
184 La deconstrucción del cuento popular en Revolting Rhymes […]
Hikma 21 (2) (2022), 179 - 209
en lo que concierne a las historias, pero «cuando Caperucita no tiene mucho
más que decirles, cuando se separan de ella como de un juguete gastado por
el uso» (Martín Ortiz, 2002, p. 200), es entonces cuando permiten que
aparezca la parodia y, por tanto, la desmitificación. Este nuevo punto de vista
renueva el interés del lector por la historia misma a través del uso de la
intertextualidad, tal y como ya hiciese Rodari en Confundiendo historias
(2015) o en «Ensalada de cuentos» (2010) al modificar cuentos populares y
mezclar personajes.
Otra de las características de la obra de Dahl es la importante
presencia de referencias culturales contemporáneas (Cámara Aguilera,
2014), lo que, según Cerrillo (2007) y Cámara Aguilera (2014), demuestra que
el autor consideraba el papel del adulto no solo como mediador entre el autor
y el lector infantil, sino como un receptor más de la obra. Una de las
particularidades de la literatura infantil es la existencia del adulto como
mediador, quien, en su rol de selector o indicador de lecturas, no solo permite
el acceso al texto en cuestión, sino la experiencia lectora derivada de éste.
Se trata, en palabras de Gómez y Coca de «una manifestación cultural
esencial para la educación y el crecimiento intelectual, social, ético y estético
del ser humano» (2017, p. 23). Por este motivo, el autor de literatura infantil,
y Roald Dahl en particular, no se olvida del mediador, ya que es el primer
lector de su obra. Las referencias culturales en Revolting Rhymes, que están
contextualizadas de forma explícita en la Inglaterra de los años ochenta,
pueden dificultar la comprensión del humor incluso a aquellos adultos que no
conocieron ese momento cultural y suponen un importante escollo para la
traducción de la obra.
Así mismo, junto con las referencias culturales, tal y como recoge
Fernández López (1998), Dahl recurre en su obra al juego intertextual (un
elemento propio del posmodernismo) mediante el que se comunica de nuevo
con el lector intermediario, el adulto que lee el libro al niño. Como veremos,
Revolting Rhymes presenta también un importante rasgo intertextual sobre el
que se construye la acción ya desde el propio título, que hace referencia a las
Nursery Rhymes: los poemas o canciones infantiles propios de la tradición
anglosajona. En este sentido, Botella Tejera (2017, p. 86), señala que «[e]l
hecho de referenciar, ya sea una obra, pasaje, personaje, etc. puede venir
acompañado de una intención cómica que no pretende sino establecer una
relación de complicidad con los receptores que, una vez detecten la
intertextualidad, descubrirán el elemento humorístico dentro de la misma».
Del mismo modo, esta autora indica que la deformación de la intertextualidad,
como la que podemos encontrar en la obra analizada, puede generar humor,
aunque dificulte (aún más) la labor del traductor, quien deberá tener en cuenta
los conocimientos del receptor del texto meta para mantener el efecto cómico.