
Revista de Innovación y Buenas Prácticas Docentes
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1. CONTEXTUALIZACIÓN DE ESTE TRABAJO
Las cosas cambian. El mundo en el que vivimos se está transformando vertiginosamente
en sus valores, formas y resultados priorizados, lo que afecta a todas las áreas de la
sociedad, en general, y al Derecho en particular. La manera de llegar al alumnado en la
transmisión del conocimiento ha devenido completamente diferente a la forma en que
las personas que hoy somos docentes fuimos formadas en la Universidad. Esto en sí
mismo no es bueno ni malo, pero nos requiere una actualización de conformidad a la
juventud a la que nos enfrentamos al enseñar, pero sin perder la esencia de lo que
hacemos en la Universidad, a la misión universitaria (Martínez & Vázquez, 2022).
La misión de la Universidad está enfocada a responder ante la sociedad sobre
dos aspectos principalmente, como son, por un lado, la formación idónea de sus futuras
y futuros profesionales y, en segundo término, a investigar haciendo siempre avanzar el
conocimiento. Esta misión debe, a su vez, de estar comprometida con el avance del
discernimiento que nos haga crecer como seres humanos, lo que exige en la actualidad
más que nunca, en nuestra opinión, entender las diversas realidades que explicamos
contextualizadas con un enfoque ético y político comprometido en la actualidad con los
valores democráticos. Esta función epistemológica queda renovada hoy desde
Naciones Unidas, cuando se nos pide que la docencia universitaria se enfoque a los
valores pactados en la Agenda 2030, aprobada por dicho organismo internacional. Se
trata de una agenda política para que los gobiernos trasladen a sus instituciones,
ciudadanía, tejido empresarial y asociativo, el valor del cuidado a las personas y al
planeta en las diferentes formas de contemplar la vida sostenible. En este sentido,
creemos que la realización de algunos aspectos docentes a través de podcast en
colaboración con el alumnado es una herramienta útil, atractiva y actual para la
enseñanza del Derecho al tiempo que se realiza una útil transferencia de conocimiento
a la sociedad a la que, como Academia, nos debemos. De hecho, la propia Comisión
Europea y los Estados miembros de la Unión Europea están trabajando por crear un
marco de competencias que mejore la calidad de la educación y la formación del
profesorado, Es decir, el marco europeo de competencias sobre sostenibilidad “Green
Comp” establece las nuevas habilidades que las universidades deben de diseñar para
consagrar el Pilar Europeo de Derechos Sociales y una visión colectiva del Espacio
Europeo de Educación. Este tema es importante porque, en definitiva, se habla de la
creación de una “identidad europea”, algo que sabemos que hasta ahora ha fallado
estrepitosamente.
Además, en esta nueva etapa, trabajar en equipo transversal adquiere especial
relevancia. En nuestra sociedad los problemas ya no son lineales o sencillos porque las
relaciones humanas, jurídicas, o del tipo que fueren tampoco lo son. No podemos
explicar en las aulas versiones sencillas y edulcoradas de la problemática que van a
encontrar en la sociedad nuestros futuros profesionales. Da igual el área de
conocimiento de que se trate. Las futuras generaciones de profesionales deben de
atender a su profesión desde la inteligencia artificial, el derecho, el bienestar de las
personas, etc. En conclusión, en las aulas debemos de enseñar a pensar a partir de
materiales y conocimientos transversales y complejos, que dirijan al alumnado hacia la
realización de sus profesiones de forma que se cuestionen lo que permite o no el futuro
y la sostenibilidad de la vida para las siguientes generaciones. El ecofeminismo tiene
las respuestas a nuestras dudas (Puleo, 2021). Cuidar el medio ambiente requiere
renunciar a privilegios y éstos son los mismos privilegios que han justificado
históricamente la opresión de las mujeres y colectivos discriminados para que
contribuyeran a un sistema económico creado por el hombre y para el hombre -desde
la perspectiva del antroponcentrismo y del adrocentrismo-, privilegios que explican la
pobreza y desigualdad, así como un modelo de producción y de consumo que agota el
planeta. Una reelaboración igualitaria de la sociedad pasa por incluir los postulados
feministas que son respetuosos con el medioambiente y conllevan necesariamente un
reenfoque económico muy diverso al existente, que podría ser capitalista y humanista