
Ramón Arenas, Fernando. (2024). Enfermos de
cine. Una historia cultural de la cinefilia en España, 1947-1967.
Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza, 216 pp. ISBN:978-84-1340-705-0
Violeta
Maimouna Skatov Ramírez
Universidad Autónoma de Madrid
Violeta.skatov@estudiante.uam.es
https://orcid.org/0000-0003-0835-5087
En Enfermos de cine. Una
historia cultural de la cinefilia en España,1947-1967, Fernando
Ramón Arenas enlaza dos tradiciones académicas: la historia del cine y los
estudios culturales. Le interesa especialmente la «edad de oro» de la cultura
cinéfila en España, en un período donde el cine fue el entretenimiento
mayoritario
, antes de los cambios de recepción
y consumo del contenido cinematográfico e informativo producidos tras la
entrada masiva de la televisión a finales de los años sesenta. El libro se
caracteriza por desplazarse del análisis centrado únicamente en las películas,
hacia un enfoque que atiende a los espacios (salas de cine, cineclubes o
festivales), las prácticas, las trayectorias individuales de los cinéfilos, los
críticos y los profesionales dedicados a la realización de películas.
Digamos que la obra está orientada
en dos ejes: por un lado la dimensión cultural del cine; ya no se trata sólo de
films y directores, sino de una cultura cinematográfica compleja que incluye
nuevas dinámicas sociales, lecturas críticas, formación profesional, congresos
y redes de aficionados; y por otro lado, una aproximación
institucional-histórica; es decir, se revisa como el Instituto de
Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, la Filmoteca Española o el Departamento
de Cinematografía, influyeron de manera activa en este proceso.
El libro está compuesto por cinco
capítulos principales, a los que se suman la introducción y las conclusiones,
tituladas «Reflexiones finales a sesenta años vista». Cada capítulo está
enfocado en un aspecto importante del universo cinéfilo. El primero es: «Cine más allá de
las películas»; este capítulo teórico inicial introduce las coordenadas:
espacio, registro y tiempo para abordar desde los estudios culturales el cine
de nuestro país. El autor afirma que la cinefilia no reside sólo en visionar
películas, sino en cómo éstas se insertan en lugares específicos (cineclubes o
salas comerciales), generan registros (artículos, críticas o coleccionismo) y
se prolongan en el tiempo a través de recuerdos, revistas y debates.
En el siguiente capítulo: «El
Instituto», se analizan organismos ya mencionados como el Instituto de
Investigaciones y Experiencias Cinematográficas o la Escuela Oficial de Cinematografía
(IIEC/EOC), y campos de formación tanto técnica (filmología) como cinéfila.
En él, Fernando Ramón Arenas
reivindica a una generación de estudiantes y profesores que se comprometieron
de forma activa en cineclubes y debates críticos. Se explora la dicotomía entre
«filmólogos» (formación institucional) y «cinéfilos»
(pasión y culto por el cine). El tercer capítulo: «Los cineclubes», es de
alguna manera el corazón del libro. Los cineclubes surgieron en contextos
universitarios (SEU), eclesiásticos y culturales. Con organización propia,
vinculación al franquismo y tensiones en su control. El autor describe su papel
en la importación de cine internacional poco accesible, y en su funcionamiento
como núcleos de sociabilidad crítica en los que los aficionados se reconocían
como una comunidad.
En el cuarto capítulo: «Desajustes
cinéfilos», se afronta el impacto que tuvieron revistas como «Film Ideal» o
«Documentos Cinematográficos», así como las limitaciones en que se vivió la
experiencia cinéfila en el periodo analizado: censura, poco acceso a novedades,
restricciones en prensa especializada y tardanza en la llegada de movimientos
como la Nouvelle vague o el Neorrealismo. Las revistas «Rebeldes» y
«Nuestro Cine» retrataron dos formas enfrentadas de cinefilia —impresionista
frente a analítica—. Además, el autor subraya la importancia de redefinir cinefilia,
diferenciando entre fan, críticos, historiadores o coleccionistas.
El último capítulo, «Otros pasados
y nuevos presentes», está dedicado a revisar los debates generacionales que se
desarrollaron en revistas del género: cineastas jóvenes que quisieron romper
con la tradición y reafirmarse en los nuevos tiempos. Se evocan las Conversaciones
de Salamanca de 1955, un encuentro de reflexión que pretendía reformar el
cine español y en el que participaron miembros de cineclubes y realizadores
como Basilio Martín Patiño, Luis García Berlanga, Juan Antonio Barden o Carlos
Saura. Estas jornadas expusieron la necesidad de impulsar una renovación
temática y estética en el ámbito cinematográfico, y simbolizaron un intento de
incidir en la política cultural con fines transformadores.
Nos podemos preguntar cuál es la
contribución de Fernando Ramón Arenas al estudio del cine español. Hay varios
aspectos a destacar. El primero es que ha hecho visible a los aficionados y a
los colectivos inmersos en esta temática. Centra la atención en los grupos de
afición activa, lo que complementa los en-foques tradicionales centrados en
películas e industria. También hace hincapié en la importancia de las
instituciones como potenciales agentes de cambio. Según el autor, la Escuela
Oficial de Cine y el Instituto no sólo funcionaron como maquinaria de
propaganda del Régimen franquista, sino también como sitios de debate y
formación crítica. Asimismo, en esta publicación se revaloriza la cinefilia
popular y se rescata una afición fascinada por estrellas y carteles, pero
también reflexiva gracias a cineclubes y revistas. Otro aspecto para destacar
es la realización de una marcación temporal precisa. La cronología comprendida
entre 1947 y 1967 constata un antes y un después; los primeros años son
pujantes para las prácticas cinéfilas; después decae la prensa especializada,
aparece la televisión y emergen nuevos paradigmas críticos.
Por último, cabe poner el acento en la crítica conceptual que Fernando Ramón Arenas realiza sobre «cinefilia». Acierta cuando cuestiona el uso genérico del término e invita a considerar las expresiones y los grupos que le rodean: coleccionistas, críticos, académicos, estudiantes, etcétera.
En síntesis, Enfermos de cine.
Una historia cultural de la cinefilia en España, 1947-1967 es un
ensayo que nos permite entender el ecosistema cultural que precedió al Nuevo
Cine Español. Una obra que examina con precisión el origen y el desarrollo de
un amor por el cine reflejado de forma alegórica con la proyección de Sonrisas
de una noche de verano (Sommarnattens leende, Ingmar Bergman, 1955), en una antigua sala
madrileña donde los espectadores asistieron a una «misa laica» (Ramos, 2024: 9),
en la que sus emociones y reacciones mostraron con claridad la situación y el
papel esencial que tuvo el cine en la vida de los individuos durante el
franquismo.
Referencias bibliográficas
RAMÓN ARENAS, Fernando (2024), Enfermos de
cine. Una historia cultural de la cinefilia en España, 1947-1967,
Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza.