Y entonces llegó El Ministerio del Tiempo. Composición y
producción musical en una serie española de (inesperado) éxito
And then came El Ministerio del Tiempo. Music composition and production for an (unexpectedly) succesful Spanish TV Series[1]
Judith Helvia García Martín
Universidad de Salamanca
Resumen
El Ministerio del Tiempo ha sido una de las producciones
audiovisuales españolas más estudiadas, abordada desde diferentes disciplinas
como la didáctica, la filosofía o la historia del arte. Gracias al interés que
suscita, se ha generado en torno a la serie un corpus de literatura
académica destacable. Sin embargo, este no incluye estudios sobre su banda
sonora. En este artículo nos aproximaremos al análisis de diversos aspectos
relacionados con la música de la serie, desde la presentación de su compositor,
pasando por el proceso de montaje y producción, así como el tratamiento
funcional de la música original, preexistente, diegética y extradiegética en la
imagen. Con ello nos proponemos conocer los mecanismos de composición y
producción musical en una serie de televisión a través de un estudio de caso,
además de identificar las características de su banda sonora.
Abstract
El Ministerio del Tiempo has been
one of the most studied Spanish audiovisual productions, approached from
different disciplines such as Didactics, Philosophy, and History of Art. Thanks
to the interest it arouses, a significant corpus of academic literature
has been generated around the TV series. However, this does not include studies
on the soundtrack. In this article, we will analyse
various aspects related to this series' music, from the presentation of its
composer, through the editing and production process, as well as the functional
treatment of the original, pre-existing, diegetic, and extradiegetic music in
the image. Through this case study, we aim to explore the mechanisms of musical
composition and production in a television series, as well as to identify the
defining features of its soundtrack[2].
Palabras clave
El Ministerio del Tiempo; banda sonora; Darío González
Valderrama; música; series de televisión.
Keywords
El Ministerio del Tiempo; soundtrack; Darío González Valderrama; music; TV
series.
1. Introducción
En
febrero de 2015, RTVE estrenó una serie que supondría «un fenómeno en la
cultura española contemporánea» (Cascajosa Virino,
2015: IX): El Ministerio del Tiempo (Onza Partners
– Cliffhanger – Globomedia
- TVE, 2015-2020), EMDT en adelante, una serie de género fantástico
sobre una entidad ministerial que envía patrullas de funcionarios a través de
puertas del tiempo para preservar la historia de España tal como la conocemos.
La serie pronto se volvió popular gracias, en parte, a la metatelevisión:
son frecuentes las alusiones y cameos de personajes conocidos en el panorama
televisivo, reales o ficticios (Jordi Hurtado, Curro Jiménez), y referencias a otros
programas y series. De este modo, EMDT alcanzaría la categoría de serie
de culto en el panorama nacional debido a una serie de particularidades. Relacionada con la metatelevisión, la transmedialidad
fue un factor determinante en su éxito (Rodríguez Fidalgo y Paíno
Ambrosio, 2015). Como veremos, este asunto ha ocupado buena parte de los
estudios sobre EMDT. Precisamente, para la serie se planificó una
estrategia transmedia pionera que incluyó la
creación, no solo de cuentas oficiales en las redes sociales principales, sino
también de muchos otros contenidos que incluyen diarios sonoros, webseries, blogs, podcast… Esto satisfaría las
necesidades de los nuevos espectadores seriales, que consumen «televisión
social», (Cascajosa Virino, 2016) y son prosumidores, por lo que la
consecuencia natural fue que a los materiales oficiales se añadieran los
generados paralelamente por los fans (fan art, merchandinsing…).
La hace también única su función didáctica consciente,
heredando, en cierto modo, el planteamiento de aquellas series de la Transición
que adaptaban grandes obras de la literatura española con la intención de
educar al público en los nuevos valores democráticos. En este caso, sin
embargo, esa función pedagógica se plantea desde una intención más lúdica, y
con el propósito de dar a conocer sucesos y personalidades históricos
relevantes. Esto ha servido para que el programa se utilice a menudo en el
ámbito docente[3]. Así, el público no solo
revisita episodios de la historia española conocidos sobradamente, como la
Reunión de Hendaya entre Hitler y Franco, la Residencia de Estudiantes, Miguel
de Cervantes o Lope de Vega; sino que, también, los espectadores se ven sorprendidos
por la inclusión (central o tangencial) de eventos y personajes no tan
presentes en el imaginario colectivo, como Joaquín María Argamasilla, la
Vampira del Raval, o el soldado Gonzalo Guerrero.
Además de estas cuestiones, hay otras que han convertido a EMDT
en un verso suelto respecto a sus compañeras de cadena en particular, y al
panorama televisivo nacional en general (de ahí lo «inesperado», de su éxito). Por una
parte, parecía una rara avis frente al predominio del drama televisivo
histórico, detectivesco o con tintes cómicos; en este caso RTVE apostó por el
género fantástico y de aventuras. Su singularidad la hizo también un tanto
desdichada, pues sufrió cierto maltrato por parte de la cadena. Fueron
frecuentes los cambios en su programación, emitiéndose en un horario que
superaba el comienzo del prime time, pasando por casi todos los días de
la semana, a veces dentro de una misma temporada, y saliendo adelante a duras
penas, con lapsos de meses en la tercera temporada y de años entre la tercera y
la cuarta[4].
Por último, y pese a todo lo mencionado, no deja de ser un
fenómeno desconcertante, ya que la evolución de su popularidad fue inversamente
proporcional a los datos oficiales de audiencias, reflejados en el siguiente
gráfico (F1). Según FórmulaTV[5], y, a
pesar de mostrar repuntes en el estreno de cada temporada, el descenso de
espectadores es continuado y, en general, los datos no son buenos si
consideramos que Cuéntame cómo pasó tuvo por las mismas fechas de emisión
que EMDT una audiencia del 12% en su peor día de la temporada.
F1. Evolución de los datos de
audiencia de EMDT (FórmulaTV)
Sin embargo, esta información debe ser tomada
con cautela, ya que no refleja las audiencias reales. Cascajosa Virino (2016) analiza en profundidad esta cuestión, y llega
a la conclusión de que EMDT fue «una decepción en términos
de las audiencias consideradas tradicionales, pero a la vez un éxito si se
tenía en cuenta su impacto en el ámbito de la televisión social» (2016, p 61). Como señala la autora, cuantificar la audiencia
actualmente es un asunto complejo, porque el espectador está disgregado en
diversas plataformas, y porque esos datos no reflejan los visionados demorados.
Esta es una información que podemos aquilatar, sin embargo, gracias a la
interacción del espectador con dos pantallas simultáneas[6], que en
el caso de esta serie fue muy activa gracias a la estrategia transmedia. Además, debido a esto, se consolidó un fenómeno
fan en torno al programa que protagonizó una resistencia numantina[7], y que
estuvo constituido por una audiencia especializada integrada por un grupo
poblacional urbano, universitario, de entre 35 y 45 años y con cierto poder
adquisitivo.
1.1.
Estado de la cuestión
Cuando se cumple una década de su estreno, EMDT
es, probablemente, una de las series españolas que más literatura académica en
nuestro idioma ha generado concentrada en un espacio de tiempo tan breve, con
permiso de otras producciones que encontraron mucha más proyección
internacional como La Casa de Papel.
Una búsqueda básica en Dialnet arroja cerca de
90 resultados, más otros 4 en JSTOR, de los que la inmensa mayoría se han
escrito en español. El 75% de estos estudios se dedica exclusivamente a
examinar algún aspecto relacionado con la serie. De este porcentaje,
aproximadamente la mitad pertenecen a la monografía Dentro del Ministerio
del Tiempo, editada por Cascajosa Virino (2015).
También se incluyen aquí tres tesis que abordan, de manera específica, algún
asunto relacionado con la serie, entre las que destacamos el trabajo de Miranda
Galbe (2017), dedicado a la estrategia transmedia. El 25% restante de estos estudios tratan alguna
cuestión en la que EMDT es uno de varios casos de estudio, o puede
contribuir de manera tangencial. En esta línea trabaja el estudio de
Marfil-Carmona (2018), dedicado al uso de series como Carlos, Rey Emperador,
Isabel y la que nos ocupa en los contextos educativos para enseñar la
historia de España.
En el gráfico adjunto (F2) se puede apreciar
la evolución de las publicaciones a lo largo de la última década. El inmenso
interés despertado tras el estreno de la serie se plasma en los 37 artículos
concentrados en la monografía editada por Cascajosa, además de otros estudios.
Tras esta explosión inicial, esta tendencia se modera significativamente, para
experimentar un pequeño repunte con el estreno de la cuarta temporada en mayo
de 2020, tras un paréntesis de tres años. A partir de 2022, sin embargo, las publicaciones
son anecdóticas. Este artículo llega, por tanto, tarde a las tendencias, aunque
a tiempo de celebrar el 10º aniversario.
F2. Evolución de las publicaciones
sobre EMDT
(Elaboración propia a partir de resultados de búsqueda en Dialnet).
Los temas en los que se centran estos
estudios, de los que solo citaremos algunos ejemplos, giran en torno a cuatro
ejes principales. El principal es el que aborda diversos aspectos relacionados
con la comunicación, como el estudio de audiencias (Cascajosa- Virino, 2016), la situación de la serie en la historia de
la televisión (Carreras Lario, 2016) o la
participación de los fans como prosumidores (Miranda-Galbe
y Figuero Espadas, 2016).
En relación directa con este último asunto, el
siguiente bloque de estudios en abundancia es el que se dedica al análisis de
la estrategia transmedia de la serie. Ya hemos
indicado la realización de una tesis doctoral de manera monográfica sobre este
aspecto, pero hay muchos otros trabajos, como el de Mazzeo
(2019).
En tercer lugar, ha captado el interés de
varios investigadores la representación de personajes y acontecimientos
históricos, así como de los distintos campos artísticos a través de autores y
obras (López López, 2022). No podría ser de otra
manera, ya que personajes como Velázquez, Lope de Vega, Lorca o Cervantes se
convirtieron en recurrentes a lo largo de la serie, además de la aparición
puntual de otros muchos como Goya, Becquer,
Valle-Inclán o Pérez-Galdós. Siendo una serie sobre viajes al pasado de la historia
española, sobra enumerar la cantidad de hechos históricos y personajes que
sirven como eje argumental en los capítulos, pero pueden consultarse en el
estudio de Padilla Castillo (2022: 207-209).
Un último bloque lo constituyen los estudios
sobre las estrategias para aplicar los materiales que ofrece la serie al ámbito
educativo, tanto en Educación Secundaria como en la Universidad. En este último
bloque se incluirían trabajos a los que ya hemos aludido, como los de Marfil-
Carmona (2018) y Padilla Castro (2022), entre otros.
1.2.
Propósito y metodología
Sirva este recorrido por la bibliografía sobre
el EMDT para cimentar la justificación para este artículo. Habiendo
generado en torno a sí tanta literatura académica en tan poco tiempo y, siendo
como es esta serie uno de los exponentes de lo que aquí llamaré el estilo
Olivares- Jusid[8], ¿dónde
están los estudios sobre la banda sonora de la producción? No encontramos ni un
solo trabajo publicado acerca de su música.
Siendo así, nos proponemos como objetivos
tomar EMDT como un caso de estudio para conocer el mecanismo de
composición y producción musical en una serie de RTVE, así como las
características y particularidades de su banda sonora. Entre nuestras fuentes
contamos con los propios capítulos y los guiones publicados en la web oficial
de la serie. Además, disponemos de testimonios (directos y en diferido),
consistentes en dos entrevistas concedidas por el compositor de la banda sonora
de la serie, Darío González Valderrama, a la autora de este artículo, y una
declaración del director de la agrupación Forma Antiqva,
que interviene en algunos de los episodios[9].
Para analizar estas fuentes hemos empleado una
metodología mixta que incluye herramientas tanto cuantitativas como
cualitativas. Por un lado, se ha medido el tiempo de metraje musical en cada
capítulo, así como el número de secciones musicales, inspirándonos en el
estudio de Sánchez Rodríguez de las bandas sonoras del cine español entre 1960
y 1969 a partir de bloques musicales (2013). Nos hemos centrado en las tres
primeras temporadas ya que las entrevistas realizadas al compositor datan de
2017 y 2018, por lo que sus reflexiones se refieren a lo emitido hasta
entonces. Por otra parte, los guiones de la cuarta temporada no están en la web
oficial[10]. En
segundo lugar, se han leído los guiones y registrado las alusiones a cualquier
aspecto sonoro o musical, tanto en los diálogos como en las anotaciones de los
guionistas. Por último, para las entrevistas en diferido se ha proporcionado
una relación de asuntos de interés para este artículo sobre los que se invita a
hablar a los entrevistados y, por lo tanto, sus resultados han sido más
acotados. En cambio, la entrevista en directo ha sido de carácter más abierto,
lo que dio al compositor la oportunidad de desarrollar sus ideas más
libremente. En ella hemos seguido las recomendaciones de Sampieri sobre la
recolección y análisis de datos cualitativos (2010: 418-422).
Al ser este un estudio que analiza diversos
aspectos de la banda sonora de la serie desde una perspectiva musicológica, nos
hemos servido de terminología específica para determinar las funciones de la
música en el audiovisual. Así, hablaremos de música original o preexistente
(dependiendo de si fue compuesta ad hoc para el programa o se ha usado
material previo); diegética o extradiegética (en función de si es audible solo
para el espectador o también para los personajes); y de funciones expresiva,
descriptiva / referencial, estructural o narrativa, para ilustrar si la música
se utiliza para explicar una emoción, describir un contexto, articular el
discurso visual o transmitir significados añadidos al texto (respectivamente).
De los muchos estudios existentes que explican estas categorías, hemos tomado
como referencia los de Fraile (2004) y Nieto (2022). Para favorecer una lectura
fluida, los detalles más técnicos o complementarios, sobre todo los relativos
al análisis musical o a consideraciones detalladas sobre la música histórica,
se han reservado para las notas al pie.
2.
Los responsables de la banda sonora de El Ministerio del Tiempo
2.1.
El compositor: Darío González Valderrama
Para este artículo hemos
tenido la fortuna de contar con el testimonio de primera mano de Darío González
Valderrama[11], responsable de la banda
sonora de la serie[12]. Este
músico mexicano formó parte de un grupo de compositores latinoamericanos que
trabajó para producciones españolas en la década de 2010 con especial atención
a los dramas televisivos, de entre los cuales Federico Jusid
se lleva la palma, seguido de lejos por Lucio Godoy[13].
Valderrama narra cómo creció en un ambiente
marcado por la afición musical por línea paterna, aunque su madre también
cantaba. Su abuelo[14] tocaba
la guitarra e interpretaba folclore mexicano, mientras que su padre tocaba algo
de piano, guitarra y bajo, y ensayaba en casa con su banda de rock. También
cuenta que, gracias a él, el paisaje sonoro de su infancia y adolescencia lo
integraron los Beatles, James Brown, Tower of Power, repertorio clásico… De este modo, creció en un
ambiente en el que la música no se consideraba profesionalmente, pero estaba
muy presente lúdicamente. Y así, el propio Darío acabaría tocando en grupos de
rock desde los 15 años.
Ingresó en la UNAM para
cursar la licenciatura en piano en la entonces conocida como Escuela Nacional
de Música (actualmente Facultad de Música). De manera simultánea, siguió
tocando en la escena del rock mexicano, llegando a actuar como tecladista en
una banda en el Estadio Azteca. Sin embargo, su camino académico se vio
afectado por el Movimiento Estudiantil de la UNAM de 1999-2000. Tras la huelga de
10 meses, comienza a trabajar en el estudio de producción musical a cargo de
Rodrigo Barberá, donde empieza su carrera como compositor y productor. A través
de él, y de su madre, la clavecinista Luisa Durón, profundizó en su
conocimiento del repertorio clásico. Sin embargo, su principal dedicación
profesional durante este período fue la composición musical para publicidad.
Esta faceta, reconoce Darío, le ayudó a adquirir una gran versatilidad y
agilidad ante la necesidad de trabajar rápido y dominando diversos estilos,
además de conocer herramientas de software que aligeraran el trabajo.
Estas competencias serían luego fundamentales para componer para una serie, en
palabras del compositor, «tan demandante como es EMDT».
Su trabajo en publicidad le permitió conocer a
muchos directores. De entre ellos, a Gary Alazraki y
Hari Sama les atribuye la oportunidad de explorar otros entornos donde dar
rienda suelta a su creatividad. En 2005, ambos invitaron a González Valderrama
a musicalizar los cortos Volver, volver y Con la cola entre las
patas, respectivamente. Esta experiencia le descubrió su vocación de
componer música para contar una historia.
Tras estos cortos de bautismo, llegaron muchos otros, además de algunos
largometrajes, música escénica y series de televisión[15]. Y fue,
precisamente, componiendo para la segunda temporada de la serie Niño Santo (2011),
cuando Darío conoce a Marc Vigil que, pocos años
después, sería uno de los principales directores de EMDT. Gracias a este
contacto, el director invitaría al compositor a colaborar para la serie de
RTVE.
González Valderrama admite que la serie le
ayudó a explorar para buscar un estilo propio, y reconoce a Ennio Morricone, Alexandre Desplat y
Alberto Iglesias como figuras de referencia. A pesar de ser pianista de
formación, y de ser este instrumento su herramienta para trabajar, el
compositor declara su preferencia por la cuerda como timbre expresivo. Aun así,
considera su creación como subordinada a la imagen, por lo que no le importa
explorar los recursos que la narración visual sugiera.
2.2. El proceso de producción y
montaje
Dentro del proceso de sonorización, es fundamental la
labor de los montadores. En este caso, los encargados fueron Laura Montesinos y
Josu Martínez, quienes realizaron su trabajo a distancia desde Bizkaia. En una
extensa e interesante entrevista[16], explican que los
capítulos se editaban prácticamente en tiempo real, trabajando con las escenas
rodadas el día anterior, y teniendo listo el material para editar a las 10 de
la mañana del día siguiente: «un capítulo se rueda en 10 días y se premonta en 11 días, más tres días de montaje con el
director para sacar un premaster».
Los tiempos son, como también señala González Valderrama, muy ajustados.
Al ser una serie que, sobre todo a partir de la
tercera temporada, cuenta con una amplia variedad de directores, casi uno
distinto por capítulo, se corre el riesgo de que no haya una unidad
estilística. Sin embargo, el hecho de que tanto el compositor como los
montadores hayan sido los mismos a lo largo de todo el programa, sí da una
coherencia y continuidad entre capítulos, además de unas pautas globales
marcadas por uno de los principales directores, Marc Vigil.
A partir de ahí, el trabajo con los distintos directores no hace, como indican
estos profesionales, sino enriquecer la experiencia.
Una de las cuestiones interesantes que comentan
Montesinos y Martínez es el tratamiento de los diálogos[17]. Viendo este tipo de
escenas en EMDT, ya sea diálogos íntimos entre personajes o de corte más
profesional, da la sensación de que la música actúa como una especie de
acompañamiento a un recitativo. Precisamente, los montadores señalan los
momentos en los que se plantea la misión en cada capítulo como un reto
interesante, en el que calibrar «la dosificación de la
información y las reacciones de los personajes, elegir lo que vemos en boca o
lo que oímos viendo la reacción de otro, ajustar los diálogos para que fluyan
rápidamente y que cuando haya una pausa tenga importancia de verdad».
3.
La banda sonora: ¿una música «a destiempo»?
3.1. El proceso de trabajo
Según describe el compositor, comenzaba con
las reuniones virtuales con el director de cada capítulo y la lectura del guion
técnico. Una vez recibía el capítulo con la parte visual terminada, contaba con
dos semanas para componer y editar la música, elaborando un bound
con todas las entradas musicales (que suelen ser unos 50 minutos de música
por capítulo). Este archivo se enviaba al encargado de audio que hacía la
mezcla final, y esta, a los montadores.
A pesar de que las fronteras entre productos
televisivos y cinematográficos se han desdibujado desde hace años, no solo en
su consumo, sino también en los modos de producción, el compositor explica que
le gusta componer ad hoc para una escena o secuencia, abordando su
trabajo de manera cinematográfica: «no me gusta esta
manera en la que… estas teleseries que tienen muchos, muchos capítulos, y
entonces empiezan a utilizar música y nada más. La cortan donde la tengan que
cortar y la empiezan donde la tengan que empezar, y no hay… como un desarrollo».
Los plazos con los que contaba el compositor para crear
la banda sonora de cada capítulo requerían trabajar, citando Spaceballs (1987), a una «velocidad
absurda».
Antes de que la temporada se emitiera, había unos 4 o 5 capítulos ya
terminados, pero, al tener una frecuencia semanal, los tiempos de trabajo entre
episodios se iban acortando a medida que avanza la temporada: «eso quiere decir que, en una temporada como la primera, yo
terminé el capítulo 8 una semana antes de que saliera al aire, lo cual es muy
estresante».
Debido a este ritmo de trabajo, González Valderrama no
siempre estaba satisfecho con el resultado: «cuando
estoy componiendo, evidentemente me tengo que aferrar a veces a la primera idea
que compongo, porque no tengo tiempo de experimentar y de buscar otras dos o
tres opciones, tengo que ser muy rápido en mis decisiones». De esto se derivaron dos procedimientos
de necesidad: por un lado, la reutilización de temas de anteriores capítulos;
y, por otro, el empleo de bibliotecas musicales disponibles en el software
como herramienta de composición. De este modo, el músico estima que el 70% de
la música de la primera temporada es nueva, mientras que en la segunda lo es el
60%. El resto del metraje musical se corresponde, como decíamos, con el
aprovechamiento de música compuesta previamente para la serie, y con el uso de
bibliotecas musicales (excluyendo el uso de música preexistente).
Como apuntábamos, el uso de software
profesional fue fundamental para un trabajo que, en los comienzos de la serie,
González Valderrama llevó a cabo prácticamente solo. Herramientas como Kontact y Logic
Pro le ayudaron a agilizar el proceso, porque «puedo terminar con un producto que suena bastante bien, en
valores de producción. Suena bien grabado, suena bien mezclado, y no tengo que
grabar con 50 o 60 músicos»[18].
A finales de 2016, Netflix compró los derechos para
emitir la serie en 190 países[19], y la grabación de la
tercera temporada contaría con un aumento del 20% de presupuesto respecto a
temporadas anteriores. Gracias a esto, González Valderrama amplió su equipo con
una productora, dos editores y dos compositores más que colaboraban de manera
puntual, aunque esto no mejorase significativamente su carga de trabajo final.
¿Y las partituras? Como ocurre con frecuencia cuando
se habla de música en audiovisuales (sobre todo en televisión), no existen
partituras comercializadas de la banda sonora[20], y esto se debe a varias
razones. Por un lado, dadas las particularidades del proceso de trabajo,
caracterizado por su aceleración, y lo efímero del resultado, a veces
directamente no hay música escrita. El único testimonio y soporte que queda de
este repertorio, que podríamos calificar como «música volátil»,
es el archivo de audio[21]. Por otra parte, la
música tampoco pertenece al compositor por completo, sino que, en este caso,
comparte la propiedad con Televisión Española: «intelectualmente
ellos tienen el 50% de propiedad de la música, lo cual los hace acreedores a
recibir el 50% de las regalías que la serie genera por ejecución pública»[22], algo razonable al tratarse de una
música creada por encargo.
A pesar de esto, sí existe el registro de algunos de
los temas más reconocibles de la serie, ya que, al término de la primera
temporada, contactaron con González Valderrama desde el Cinefan
Festival de Úbeda de 2016 para realizar una suite[23]. Para ello, les
proporcionó un arreglo para banda sinfónica, tomando extractos de la música que
él creía que tenían cierta presencia y significado pertenecientes a la primera
temporada (y que luego se utilizarían en las siguientes. Esto supuso un reto
para el compositor, primero, porque nunca había compuesto para esta agrupación
y, segundo, porque debía prescindir de uno de sus timbres favoritos: las
cuerdas.
3.2. Componer para el cine,
componer para televisión
Puede ser interesante comparar la experiencia de
González Valderrama con el testimonio de Mario de Benito acerca de su trabajo
en series de RTVE durante más de dos décadas (López, 2016). En la entrevista al
compositor que recoge este artículo se tocan varios puntos mediante los que
podemos contrastar la labor de ambos autores, e identificar patrones de trabajo
en las series españolas desde los años 90 hasta el siglo XXI. Ambos coinciden
en identificar los tiempos de trabajo como una de las dificultades principales,
componiendo casi semana a semana. De Benito, al igual que González Valderrama,
lamenta que esta manera de trabajar «dificulta
la investigación musical»
(López, 2016: 375) y, también, cómo esto condiciona la reutilización de temas
musicales a lo largo de la serie y en su explotación al máximo con variaciones.
En los dos casos se menciona la ausencia del compositor en el momento de hacer
el montaje, así como la necesidad de que, con el presupuesto de una serie, se
tenga que trabajar con recursos muy limitados, apoyándose mucho en software[24].
Ambos señalan la dificultad de trabajar con varios
directores a la vez[25], y cómo esto, a pesar de
ser un reto para el músico, que debe aunar estilos, puede enriquecer la
experiencia. A raíz de esto, los dos han experimentado también dificultades
para interpretar las descripciones de algunos directores de lo que esperan de
la música. De Benito relata que se había puesto de moda que «cuando se proporcionan las imágenes para musicalizar al
maestro, se le proporcionan con música incidental insertada para informarle del
estilo que se quiere… a veces te dicen: mírate El Señor de los Anillos» (López, 2016: 376). González Valderrama
detalla intercambios similares, aunque menciona que la forma de comunicar de
los directores es muy diversa, desde aquellos que mencionan emociones planas («aquí el personaje se siente feliz»), a los que tienen muchos más recursos
para explicar lo que desean.
Un aspecto en el que el trabajo de estos compositores
difiere, por el enfoque de los directores, es la composición para una serie
histórica. De Benito explica que componer para una dramedia
es muy complicado por las múltiples maneras en que se pueden contar
musicalmente las situaciones, pero que «una
serie histórica o de época es más fácil, pues hay pocos modos de afrontar esa
música». El caso de EMDT es diferente. Aunque la serie se basa
en viajes en el tiempo, no es una serie histórica, sino de ficción, y Marc Vigil no quería que la música funcionara de manera
referencial (al menos, no de forma mayoritaria), por lo que no buscaron atarse
a repertorios y estilos de las épocas a las que viajan los protagonistas. En
cambio, la banda sonora recibió el tratamiento de una dramedia.
Aun así, como indica el compositor: «esta
regla que nosotros mismos nos pusimos la fuimos rompiendo conforme avanzaban
los capítulos y las historias, porque había historias que requerían de cierto
color»[26].
Por último, De Benito indica que un aspecto que
diferencia componer para una película o para una serie es el porcentaje de
música que ocupa el metraje final del capítulo, siendo en el segundo caso menor
que en el primero. Hay que tener en cuenta que este compositor se forjó en
televisión en los años 90 y, por lo tanto, en una tradición en que las series
españolas tenían poca música (sobre todo extradiegética) por su enfoque
costumbrista, y en las que este elemento se introducía de manera puntual. Esto
comenzó a cambiar con series como Cuéntame cómo pasó, en la que al
principio se recurría mucho a música diegética de época para caracterizar una
situación o personaje (García Martín, 2016 y 2020), pero el porcentaje de
música extradiegética por capítulo creció a medida que las tramas fueron ganando
dramatismo y los gustos estéticos fueron cambiando.
En este sentido, EMDT es una serie que, como ya decía su compositor,
busca tratar la banda sonora de manera más cinematográfica. Pero ¿en qué se
traduce esta afirmación? Por un lado, González Valderrama considera que esto se
refiere a que el compositor debe trabajar estrechamente con el director,
cuidando de que las escenas no se musicalicen de forma genérica o «en
masa», sino creando
sonoridades específicas para cada situación. Por otra parte, y de acuerdo con
el párrafo anterior, el porcentaje de música por capítulo respecto a su metraje
total es relativamente elevado para una serie de televisión, aunque varía mucho
en función de diversos condicionantes, como el tono general del capítulo
(dramático, cómico, suspense…), la continuidad de la trama del mismo respecto a
los anteriores, o su ubicación en la temporada. Así, nos encontramos momentos
en los que se busca un contraste claro, asignando menos metraje musical a los
capítulos de corte jocoso, y más a los de carácter dramático. Lo observamos en
los episodios consecutivos 2x04 y 2x05, dedicados a Napoleón y la Gripe
Española, respectivamente. El primero tiene un carácter cómico, mientras que el
segundo es extremadamente dramático, y esto se refleja en el porcentaje de
música, siendo del 32% en el primer caso y del 69% en el segundo. Este recurso
no puede considerarse una tendencia generalizada, pero sí que se repite en más
ocasiones como elemento de contraste. Está presente también en los episodios
1x02 y 1x03, con Lope de Vega y la Reunión de Hendaya como protagonistas, y con
45% y 57% de metraje musical, respectivamente[27].
Por último, el capítulo 3x01, dedicado al estreno de Vértigo en el
Festival Internacional de Cine de San Sebastián de 1958, y de gran carga dramática,
cuenta con un 71% de metraje con música.
3.3. De las palabras al sonido
La web de El Ministerio del Tiempo puso en
abierto los guiones de las tres primeras temporadas[28]. No se trata, sin
embargo, de los guiones técnicos sino, más bien, de los literarios, por lo que
las alusiones a la banda sonora son a menudo vagas y escasas, a pesar de que
los guiños sonoros a la cultura televisiva son relativamente frecuentes y de que,
en general, la música tiene una presencia relevante en esta serie. Normalmente
no pasan de puntualizaciones genéricas, como «Entra música»,
«Baja
música»,
«Sigue
música»[29] y, cuando se trata de música
preexistente, pocas veces especifican la obra de referencia[30], como tampoco lo hacen si
en la banda sonora se ha buscado introducir un sound
alike o una música de un estilo determinado.
Sin embargo, en algunas y contadas ocasiones, los
comentarios sí resultan clarificadores y, en algún caso, reveladores de los
mecanismos con los que funciona la musicalización de un capítulo de una serie
de televisión. Es interesante, por ejemplo, la presentación de Pacino en el capítulo 2x02[31]. En esta escena, en un
primer momento la música parece extradiegética, para pasar a diegética cuando
vemos que el personaje que encarna Hugo Silva apaga la radio. Este es uno de
los pocos casos en los que se menciona el referente musical en el guion (F3)[32]. Para este momento se elaboró
un sound alike del
repertorio flamenco- rock de Los Chorbos, cuyo primer disco titularon Sonido
Caño Roto (1975).
Para ello, la serie contó con la colaboración del
compositor Pablo Acevedo, que creó una pieza que cumple una doble función: por
un lado, referencial de época, a través de alusiones al «cine
quinqui»
de los años 80; y, por otro, narrativa, al describir la personalidad y entornos
frecuentados por Pacino antes incluso de que podamos
ver su cara completa[33].
F3. Ejemplo de guion nº 1 (2x02)
En otras ocasiones, las anotaciones
sobre música en los guiones son desconcertantes, por cuanto son muy específicas
en sus intenciones, pero no se corresponden con el resultado audiovisual. Esto
indica que ha habido una serie de decisiones desde la idea original hasta el
producto final que han cambiado el concepto inicial, cuyos condicionantes
pueden variar desde lo estético a lo económico. Vemos un ejemplo en el capítulo
3x01, en el que se indica en una nota al pie de página (señalada, incluso, en
amarillo, como vemos en la imagen) (F4) la intención de introducir un arreglo
para violín de una canción de Leño durante el funeral de Julián[34]. La presencia musical de
este grupo se justifica por la especial predilección del personaje por su
música. Por otro lado, la elección instrumental es un tópico sonoro que
probablemente viene condicionada por la asociación del violín con ambientes
emotivos, por el lirismo y expresividad que permite su timbre. Sin embargo, el
capítulo[35]
no contó finalmente con la música de Leño, sino con uno de los temas musicales
citados en la suite (ejecutado, esto sí, por un violín), arreglado con un bajo
percusivo que emula a una marcha fúnebre[36].
F4. Ejemplo de guion nº 2 (3x01)
No es la única vez que, a pesar de los deseos de
quienes redactaron los guiones, la música original de Leño no aparece
finalmente en el episodio televisivo. El
guion del capítulo 1x05 menciona al grupo nada menos que 13 veces[37], ya que los protagonistas
acuden a un concierto suyo en 1981. La primera aparición se produce a través de
la televisión, en la que Alonso está viendo la sección «La
Juventud Baila» del programa Aplauso, con una actuación de
Leño y su canción «La noche de que te hablé».
En este caso, sí se trata de sonido original, probablemente porque está
extraído de un programa propiedad de RTVE. Sin embargo, justo a continuación
saltamos a la escena del concierto donde vemos al grupo tocando en directo
desde un plano dorsal[38], y lo que suena ya no es
música original de Leño, sino un sound alike elaborado por González Valderrama, imitando un
género en el que se sentía cómodo por su formación de juventud[39].
F5. Ejemplo de guion nº 3 (2x13)
Un último caso de esta disonancia entre
guion y capítulo es el episodio 3x13[44], que trata de la
realización por parte de Televisión Española de una serie titulada El
Ministerio del Tiempo en 1966, con una estética acorde a su tiempo (en
blanco y negro, rodaje en estudio…). Como señalaban González Valderrama y De
Benito, es una práctica común que, cuando el equipo no tiene conocimientos de
música para poder describir lo que buscan, se lo explican al compositor con
ejemplos de otras músicas conocidas. Así, el guion ofrece ideas para la música
de la cabecera, tomando como referencia la serie Los Tres Mosqueteros (F6)[45]. Por lo tanto, buscaban
una musicalización que evocara una serie de aventuras. Sin embargo, y a pesar
de la insistencia del guion que, más adelante, dice «suena
la música de la serie de 1966, con fanfarrias militares»,
lo que terminaron usando para esta escena fue el mismo material musical de la
cabecera de EMDT, pero alterando los timbres e introduciendo patrones
rítmicos que emularan los de una banda de rock de los años 60.
F6. Ejemplo de guion nº 4 (3x13)
En general, las alusiones en el guion a la música
histórica suelen ser vagas, con alguna excepción. En el capítulo 4x02 «El Laberinto del tiempo», se recrea el programa 1, 2, 3 en
el siglo XVII, y tanto el capítulo como el guion mencionan como regalo en la
fase de «La Subasta» de dicho
programa una partitura del compositor Carlos Patiño, a la sazón maestro de la Capilla Real durante el reinado de Felipe IV, una
sugerencia que probablemente surgió del conjunto instrumental que interviene en
la escena[46]. Pero en el resto de las ocasiones, la
mención a este repertorio es bastante inespecífica. En el episodio 2x09 lo más concreto
que se indica sobre ella es que comienza con «una pieza musical barroca de cámara»
(F6). En este caso, la patrulla debe investigar el robo de unos cuadros
perpetrado antes del incendio del Real Alcázar en 1734 durante el reinado de
Felipe V. Y, efectivamente, el conjunto instrumental Forma Antiqva[47] es el primero en
aparecer, tocando en sus respectivos instrumentos (guitarra barroca, tiorba y
clave) el aria «Quella clizia innamorata» de Antonio Caldara
y, más adelante, unas marionas de Gaspar Sanz[48]. Su interpretación es aparentemente
diegética, aunque resulta evidente que tan solo posan los dedos en los
instrumentos[49].
F7.
Ejemplo de guion nº 5 (2x09)
A pesar de esto, resultan interesantes dos
aportaciones musicales expresadas mediante el personaje de Isabel de Farnesio.
Por un lado, menciona su intención de atraer a Farinelli a la corte para que
cante para el rey (efectivamente, el castrato llegaría tres años
después)[50].
Con la alusión al cantante y a su decisión de invitar a uno de los artistas más
cotizados de Europa, el personaje de la reina busca, y así lo expresa,
presentarse como alguien cultivado y con autoridad para tomar decisiones
propias.
La otra mención musical que hace la reina que merece
nuestra atención se produce cuando trata de calmar a su esposo. En esta
ocasión, la monarca hace una petición especial al grupo, que no aparece en el
guion (F7), ya que fue una incorporación de última hora sugerida por Forma Antiqva. Aquí, Isabel de Farnesio enuncia con énfasis: «tocad
algo más suave, unas marionas, que arrullen a Su Majestad para dormir»[51]. La elección de esta danza resulta
llamativa por dos motivos. Por una parte, aparece registrada en varias fuentes
del siglo XVII e incluso principios del XVIII[52]. Sin embargo, para la
fecha en la que transcurre esta escena la mariona, del género de la chacona,
estaba ya probablemente a punto de quedar obsoleto, si no lo estaba ya. Por
otro lado, que la reina solicite esta danza para arrullar y dormir al rey es
elocuente, por cuanto muestra las transformaciones que se dan entre
significante y significado según en qué contexto se usen. Por mucho que desde
nuestra perspectiva del siglo XXI nos pueda parecer una música tranquila (el
guion habla de «nana»), lo cierto es que la mariona se
describe en las fuentes de la época asociada a otras danzas airosas y vistosas,
como la chacona, la jácara o la zarabanda, vinculada incluso a mujeres
deshonestas[53],
y su tempo tiene más que ver con su carácter seductor que con una
función «relajante»[54] (F8).
F8. Ejemplo de guion nº 6 (2x09)
En ocasiones el capítulo televisivo desarrolla la
música mucho más de lo que lo hace el guion. Lo vemos en los episodios 3x04,
3x10 y 3x11. En el primer caso, el guion no contiene ninguna mención sobre la
banda sonora[55],
pero la música incidental preexistente ha sido seleccionada con buen criterio
histórico. En esta historia, la patrulla viaja a 1799 para asegurarse de que la
misteriosa modelo de La Maja Desnuda pose para Goya. Parte de la acción
transcurre en el Parque y el Palacio del Capricho, villa de recreo de la Condesa-Duquesa
de Benavente y personaje secundario de este episodio. Para la llegada de la
patrulla a la Pradera de San Isidro y para la recepción dentro del palacio se
ha escogido el primer movimiento del Cuarteto en La Mayor G. 213 de
Boccherini. Aunque no vemos la fuente de procedencia del sonido, por el
contexto y el plano en que se sitúa la música en relación al
diálogo asumimos que es diegética. Para el juego de la gallinita ciega y otros
eventos en el jardín del palacio, y por tanto en un ambiente más lúdico, se han
escogido dos minuetos extradiegéticos: por un lado, el famoso tercer movimiento
del Quinteto en Mi Mayor G. 275 de Boccherini y, por otro, el tercer
movimiento de la Sinfonía nº 43, Mercurio de
Haydn[56]. Ambos actúan con función
cómico- descriptiva del juego y, por lo tanto, de forma expresiva y narrativa.
Estas dos piezas datan de la década de 1770, mientras que la primera se estima
que es más tardía, en torno a 1787. Cronológicamente hablando, la elección del
repertorio es correcta. Pero, además, desde el punto de vista contextual, su
presencia en el Palacio del Capricho en 1799 tiene sentido, ya que Boccherini sirvió
a la duquesa entre 1786 y 1787. Por su parte, la música de Haydn era conocida
en España en el ámbito profesional desde 1770 y, ya para la década de 1790, se
había popularizado masivamente, siendo el ambiente doméstico de familias
acomodadas uno de sus círculos de difusión (Marín y Leza, 2014: 488-491). Por
lo tanto, la elección de música descriptiva de una época es adecuada, podría
decirse incluso que con criterios musicológicos. Sin embargo, los créditos
finales no especifican quién pudo ser el asesor artístico que tomó estas
decisiones.
En este caso, el uso de música preexistente tenía un
objetivo muy claro, que es la ubicación temporal, geográfica y social de la
acción. Sin embargo, en otras ocasiones el uso de música preexistente cumple
otras funciones de carácter más narrativo. En el capítulo 3x10 la patrulla se
encuentra con Simón Bolívar en Bogotá en 1828, para salvarle de la Conspiración
Septembrina. El guion del episodio no
tiene ninguna indicación sobre la música, pero se utilizan varias piezas preexistentes
de forma extradiegética. Una de las más características, es la cuarta danza de
la Suite para clave en Re menor, HWV 437 de G. F. Haendel, conocida por
ser un tema recurrente en Barry Lyndon (1975)[57]. Su introducción en el
capítulo es intencionada, buscando una alusión músico- visual a dicha película:
ambienta la escena del duelo entre Alonso y Rafael Urdaneta, que transcurre en
el interior de un granero- establo, emulando el mismo contexto en el que tiene
lugar el duelo final entre Barry Lyndon y Lord Bullingdon.
Y, al igual que en el duelo entre Lyndon y el capitán Quin, la zarabanda
proporciona ritmo mediante la tensión musical y cumpliendo una función
estructural[58].
De forma igualmente expresiva y estructural, la escena del atentado a Bolívar
se divide en tres partes, que se corresponden con tres secciones de la «Secuencia» del
Requiem de Mozart, que ayudan a articular
la escena[59].
Más allá de la expresividad que caracteriza la pieza del compositor
salzburgués, que concuerda con el dramatismo de la acción, no parece haber un
motivo ulterior para elegir este repertorio.
No podemos terminar este apartado sin hablar del
episodio 3x11, el único dedicado a una personalidad musical, con el estreno de La
Verbena de la Paloma como hilo argumental.
Resulta interesante por cuanto da a conocer las figuras de Tomás Bretón
y de artistas del mundo del espectáculo de la época, como Mercè Abella, Luisa
Campos o José y Emilio Mesejo, además de mostrar
paródicamente los ambientes en los que se representaba el género chico, como el
Teatro Eslava o el Apolo. A pesar de la calidad de la música de Bretón y de que
el estreno de la obra en 1894 contó con un elenco de actores y cantantes muy reconocidos
en el ámbito del género chico, el capítulo recoge de manera hiperbólica algunas
costumbres presentes en los círculos en los que este se representaba, como la
polivalencia de los artistas contratados, la precariedad o la improvisación en
las representaciones[60]. Al igual que ocurría en
el episodio 3x10, el guion de «Tiempo de verbena»
tiene muy pocas alusiones, y muy genéricas, a la música (a pesar de ser el hilo
conductor de la trama). Pero el capítulo incluye varios números diegéticos introducidos
a cuenta de los ensayos que, con toda seguridad, han sido seleccionados por ser
los más conocidos del sainete: «dónde vas con mantón de Manila»,
«Por
ser la Virgen de la Paloma» y «Las coplas de Don Hilarión»[61], muy característicos y recordados,
entre otras cosas, por sus ritmos de habanera, seguidilla y chotis,
respectivamente. La televisión se convierte así en un eslabón más en la
transmisión de ese folklore urbano que fueron los «números
bomba»
de las zarzuelas[62].
Una de las curiosidades relativas a este capítulo es que, originalmente,
González Valderrama debía recrear la música de la zarzuela para que los actores
pudieran cantar encima lo que, una vez más, no fue posible[63].
4. Conclusiones
EMDT constituyó, según la literatura revisada, un caso
excepcional en muchos aspectos, que hizo que se diferenciara de otras series
españolas de su tiempo. El estudio de su banda sonora requeriría un trabajo más
extenso que los límites de este artículo, pero aquí hemos querido apuntar
algunas cuestiones sobre su funcionamiento y características generales ya que,
si bien no resultó especialmente innovadora, sí tiene algunas particularidades
que merecen ser reseñadas.
Las fuentes que RTVE ofrece en abierto nos han
permitido ver que el camino desde una idea teórica, hasta que esta se
materializa, no es recto. Por ejemplo, observar las diferencias entre los
guiones y los capítulos, así como los créditos finales, nos hace preguntarnos
quién decide qué ideas de los guionistas se materializan y cómo, y cuáles no;
quién elige la música que no está en los guiones, pero luego sí en el episodio;
en función de qué criterios se escoge la música preexistente... En definitiva,
quiénes son los mediadores que actúan como eslabón fundamental en la
transmisión de códigos sonoros al espectador, ya sea a través de música
original o preexistente. Voluntaria o involuntariamente, estos agentes aportan
nuevos significados a los significantes que luego los espectadores asimilan,
como, por ejemplo, la representación del Madrid goyesco a través de Boccherini,
o de emociones como la angustia a trasvés del Requiem
de Mozart.
Gracias al testimonio de Darío González Valderrama, y
a su contraste con el de otros compositores, podemos corroborar un patrón de
trabajo en televisión en el que es recurrente que «el
tiempo persiga a los compositores» (si se me permite el juego fácil de
palabras), que deben ser extremadamente versátiles y trabajar a grandes
velocidades, apoyados en herramientas de software que cada vez se hacen
más evidentes en el resultado final.
En lo que respecta a la propia banda sonora, es
mayoritariamente no diegética, y se caracteriza por su fuerte presencia (que no
necesariamente audibilidad)[64]. Los bloques musicales,
frecuentes y breves, ofrecen una sensación de horror vacui sonoro, pero
solo si nos fijamos en ellos con atención, ya que en muchas ocasiones podríamos
decir que se trata de «música invisible».
Por ejemplo, y sobre todo en las escenas de diálogos, la música parece más bien
un bordón sonoro que acompaña de manera ambiental, como si fuera una musique
d´ameublement; en otras, parece el acompañamiento
a un recitativo, sobre todo cuando se quiere dar un determinado ritmo al
diálogo (por ejemplo, tensión o apacibilidad). A pesar de esto, la distribución
de música «intra- capítulos» no siempre es igual: en ocasiones se
utilizan bloques más largos, mientras que hay episodios que se caracterizan por
una gran fragmentación. Por ejemplo, tras el estreno de cada temporada suele
incrementarse el número de bloques musicales (si bien no la duración de los mismos)[65], ya que se introducen
nuevos personajes y situaciones que caracterizar.
La música diegética, en cambio, es minoritaria, y se
reserva para un uso puntual y contextualizador de la
época a la que viajan[66], a menudo con un toque humorístico,
como referencias a programas de la cultura popular audiovisual española. Sería
el caso del capítulo 3x12 (min. 00:58:00) y la aparición de la sintonía de Curro
Jiménez que, ya de paso, incluye un chiste sobre el parecido entre el
bandolero y Julián[67].
A nivel
funcional, predomina el subrayado emotivo, y la música está aún más presente
cuando se trata de capítulos de género dramático. También es frecuente la
función estructural, como elemento de continuidad entre escenas, a menudo entre
el pasado y el presente. La función referencial temporal no es tan habitual; en
cambio, sí lo es la referencial a géneros cinematográficos. Dado el carácter
distinto de cada capítulo (drama, acción, intriga, comedia…), la música debe
adaptarse y emular los códigos sonoros de cada género[68].
Concluimos, pues, estas notas sobre la banda sonora de
una serie de desarrollo y recepción atípica, incluso podríamos decir
resiliente, sobre cuya música aún quedan cosas por decir. Sugerimos como líneas
abiertas un examen más profundo de las implicaciones y significados en el uso
del repertorio preexistente, así como el análisis de: los tópicos musicales de
los capítulos en los que la música referencia un género cinematográfico; la
evolución de los temas musicales a lo largo de la serie; y las características
de la música no referencial, para determinar los códigos con los que González
Valderrama logró definir el ambiente de una serie que emana misterio, acción y
nostalgia a partes iguales.
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10-08-2025)
<https://www.rtve.es/television/ministerio-del-tiempo/transmedia/> (fecha de consulta:
10-08-2025)
<https://www.rtve.es/television/ministerio-del-tiempo/la-tienda-oficial/> (fecha de consulta:
10-08-2025)
Informantes
GONZÁLEZ VALDERRAMA, Darío. 2 entrevistas
realizadas entre 2017 (en diferido) y 2018 (en directo).
ZAPICO, Aarón, Testimonio en diferido en
agosto de 2025.
[1]
Los resultados de esta investigación fueron parcialmente presentados en los
congresos X y XVI Simposio internacional. La creación musical en la
banda sonora, celebrados, respectivamente, en Granada en 2017 y en Avilés
en 2025.
[2]
En este artículo se ha utilizado la herramienta de IA Perplexity
para la traducción de textos desde y a otros idiomas. Las traducciones
proporcionadas por esta herramienta han sido revisadas por la autora del
artículo.
[3] He aquí algunos (de muchos) ejemplos de
aplicaciones de la serie en las aulas de primaria y secundaria expuestas en
blogs de docentes (Fecha de consulta: 25-07-2025):
https://1d10enlamochila.wordpress.com/2015/03/21/el-ministerio-del-tiempo-entra-en-clase-1a-parte/
http://profemariodiaz.blogspot.com/search?q=ministerio+del+tiempo
[4] La serie también se ha visto afectada por dos
polémicas suscitadas por acusaciones de plagio, una con la cadena británica BBC
y The Ministry of Time, y la otra con la estadounidense NBC y la serie
Timeless.
[5] https://www.formulatv.com/series/el-ministerio-del-tiempo/audiencias/, (Fecha de consulta: 25-07-2025)
[6] Esto se conoce como «televisión social», en la que una pantalla sirve para ver el
capítulo, y la otra para interactuar con las redes sociales y el contenido transmedia.
[7] Esto pudo ser un factor determinante en las
renovaciones de las dos últimas temporadas.
[8] Por «estilo Olivares- Jusid» me refiero a una utilización de la música
incidental con una función predominantemente expresiva y, por lo tanto, con una
alta carga dramática, y que ocupa buena parte del metraje del capítulo
llegando, en algunas ocasiones, a resultar excesiva. La denominación de este
estilo proviene de su utilización en la serie Isabel, creada por los
hermanos Pablo y Javier Olivares (creadores también de la serie que nos ocupa)
y musicalizada por Federico Jusid.
[9] La primera entrevista realizada al compositor
se hizo en formato diferido, en mayo de 2017. En ella, se le proporcionó un
documento con una serie de preguntas a las cuales podía contestar libremente. Y
la segunda, en persona en Ciudad de México, en mayo de 2018, cuyo audio se
grabó y, posteriormente, transcribió. Por otro lado, también hemos contado con
el testimonio de Aarón Zapico, director del conjunto Forma Antiqva, a quien enviamos una serie de consultas
concretas sobre sus intervenciones en la serie, a las que respondió a través de
un archivo de audio. Agradecemos a ambos su participación y buena disposición
para ayudarnos a desvelar los complejos entresijos de la composición,
producción y rodaje en una serie de ámbito nacional.
[10] Aunque sí pueden encontrarse enlazados en
esta web: https://mdt.hobbysoft.net/guiones.html (Fecha de consulta: 31-08-2025).
[11] Su nombre no siempre aparece en los títulos de crédito y, cuando
lo hace, a veces figura como Darío González o, más habitualmente, Darío
Valderrama.
[12] Señala Lázaro López (2021, 178), refiriéndose
a los estudios sobre la música cinematográfica, la «dificultad, imposibilidad incluso, para
encontrar en los escritos especializados… las aportaciones de los actores, los
directores artísticos, los directores de fotografía, los guionistas, o los
propios directores, sin ir más lejos». Es decir, a veces, los musicólogos pecamos
en ir demasiado lejos en nuestras interpretaciones sobre la música incidental
sin contar con el testimonio directo de su creador. Siendo esto cierto, no lo
es menos que el investigador muchas veces ve limitado el foco de su
investigación al tipo de fuentes disponibles. El no contar con un feedback por parte de dichos creadores, a causa de
su inaccesibilidad (ya sea por cuestiones de agenda, por los numerosos filtros
de acceso o por fallecimiento del compositor), condena al académico a no cubrir
un determinado asunto de la forma más holística posible.
[13] Jusid ha sido el
responsable de la banda sonora de series como Bajo sospecha, Isabel, Carlos
Rey Emperador, Fariña, Tierra de lobos o Gran Reserva. En el caso de
Godoy, compuso para Galerías Velvet y Gran Hotel.
[14] Hermano del destacado muralista Jorge
González Camarena y del ingeniero Guillermo González Camarena, uno de los
pioneros de la invención de la televisión en color.
[15] https://www.imdb.com/es/name/nm2603788/ (Fecha de consulta: 25-07-2025)
[16] https://www.finalcutpro.es/2016/03/entrevista-montaje-ministerio-del-tiempo/ (Fecha de consulta: 31-07-2025)
[17] Esta idea conecta con el planteamiento del
compositor de componer cinematográficamente para la imagen televisiva, del que
hablaremos más adelante,
[18] Si bien González Valderrama valora la
utilidad de estas herramientas en el contexto de la producción televisiva,
reconoce que le gustaría llevar a cabo proyectos donde tuviera tiempo y
recursos suficientes para grabar con una orquesta sinfónica al completo.
[19] https://www.rtve.es/rtve/20161229/rtve-firma-acuerdo-colaboracion-con-netflix-sobre-derechos-ministerio-del-tiempo/1461461.shtml (Fecha de consulta: 20-06-2025).
[20] Es frecuente que los fans transcriban parte
del material más popular o conocido de acuerdo a sus
conocimientos u objetivos. Pero la mayor parte de la música televisiva no se
publica notada.
[21]
El proceso de trabajo implica que, muy a menudo, no haya partituras, sino que
el compositor utiliza un teclado MIDI para introducir la música que
tiene en su cabeza directamente en el ordenador, para trabajar posteriormente
con ese archivo de sonido en el software de su elección.
[22] En el momento de la entrevista González
Valderrama no podía precisar si las productoras, Onza Partners,
Cliffhanger y Globomedia,
tenían alguna participación en estos porcentajes.
[23]La interpretación en directo se puede escuchar en el
siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=j2muaJOFTDU&list=RDj2muaJOFTDU&start_radio=1 (Fecha de consulta: 25-97-2025). Adelantándonos a las conclusiones, sería
interesante analizar los recursos musicales empleados por González Valderrama
para otorgar ambiente, género o carácter a una escena. Por ejemplo, en la Suite
podemos encontrar el uso de tonos plagales, grados ambivalentes para las
tonalidades principales, sus relativas y su contracorde,
el uso del 5º grado sin sensible alterada para dar ambivalencia modal, el
empleo de séptimas mayores en grados como la tónica, y la utilización del modo
menor natural.
[24] Sin embargo, el proceso de De Benito difiere en que, en su caso, cuenta con partituras
que se imprimen y registran en la SGAE y en que, en algunos casos, ha podido
grabar algunos temas con orquesta, cuyos archivos manipula después desde su
estudio.
[25] Como en toda serie mínimamente longeva, El
Ministerio del Tiempo ha contado con varios directores a lo largo de sus
cuatro temporadas. Mark Vigil, Abigail Schaaff y Jorge Dorado fueron los principales de la
primera; Paco Plaza y Javier Ruiz Caldera se convirtieron también en habituales
de la segunda y, a partir de la tercera, la fragmentación crece de manera
significativa, llegando a haber un director distinto por cada capítulo, muchos
de ellos habituales en otras series como Vivir sin permiso o Águila
Roja.
[26] González Valderrama señala, además, que haber
tratado la banda sonora de un modo más «historicista», habría supuesto para él
una investigación importante para cada capítulo lo que, teniendo en cuenta los
tiempos de trabajo, no era viable.
[27] Otro ejemplo podemos encontrarlo en los
episodios 3x10 y 3x11, que giran en torno al atentado contra Simón Bolívar en
la Conspiración Septembrina de 1828 en el primer caso; y, en el segundo, sobre
el estreno de La Verbena de la Paloma. De nuevo, el capítulo dramático
cuenta con un porcentaje de música más elevado (61%) que el cómico (42%).
[28] Desde la cuenta de Facebook se compartieron
también los enlaces a los guiones de la cuarta temporada, pero estos no se
encuentran en la web oficial de RTVE, por lo que, aunque aludiremos a ellos, no
los hemos considerado fuentes oficiales.
[29] Esto se observa en varias ocasiones, por
ejemplo, en el capítulo 2x12 «Hasta que el tiempo nos separe», que transcurre durante una boda. http://www.rtve.es/contenidos/ministeriotiempo/guion-ministerio-del-tiempo-capitulo-20-T2XE12.pdf (Fecha de consulta: 25-06-2025).
[30] Una excepción la constituyen las alusiones al
grupo Leño, por ser uno de los favoritos del personaje de Julian.
[31] https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-2-capitulo-10-tiempo-manos/5534959/. Minuto 00:01:30. (Fecha de consulta:
31-07-2025).
[32] Captura de pantalla del guion del capítulo
2x02: «El tiempo en sus manos» (p. 2). https://www.rtve.es/contenidos/ministeriotiempo/guion-ministerio-del-tiempo-capitulo-10-T2XE02.pdf (Fecha de consulta: 21-07-2025).
[33] Podemos escuchar la canción en https://open.spotify.com/intl-es/track/16krKNZAbNOKWYky0KPDvr (Fecha de consulta: 31-07 -2025) inspirada, según indica el
propio guion, en el álbum El Sonido Caño Roto: https://open.spotify.com/intl-es/album/5II4zW4TzLc7eWLLBmlrKd. Sobre esta pieza, González Valderrama
explica que contaron con «la colaboración de un
compositor… que… Él conocía a un cantaor. Y entonces me dijo, a ver… Pues yo lo
puedo resolver con este cantaor. Sí, porque de referencia teníamos… Es un grupo
de rumba… Muy chistoso… Como de los setentas, español…
Los Chunguitos o algo así. Sí, uno de esos… o Los del Río, o algunos de estos…
Que tienen así videos… que salen todos con sus pelos como de los Beatles, y
salen… pues cantando estas rumbas increíbles, y tienen como pianos
eléctricos y guitarras eléctricas… Unos Beatles rumberos». Colaborar con compositores especializados en
un estilo concreto es un recurso interesante, y creemos que su uso habría sido
deseable más a menudo en una serie como esta, para poder apoyar al compositor
principal en la diversificación y enriquecimiento de música referencial.
[34] Captura de pantalla del guion del capítulo
3x01: «Con el tiempo en los
talones» (4) https://www.rtve.es/contenidos/documentos/MdT_cap22v7w%20copia.pdf, (Fecha de consulta: 23-07-2025).
[35] https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-3-capitulo-22-tiempo-talones/5537226/,
minuto. 00:05:15. (Fecha de
consulta: 23-07-2025).
[36] El tema musical de esta escena no se
reproduce como tal en la Suite, pero sí puede entenderse dentro del tema
de la sección 5ª de la obra (compás 129). Este tema, en tempo andante y
de carácter melódico, se desarrolla en valores de blancas. Está escrito en el
ámbito de Sol menor, alternando la escala natural y la armónica. Se caracteriza
por un patrón melódico en el que, tras un salto y un valor de redonda, se
realiza un movimiento por grado conjunto, seguido de otro salto. Así, el tema
musical protagonista en la escena del funeral, también en Sol menor, se
caracteriza por el motivo melódico en blancas Sol-Si b- La- Re- Sol. Podemos
escuchar este motivo en el enlace proporcionado en la nota nº
23, a partir del minuto 00:04:50.
[37] “Cualquier tiempo pasado”, https://img.rtve.es/contenidos/ministeriotiempo/guion-capitulo-5.pdf (Fecha de consulta: 25-07-2025).
[38] https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-1-capitulo-5-cualquier-tiempo-pasado/5534892/ Escenas consecutivas en los minutos. 00:30:40
y 00:30:55, respectivamente, detalladas en la página 34 del guion (ver nota nº 37). (Fecha de consulta: 25-07-2025).
[39] El compositor se mostraba un tanto
sorprendido de que desde RTVE no se hubieran adquirido los derechos de una
canción del grupo para esta escena (posiblemente, porque es relativamente
extensa, de más de 4 minutos) o, al menos, para el fragmento del concierto en
directo: «Sí, porque hubo que
recrear un poco a Leño. Y yo decía… ¿por qué no tenemos los derechos de Leño?». Al mismo tiempo, le resultaba desconcertante
que se incluyeran en la música que debía componer para la serie en general
fragmentos de sound alike,
y de cómo esta manera de trabajar es diferente de la estadounidense: «un compositor en Estados Unidos… no va a hacer
ese trabajo… en el que hay que imitar… O sea… me contratas para hacer la banda
sonora original, y yo propongo lo que yo sé hacer. Pero estos trabajos tan
minuciosos… como La Verbena de la Paloma o como Leño…».
[40] El compositor vuelve a mencionarse en el
capítulo 3x11 «Tiempo de verbena», cuando Ernesto, emparentado con el
inquisidor Tomás de Torquemada, dice que «Yo siempre he sido muy de Antonio de Cabezón.
Aunque para desconectar, lo mejor es el canto gregoriano». https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-3-capitulo-32-tiempo-verbena/5538634/, minuto 00:04:19. (Fecha de consulta:
23-07-2025).
[41] Captura de pantalla del guion del capítulo
2x13: «Cambio de tiempo» (p. 52). https://www.rtve.es/contenidos/ministeriotiempo/guion-ministerio-del-tiempo-capitulo-21-T2XE13.pdf (Fecha de consulta: 23-07-2025).
[42] https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-2-capitulo-21-cambio-tiempo/5537233/ minuto 00:50:25 (Fecha de consulta:
23-07-2025).
[43] En este mismo capítulo (p. 33 del guion) se
menciona el uso de una cuña de «flamenco fusión» en un anuncio corporativo del imperio español, cosa que tampoco
llegó a materializarse (min. 00:30:20).
[44] https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-3-capitulo-34-entre-dos-tiempos/5538778/,
Minuto 00:03:35, (Fecha de consulta: 31-07-2025).
[45] Captura de pantalla del episodio 3x13: «Entre dos tiempos»
(3). https://www.rtve.es/contenidos/ministeriotiempo/guion-ministerio-del-tiempo-capitulo-34-T3xE13.pdf.
Para escuchar la sintonía de Los Tres Mosqueteros de TVE,
consultar el enlace https://www.rtve.es/play/videos/los-tres-mosqueteros/ (Fecha de consulta: 23-07-2025).
[46] Para
más detalles sobre el mismo, ver nota nº 47. https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-4-capitulo-2-laberinto-del-tiempo/5573782/
(min. 00:36:10. Fecha de consulta: 25-08-2025).
[47] Los integrantes del grupo, los hermanos
Aarón, Pablo y Daniel Zapico, son los primeros en ser reseñados individualmente
en los créditos finales, aunque sin indicar que forman parte del conjunto
instrumental. El director de la agrupación señala que ellos mismos decidieron
aparecer así para facilitar los registros en IMDb. En
cambio, sí se menciona al grupo en los créditos finales del episodio 4x02,
aunque del mismo solo vemos a Aarón Zapico, mientras que el resto son solistas
colaboradores y el arreglista. En este episodio, en el que viajan a la corte de
Felipe IV, incorporan como chiste musical la interpretación en un conjunto
barroco de la sintonía de la fase de «Preguntas y respuestas», del concurso 1, 2, 3. https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-4-capitulo-2-laberinto-del-tiempo/5573782/ (min.
00:33:10. Fecha de consulta: 25-08-2025).
[48] El aria pertenece a la ópera Il più bel nome, una ópera del compositor veneciano Antonio Caldara estrenada en 1708 en Barcelona. No podemos dejar
pasar la ironía de que la obra elegida para apaciguar a Felipe V, originalmente
se estrenó para celebrar la onomástica de Isabel Cristina, esposa del
Archiduque Carlos de Habsburgo, quien perdería el trono en la Guerra de
Sucesión Española frente a, precisamente, Felipe V. En cuanto a las marionas de
Gaspar Sanz, probablemente han sido extraídas de su Instrucción de música
sobre la guitarra española (1674), y cuya cifra podemos encontrar en las
páginas 35 y 87 de su tratado digitalizado: https://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000064700 (Fecha de consulta: 25-08-2025).
Enlace a las obras en Spotify:
https://open.spotify.com/intl-es/track/6DsMj7yWw4ldan7zLU5v1h
https://open.spotify.com/intl-es/track/6DZImV17OBlJhTlgAd41wh
[49] Esto fue confirmado por Aarón Zapico, quien
relata que tuvieron pocos minutos para ensayar la escena y grabar la música con
un gran número de técnicos. Finalmente se grabó reproduciendo la obra en
playback, dado lo complicado que es registrar el sonido original de estos
instrumentos junto con el diálogo, por los ruidos añadidos que emiten.
[50] https://www.rtve.es/contenidos/ministeriotiempo/guion-ministerio-del-tiempo-capitulo-17-T2XE09.pdf, 43 (Fecha de consulta: 31-07-2025).
[51] Página 3 del guion (enlace en nota 50), y
min. 00:02:29 del capítulo, https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-2-capitulo-17-oleo-sobre-tiempo/5536844/, (Fecha de consulta: 31-07-2025).
[52] En su Discursos sobre el Arte del Danzado
y sus Excelencias (1642), Juan de Esquivel Navarro indica, en la página 18,
que el paso del floreo debe hacerse de cintura para abajo, «excepto en el rastro, que algunos llaman mariona,
y en Sevilla montoya». Más adelante,
en la página 31, indica que «rastro, zarabanda, jácara y tarraga,
estas quatro pieças son una
mesma cosa». En la página 27
menciona al rastro junto a la chacona y, por fin, en la página 41, señala la «chacona, canario y rastro» como parte de la escuela que se ejecuta en
los retos de danzar. En su Chorégraphie
figurativa y demostrativa del arte de danzar en la forma española (1708),
Nicolás Rodrigo Novelli también alude a la Mariona en
el folio 29 vuelto y 30 recto, y 66-67 del documento digitalizado. En ninguna
de estas fuentes se detalla en qué consiste esta danza, pero conocemos la cifra
de su música gracias a tratados de cuerda pulsada de la época, como el citado
de Gaspar Sanz.
Enlaces a las fuentes históricas citadas en esta nota (Fecha de
consulta: 27-07-2025):
Tratado de Juan de Esquivel: https://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000115522&page=1
Tratado de Nicolás Rodrigo Novelli:
https://www.realacademiabellasartessanfernando.com/assets/docs/noveli/noveli.pdf
[53] Según Ruiz Mayordomo (a quien agradecemos la
orientación) la mariona es del género de la chacona. El volumen del Diccionario
de autoridades editado en 1729 (pág. 298), define la chacona como «un son, o tañido que se toca en varios
instrumentos, al cual se baila una danza de cuenta con las castañetas, muy
airosa y vistosa, que no solo se baila en España en los festines, sino que de
ella la han tomado otras Naciones, y le dan este mismo nombre». A continuación, la entrada «Chaconista» se define como «la persona que baila muchas chaconas, o es
conocida por bailarina, y poco honesta». Así mismo, el diccionario de Francisco de
Ayala Manrique Tesoro de la lengua castellana en que se añaden muchos
vocablos, etimologías y advertencias sobre el que escribió el doctísimo don
Sebastián de Covarrubias (1729), define la «Chacona» como un «bayle que se llamó así porque la copla que
acompañaba su tañido hablaba de la chacona». Ambas fuentes señalan textos de Quevedo y
Cervantes que mencionan esta danza. Los dos diccionarios, editados en 1729 y por tanto, próximos a la fecha en que transcurre la acción
(1734), están disponibles en https://apps2.rae.es/ntlle/SrvltGUILoginNtlle, (Fecha de consulta: 31-07-2025).
[54] Si la mariona es como el rastro; y este, la
jácara y la zarabanda son «una mesma cosa»;
y estas además son primas de la chacona, como indica Covarrubias; la
lentitud sería una de sus características. Recuerda Ruiz Mayordomo (2003: 293) que
«el erotismo y la sensualidad escénica son lentos, pues les es directamente de
aplicación el principio teatral de acción – reacción que pasa por un tiempo
preciso para la percepción -asimilación del espectador… resulta difícil
imaginarse a Venus intentando seducir a Marte moviéndose a toda velocidad». En
este caso, además, entra en juego el criterio interpretativo del grupo, que
ralentiza aún más el tempo para hacerla más acorde con el concepto de
arrullo que buscaba el director, aunque la convierte en menos bailable. El
propósito marca la interpretación, y el significante cambia su forma conforme
al significado que transmite.
[55] https://www.rtve.es/contenidos/ministeriotiempo/guion-ministerio-del-tiempo-capitulo-25-T3xE04.pdf,
(Fecha de consulta:
26-07-2025).
[56] Las piezas mencionadas se pueden encontrar,
respectivamente, en los minutos 00:13:21, 00:26:45, 00:30:54 y 00:32:30, del
episodio «Tiempo de Ilustrados», https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-3-capitulo-25-tiempo-ilustrados/5538227/ (Fecha de consulta: 26-07-2025). El uso
funcional de estas piezas requiere algunas matizaciones, como que el Minueto
de Boccherini adquiere también una función estructural al comenzar justo cuando
el corro de la gallinita ciega empieza a girar, como si fuera la música de un
carrusel, y dando carácter de danza social a una escena lúdica.
Por otro lado, llama la atención la elección del minueto de
Haydn para presentar un jovencísimo Simón Bolívar. Como indicábamos, para 1799
la música de Haydn estaba plenamente instalada en España. Pero cabe preguntarse
si la elección sonora de esta escena va más allá, haciendo alusión incluso a su
proyección en Hispanoamérica. Allí, la obra de este compositor pudo comenzar a
difundirse en la década de 1780 (Vera, 2014: 14). Marín y Leza (2014: 488)
también señalan que el manuscrito con obras de Haydn más temprano conservado en
Chile data de una copia importada de España realizada en torno a 1790. Podemos escuchar las obras en (Fecha de
consulta: 22-11-2025):
- Cuarteto en La Mayor, op. 39, G. 213. IV. Allegro Giusto. Luigi
Boccherini: https://open.spotify.com/intl-es/track/7HWK2fSmq2k43E0UjAcOxv . Para ambas escenas
(Pradera de San Isidro y Palacio del Capricho) escogieron el tema B en Mi
mayor, en el compás 20, probablemente porque tiene una cadencia más efectista
que ejerce una función estructural para marcar la conclusión de ambas escenas.
- Quinteto en Mi Mayor, op. 11, nº 5, G. 275. III.
Minueto. Luigi Boccherini: https://open.spotify.com/intl-es/album/1CR6xv0hs0SYYooNWNlaqo
-
Sinfonía
nº 43 en Mi b mayor Hob. I:43, Mercurio. III. Minueto y trío. Franz
Joseph Haydn: https://open.spotify.com/intl-es/track/1SlgCIzgN6vzB5xObYZZVk
[57]
Disponible en https://open.spotify.com/intl-es/track/4sHWJD2vUe5uV7QIQ2rogQ
(Fecha de consulta: 22-11-2025).
[58] https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-3-capitulo-31-refugiados-tiempo/5538658/ minuto 00:36:06, sin mención en el guion
(Fecha de consulta: 23-07-2025).
[59] A partir del minuto 00:54:17, el asalto al
palacio, la presentación del asesino de Bolívar y el enfrentamiento en la
cámara del dictador se corresponden, en este orden, con: «Rex», «Lacrimosa», «Confutatis». Disponibles en https://open.spotify.com/intl-es/album/09ZGdaL9F1eSqKS8U9sKFt .
[60] González Lapuente (2012: 430) señala que el
teatro por horas era un género en el que predominaba la gracia y la ocurrencia,
y que en ocasiones se contrataban los artistas (que debían ser buenos
recitadores y cantantes aptos) en un café cercano al teatro con salarios muy
bajos, lo que condujo a un detrimento en la calidad, que «se suplía a base de incentivar el aplauso
fácil».
[61] https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-3-capitulo-32-tiempo-verbena/5538634/, En los minutos 00:37:27, 00:42:05 y
00:42:39, respectivamente (Fecha de consulta: 10-08-2025). Todas disponibles en
https://open.spotify.com/intl-es/album/20CcPEcoVH6077abcDqkky.
[62] Dice González Lapuente (2012: 454) que «no hay obra de éxito que no tenga un fragmento
que la supere». Es decir, las obras
escénicas basan su permanencia en la fama adquirida por determinados números que,
en el caso de la zarzuela y sus derivados como el sainete, se materializa en la
presencia del «número bomba», un elemento que muestra «la capacidad de la zarzuela para generar un
folclore urbano que circuló en forma de arreglos instrumentales… en una época
en la que todavía se cantaba acompañando la labor diaria».
[63] «Querían que recreara y compusiera toda la
verbena… para que rodaran con la pieza mía, con mis tiempos y los actores
cantando encima de la música… Si fuera una película, sí, tendría que ser así,
por supuesto… pero no tenemos ni el tiempo ni el presupuesto, y es una pieza
complicada».
[64] En este sentido, podríamos decir que una
parte considerable de la música de la serie busca ser esa música inaudible de
la que habla Gorbman (1987: 76-79). Según la autora,
hay una serie de prácticas que implican el volumen, el carácter o el tempo,
a través de las cuales podemos conseguir que la escucha por parte del
espectador sea menos consciente o atenta.
[65] En general, más de la mitad de los bloques
musicales duran menos de 1 minuto, seguidos de cerca por los de 2. En raras
ocasiones encontramos fragmentos sonoros más largos, aunque los hay de hasta 10
minutos. Esto indica una gran fragmentación de la banda sonora. Sin embargo,
debemos señalar que, muchas veces, estos bloques no están aislados entre sí,
sino relacionados, y forman parte de la musicalización de una misma escena.
[66]
Pongamos dos ejemplos más. En el capítulo 4x04 Josephine Baker cantando J´ai deux amours nos sitúa en el París de 1937. Y en el episodio
4x03 Camarón interpretando un poema de Lorca en su Leyenda del tiempo se
utiliza para ambientar la Granada de 1979.
En ambos casos,
tanto el nombre de los cantantes como la letra específica del fragmento que
cantan en las escenas se recogen en el guion (en el caso de Baker, Incluso se
incluye una nota a pie de página con un enlace a una fotografía de la cantante
y una reseña biográfica), lo que indica una intencionalidad específica en la
selección del repertorio, con función no solo contextualizadora,
sino narrativa y expresiva.
Escenas en:
-
https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-4-capitulo-4-memoria-del-tiempo/5581798/
(min. 00:18:34, Fecha de consulta: 26-08-2025).
-
https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-4-capitulo-3-bloody-mary-hour/5577441/
(min. 00:57:25, Fecha de consulta: 26-08-2025).
Música disponible
en
-
J´ai
deux amours: https://open.spotify.com/intl-es/track/5IGDx2pJVPhY3fYohu3Kh5
-
La leyenda del tiempo:
https://open.spotify.com/intl-es/track/5XCqWbWvAMB1VPljRlBazd
[67] De forma similar funciona en los capítulos 1x05 (minutos. 00:00:01, 00:25:14 y
00:30:16) y 2x07 (minuto 00:58:00), con escenas de programas ante los que el
público más vetusto de la serie (recordemos, personas entre 35 y 45 años)
sentiría una conveniente nostalgia y cuya identidad sonora se sentiría apelada
inmediatamente: Más Allá, Dabadabadá, Aplauso e
Historias para no dormir, respectivamente.
https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-1-capitulo-5-cualquier-tiempo-pasado/5534892/ y https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-2-capitulo-15-tiempo-valientes/5536179/ (Fecha de consulta: 10-08-2025).
[68] Esto se aprecia especialmente en el capítulo
3x01 «Con el tiempo en los
talones», en el que el compositor
se inspira (o directamente cita) la música de Bernard Herrmann para la película
Vertigo (1958), https://www.rtve.es/play/videos/el-ministerio-del-tiempo/ministerio-del-tiempo-temporada-3-capitulo-22-tiempo-talones/5537226/ (Fecha de consulta: 10-08-2025).