a la traducción de este tipo de textos los traductores profesionales
y los no profesionales. Cabe destacar que la mayor parte de los datos
analizados han sido los obtenidos mediante la EVEA, ya que consideramos
que ha proporcionado datos muy relevantes acerca de los cambios en los
estados de ánimo de los sujetos y, además, al tratarse de una prueba
psicométrica validada, los datos cualitativos obtenidos se consideran fiables.
En cuanto a los TAPs, consideramos que ha sido una herramienta útil
teniendo en cuenta que el objetivo era acceder únicamente a los
pensamientos relacionados con los estados de ánimo de los traductores,
descartando así para el análisis las verbalizaciones que no estuvieran
asociadas a las emociones, pero podría no considerarse útil cuando se
pretende acceder a procesos cognitivos más generales o automatizados.
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