Carmen M.ª Cedillo Corrochano 307
Hikma 20 (2) (2021), 305 - 330
en modalidad online (Akmaliyah, Karman, Rosyid y Komisah, 2020; Arief,
Basari, Widya y Prasiyanto, 2020; García, 2020; Quijada, 2020), interés por
las nuevas tecnologías y las posibilidades que ofrecen para hacer frente a la
necesidad de servicios lingüísticos en situaciones de emergencia como la
presente (Bandyopadhyay, 2020; Way, Haque, Xie, Gaspari, Popović y
Poncelas, 2020; Zhang y Wu, 2020), interés por la proliferación
terminológica en tiempos de pandemia (Martínez, 2020) o interés por los
materiales informativos dirigidos a la población extranjera (Álvaro, 2020;
Iliescu, 2020).
Como se mostrará más detalladamente en las próximas páginas,
muchos de los trabajos citados aluden, de manera más o menos expresa, al
papel que están desempeñando los traductores e intérpretes y a su
importancia para las poblaciones multiculturales y multilingües en
circunstancias como las vividas en la actualidad. Estas publicaciones
manifiestan, consecuentemente, (re)conocimiento hacia los traductores e
intérpretes desde el colectivo profesional. Ahora bien, ¿este
(re)conocimiento se ha dado o se está dando de alguna forma también fuera
del propio colectivo de traductores e intérpretes?
Autores como Campos y Fernandes (2011), Russo (2013), Gentile
(2015), Sidi Bah (2015) o Cedillo (2017) han abordado en estudios previos
el (re)conocimiento social de los traductores e intérpretes —entendido como
sinónimo de prestigio social (Cedillo, 2017)— a través de la evaluación de
su presencia en distintos medios de comunicación. Concretamente, Campos
y Fernandes (2011), Sidi Bah (2015) y Cedillo (2017) lo han hecho tomando
a España como país de estudio y, pese a tener distintos enfoques, utilizar
distintas metodologías o basar el análisis en medios de comunicación
diferentes, han concluido en consenso que el tratamiento dispensado por
parte de los medios de comunicación españoles a la actividad traslativa e
interpretativa, así como a los profesionales que la ejercen, es reducido.
De hecho, Sidi Bah (2015) en su análisis de 2004 a 2014 de los
contenidos publicados en la hemeroteca digital de ABC, El Mundo, El País y
La Razón señalaba que:
[…] Se descubre que los temas sobre la traducción e
interpretación son muy escasos en la prensa en comparación con
las demás actividades profesionales. Dicha escasez se manifiesta
a través del reducido número de artículos publicados por los
cuatro diarios de mayor tirada a nivel nacional durante una
década. (p. 248).
Su corpus resultante, compuesto por 611 textos procedentes de los
periódicos citados con anterioridad, de los cuales 199 pertenecen a El País,