Ucoarte. Revista de Teoría e Historia del Arte, 10, 2021, pp. 62-82, ISSN: 2255-1905
LA CAPILLA MAYOR DE LA IGLESIA DE SAN JUAN DE BAZA
(GRANADA)
JUAN MANUEL SEGURA FERRER
Universidad de Granada
Fecha de recepción: 08/07/2021
Fecha de aceptación: 23/10/2021
Resumen
La iglesia de San Juan, singular edificio del siglo XVI, supone en su conjunto una
manifestación destacada del tránsito de la arquitectura tardogótica a la renacentista en
el norte del Reino de Granada. La capilla mayor, el espacio más antiguo y relevante del
templo, al que dedicamos este artículo, fue el primero en construirse, en el primer tercio
del siglo XVI, levantando su retablo a finales de dicha centuria.
Palabras clave
Siglos XVI-XVIII. Arquitectura y retablística. Tardogótico, Renacimiento y Barroco.
Iglesia de San Juan. Baza. Maestros de cantería, entalladores, escultores, tallistas,
pintores, doradores. Juan Caballero, Rodrígo de Lamíquiz, Juan de Mújica, Pedro de
Guía, Gabriel y Miguel de Freila, Juan Antonio y Pedro Montoro
THE MAJOR CHAPEL OF SAN JUAN DE BAZA´S CHURCH (GRANADA)
Summary
The church of San Juan, a unique building of the sixteenth century, represents as a
whole an outstanding manifestation of the transit from late Gothic architecture to
renaissance architecture in the north of the Kingdom of Granada. The main chapel, the
oldest and most relevant space of the temple, to which we dedicate this article, was the
first to be built, in the first third of the sixteenth century, raising its altarpiece at the end
of that century.
Key words
XVI-XVIII centuries. Architecture and retablistic. Late Gothic, Renaissance and
Baroque. St. John's Church. Baza. Masters of stonework, notchers, sculptors, tallists,
painters, gilters. Rodrígo de Lamíquiz, Juan de Mújica, Pedro de Guía, Gabriel and
Miguel de Freila, Juan Antonio and Pedro Montoro.
La capilla mayor de la iglesia de San Juan de Baza (Granada)
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Introducción
Tras la conquista de Baza por los Reyes Católicos la población musulmana se confinó en
el barrio de San Juan, convirtiéndose la mezquita principal del arrabal en iglesia cristiana,
siendo erigida como parroquia después de la conversión general de moriscos en 1505. Como
afirma el historiador Javier Castillo la advocación del templo debe relacionarse con el deseo
de evangelizar a la comunidad musulmana bastetana, la cual constituía a comienzos del siglo
XVI el noventa por ciento de la población de este importante barrio.
Con el paso del tiempo el número de habitantes del arrabal creció considerablemente,
tanto por el proceso natural como por el movimiento de emigración de moriscos de otras
zonas, especialmente de la comarca del río Almanzora (Almería). Ante tal aumento de
población se construyeron nuevas calles para acogerlos en solares cedidos a censo por la
ciudad y por miembros de la oligarquía local y fue en una de estas vías dónde se construyeron
los baños de Gonzalo de Quirós o de la Morería, levantados alrededor de 1517 en la parte
alta del arrabal para abastecer a los moriscos bastetanos1.
La construcción del templo
La actual iglesia de San Juan es el resultado de tres fases constructivas desarrolladas a lo
largo del siglo XVI. La primera, de la que sólo se conserva la capilla mayor, se llevó a cabo
en el primer tercio del quinientos, muy probablemente en la década de los años veinte.
Tras el asolador seísmo de 1531, y el hundimiento de la mayoría de las construcciones
religiosas de la ciudad, los maestros que realizaron la primera inspección sobre el estado en
el que se encontraba el templo emitieron un dictamen, diferenciando las dos partes
principales del inmueble. Estimaron que los reparos que necesitaba la capilla mayor se podían
realizar con 90.000 maravedíes, aunque era difícil precisar más sin una exploración detallada.
Si al final se tuviesen que desmontar todos los paramentos de cantería serían necesarios más
de 250.000 maravedíes para levantarla de nuevo. Según los peritos el resto de la iglesia, el
cuerpo de naves, quedó en pésimo estado de conservación, previendo que sería necesario
reconstruirlo desde los cimientos, con un coste inicial de 360.000 maravedíes, hecho que se
materializó en las décadas centrales del siglo2.
A principios de la década de los cuarenta tenemos la segunda fase de edificación del
templo. En 1542 comenzaba a levantarse la capilla privada más destacada, la situada junto al
presbiterio, propiedad de Álvaro de Alcaraz, miembro de una de las familias judeoconversas
más poderosas de la ciudad3.
La última fase constructiva se realizó en las décadas centrales de dicha centuria, en los
años cincuenta y sesenta, momento en el que se levantó el cuerpo de naves y la torre4.
Desconocemos el motivo por el que se tardó casi una década en cubrir las naves con
techumbres de madera policromada, comenzando las obras en 1562. Los trabajos debieron
ralentizarse por falta de caudales, algo habitual en la Baza de la Edad Moderna.
Un rasgo distintivo de la concepción de las cubiertas de éste, y de otros templos bastetanos,
es el marcado contraste entre las bóvedas de crucería tardogóticas de la capilla mayor y las
techumbres de madera del resto de la iglesia, actualmente tapadas bajo un doble techo. Esta
1 Segura/Valero, 2009: 61-83.
2 Este trabajo es el cuarto eslabón en la elaboración de un futuro libro sobre la iglesia de San Juan de
Baza que estamos preparando.
4 Segura/Valero, 2015: 145-165.
4 Desconocemos si la construcción de la torre se quedó a medias.
Juan Manuel Segura Ferrer
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tipología es bastante habitual en el siglo XVI, momento en el que se produce una verdadera
indefinición artística, dando lugar a la hibridación característica del quinientos español.
Tras realizar una descripción general del proceso de construcción del templo nos
centraremos en la capilla mayor, dejando el cuerpo de naves y las techumbres de madera
policromada que las cubrieron pues su estudio se realizó en artículos anteriores5.
La capilla mayor
La propuesta de levantar el nuevo templo surgió ante la necesidad de renovar la antigua
mezquita transformada en iglesia y posiblemente por la escasa capacidad para acoger al
creciente número de asistentes por el elevado aumento demográfico del barrio, nde se
concentraba gran parte de la población morisca de la ciudad al establecerse, en su parte alta,
la Morería bastetana.
Según Javier Castillo la iglesia de San Juan fue la primera que se erigió de nueva planta
en la ciudad, comenzando las obras por la capilla mayor, conservando la misma orientación
de la antigua mezquita, sur-sureste, dirección que seguían los musulmanes para dirigirse a la
Meca6. La favorable coyuntura económica de la primera mitad del siglo XVI permitió la
construcción de nuevas iglesias, más amplias y luminosas, sustituyendo a las pequeñas y
oscuras mezquitas. Todo ello auspiciado en las directrices de la política del cardenal Cisneros,
las de sustituir los lugares de culto musulmán por cristianos.
Mientras se tomaba la decisión de la construcción definitiva se realizaron distintas obras
y remodelaciones en la antigua mezquita. Lo documentado hasta el momento es que desde
1511 la corona comenzó a aportar dinero para levantar las iglesias del Reino de Granada7. El
abad Pedro Montano declaraba, en testamento otorgado en enero de 1513, que había
mandado edificar los arcos y el coro de San Juan8. En las actas municipales de 1518 se
afirmaba que se estaban realizando obras en la torre y en la entrada del templo9. La capilla
mayor debió construirse poco después, probablemente a comienzos de los años veinte.
Aunque Javier Castillo afirma que los trabajos comenzaron en torno a 1512 10
(basándose en las declaraciones de varios canteros en un juicio del 1540) 11, intuimos que es
una obra posterior, de principios de la década de los años veinte. Si tenemos en cuenta las
construcciones similares levantadas por esos años, con las que mantiene bastantes
similitudes, y la escasa documentación aparecida hasta el momento, apuntamos a que se
edificó a principios de la década de los veinte.
5 Segura/Valero, 2014: 385-399 y Segura/Valero, 2015: 323-337.
6 Castillo, 2009: 165.
7 Magaña, 1996: 262-263. No han aparecido hoy en día documentos que clarifiquen quién fue el tracista
y el ejecutor de esta construcción. Según la carta de Repartimiento, otorgada el 9 de septiembre de 1513, la
Corona cedía cierta cantidad de dinero anual para la edificación y conservación de las iglesias de la Abadía
de Baza, correspondiéndole al templo de San Juan cuatro mil maravedíes anuales. Cantidad que debía
recibir desde 1511.
8 Magaña, 1996: 223.
9 Martínez/Tristán, 2004: 45.
10 Castillo, 2009: 165. De haberse trazado y comenzado a construir en este periodo (1512/1516), señalar
la presencia del cantero Juan Caballero, de probable origen murciano, quién inició el levantamiento del
puente sobre el río Barbata y debió dirigir otras obras destacadas a nivel civil y religioso.
11 Archivo de la Real Chancillería de Granada (ARCHGR). En un pleito de 1540 varios maestros de
cantería declaran que la construcción del templo se realizó entre veinte y veinticinco años atrás. Aunque
muchos de los declarantes mencionan que la iglesia se construyó hacía veinte años atrás, hay algunos que
afirman que se levantaría hacia unos veinticinco años.
La capilla mayor de la iglesia de San Juan de Baza (Granada)
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Un dato revelador es que en 1523 estaba trabajando en la iglesia el maestro de cantería
Rodrígo de Lamíquiz. El 16 de julio de ese año, siendo vecino de Guernica, en el señorío de
Vizcaya, daba un poder a otros canteros asentados en Baza para que cobrasen los 24.000
maravedíes que le debía el mayordomo de dicha parroquia por los trabajos realizados, quizás
los de la construcción de la capilla mayor12. En dicha escritura su nombre iba precedido de
la palabra maestre, confirmando que estamos ante un maestro maduro, con reconocida
experiencia en el mundo de la cantería.
A falta de más datos que ayuden a identificar al tracista de esta capilla dirigimos nuestra
mirada a Rodrigo de Lamíquiz, maestro que debió llegar a Baza a principios de la década de
los años veinte. En Yeste (Albacete) se encontraba trabajando cuando el ayuntamiento
bastetano acordaba llamarlo (3/10/1521) con la finalidad de que se presentase en la ciudad y
emitiera un informe y propuesta sobre las obras a realizar en el puente Barbata13. Tras su
asentamiento temporal en la urbe el cabildo abacial debió encargarle proyectos tanto en
iglesias locales, caso de la de San Juan, como en las de varias villas pertenecientes a su Abadía,
las parroquiales de Cúllar y Orce, hecho que queda reflejado en su petición, de julio de 1523,
al solicitar se le pagasen las intervenciones realizadas en estas tres poblaciones.
Como hemos comentado anteriormente la iglesia de San Juan se mantuvo en buen
estado hasta el gran seísmo de 1531, produciéndose diversas grietas, motivo por el cual tuvo
que ser intervenida, necesitando algunas obras, actuaciones realizadas, entre otros, por el
cantero Pedro de Guía14.
Un eco o la correspondencia gemela de esta construcción lo encontramos en la capilla
mayor de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Hornos de Segura (Jaén), levantada
a partir de 1523, pudiéndose establecer una relación estilística más que evidente entre ambas
construcciones, contando con escasas diferencias15. La presencia de diseños tan similares
sugiere la hipótesis de su elaboración por un mismo maestro, con trazas propias, que en el
fondo siguen las líneas generales de lo que se está construyendo en este periodo en el sudeste,
pero introduciendo pequeñas variantes diferenciadas para poder hacerlas únicas.
En ambas capillas se sigue idéntica planta y tipo de pilares16, con basas y capiteles
góticos decorados con bolas, una única y similar ventana17, la misma tipología de bóveda y
alero externo con un perlario de bolas góticas, elementos todos ellos que sugieren la
intervención de un mismo maestro o artífice cercano.
Sendas capillas se están edificando en un mismo periodo, en el primer tercio del siglo
XVI18. El análisis pormenorizado de cada uno de los elementos que integran esta notable
construcción ocupara nuestra descripción.
12 Archivo de Protocolos de Granada (APG), Baza, Diego de Ahedo, 1523, ff.191-191v. Poder del
maestre Rodrigo de Lamíquiz.
13 Tristán, 2016: 8-89.
14 Castillo, 2009: 165.
15 Las dos capillas tan sólo disponen de una sola ventana de parecido formato, en vez de las dos
habituales.
16 Sorprende que las semicolumnas de la cabecera no están presentes. Los nervios de la bóveda arrancan
de los capiteles, los cuales quedan suspendidos como si de ménsulas se tratara.
17 Aunque las ventanas están dispuestas en distinta ubicación, la de Hornos en el lado de la Epístola y
la de Baza en el de Evangelio.
18 Si la capilla de Baza fuese una obra anterior, de mediados de la primera década, entre 1512-1515,
podría ser diseño del cantero Juan Caballero.
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Análisis estilístico
El presbiterio se levantará siguiendo un planteamiento constructivo y decorativo propio
del tránsito entre el último Gótico y el primer Renacimiento, estilo mixto caracterizado por
el empleo de elementos tardogóticos presentes en las semicolumnas (basas y capiteles) y en
la espléndida bóveda, empleando otros recursos que anuncian la llegada del nuevo estilo: el
arco de medio punto y la utilización de una cabecera cuadrada. Hasta la década de 1530, y
aún después, en la arquitectura española no terminó de imponerse lo romano.
Un dato significativo con respecto a la planta es la utilización de una cabecera de formato
cuadrangular, más acorde con los nuevos planteamientos del siglo XVI, dejando a un lado
los diseños poligonales bajomedievales que se extendieron hasta la década de los treinta en
numerosos templos bastetanos: iglesia colegial de Santa María (1533) y las conventuales de
San Jerónimo (1535), San Francisco y primer proyecto de la Merced (1534).
Fig. 1. Vista general de la capilla.
Juan Manuel Segura Ferrer
La capilla mayor de la iglesia de San Juan de Baza (Granada)
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A partir del último tercio del siglo XV, durante el Gótico tardío, se va a producir un gran
desarrollo de las cabeceras, convirtiéndose en las partes más destacadas de los templos,
resultado construcciones macrocéfalas, manifestando la grandiosidad de las nuevas iglesias
cristianas, caracterizadas, muchas de ellas, por su solidez estructural, amplitud, potentes
soportes y sobriedad a nivel decorativo.
Un rasgo que la diferencia del resto de las capillas mayores de cantería de la Baza de la
primera mitad del siglo XVI es la ausencia de la línea de imposta que se impuso en las
construcciones levantadas a partir de la década de los años treinta19.
La capilla, de planta cuadrada, es el espacio más monumental, simbólico y mimado del
templo por sus dimensiones y decoración. Está configurada por cuatro semicolumnas
adosadas a las esquinas, con basamentos y capiteles góticos, sobre los que descansan tanto
los arcos de medio punto como los nervios que configuran la potente bóveda que la cubre.
Estamos ante la última fase de evolución del soporte gótico, simplificado, suprimiéndole
el costoso y laborioso baquetonado del siglo XV, coronándolo por un capitel del mismo
estilo, descrito, a finales del siglo XIX, como de extraña labor por el ilustre historiador Gómez
Moreno20. De esta tipología a la renacentista solo hay un paso, basta añadirle unas molduras
que sirvan de anillos decorativos en las basas y capiteles siguiendo los órdenes, formatos
generalizados en Baza tras el devastador terremoto de 1531 con los proyectos de Alonso de
Covarrubias, Diego de Siloé y Rodrigo de Gibaja.
Aunque estamos ante una tipología extendida en varias comarcas de provincias limítrofes
del sudeste español, la equivalencia más cercana, en cuanto al uso de la misma planta,
tipología de pilar e idéntica bóveda, la tenemos en la iglesia parroquial de Hornos de Segura21,
construcción con la que mantiene bastantes paralelismos.
Las basas, poligonales y seccionadas, se identifican con
las usadas en el último Gótico, visibles en la iglesia
recientemente comentada y en la mayoría de los templos
de las encomiendas santiaguistas de la Sierra de Segura,
caso de Socovos22. Se da la circunstancia de que durante
este periodo era comendador de esta última villa Enrique
Enríquez de Velasco (1482-1525), conde de Ribadabía,
sobrino de Enrique Enríquez de Guzmán, el cabeza de la
principal familia asentada en Baza tras la Reconquista,
comendador que había sido de la orden de Santiago.
En este punto cabe señalar que en esta encomienda, y
en las limítrofes, trabajó el cantero Rodrigo de Lamíquiz,
hecho que pudo favorecer que lo recomendaran a sus
familiares en Baza o simplemente comentaran lo
satisfechos que estaban con su trabajo. Los Enríquez-
19 Tan sólo contamos con algunas capillas particulares que no disponen de dicho elemento, las que
debieron ser trazadas con anterioridad al terremoto de 1531, manteniendo la esencia de su primitivo diseño
en su reconstrucción tras el seísmo, caso de la capilla de Juan Romero en la parroquial de Santiago y las
capillas de la girola de la iglesia colegial.
20 Instituto Gómez Moreno (IGM, Granada), Legajo CXXVII, nº 2138.
21 Sánchez, 2002: 210.
22 Galera, 1989: 57. En las iglesias parroquiales de la encomienda de Socovos pueden apreciarse rasgos
comunes, unos característicos de la orden santiaguista, otra consecuencia de su pertenencia al conjunto de
Fig. 2. Basas de las semicolumnas.
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Luna eran partidarios de sugerir y escoger a maestros destacados para la realización de las
obras relevantes, tanto de la ciudad como las relacionadas con sus fundaciones más
importantes. En 1529 don Enrique Enríquez, el III, se ofrecía a intentar localizar a Francisco
Florentín con el objetivo de que viniese a dirigir la construcción de la colegiata bastetana,
desconociendo que dicho artífice ya había fallecido23.
Será en los capiteles dónde se concentre la escasa decoración esculpida, un tambor cónico
con dos bandas horizontales engalanadas con bolas y motivos vegetales, siguiendo una
solución usual en la mayoría de los reinos de la península ibérica, muy habitual en los
territorios de la orden militar de Santiago.
Mientras las dos bandas de los capiteles de las semicolumnas adosadas a las esquinas de
la cabecera repiten el mismo motivo, bolas góticas, los situados en los capiteles ubicados
junto a la nave principal están decorados por diminutas bolas en su banda inferior y hojas en
la superior.
Las bolas son muy habituales en el último Gótico, estando presentes en la iglesia de
Hornos y en muchos de los templos de las encomiendas santiaguistas de la Sierra de Segura.
Son un elemento decorativo de origen románico que comenzó a usarse en Jaca (Huesca),
recurso generalizado en el camino de Santiago, muy común en la arquitectura hispana durante
el Románico y el Gótico. Igualmente contamos con ejemplos más o menos cercanos en el
Reino de Granada, caso de los capiteles de la galería-mirador del castillo de Vélez Blanco
(1506-1515), en el norte de la provincia de Almería, población perteneciente al partido de
Baza y en los capiteles de las columnas de las galerías de los convalecientes del Hospital Real
(1511-1522) en la capital del reino 24.
En cuanto a las representaciones vegetales, tomados de la flora del país, son muy usuales
en el Gótico. Se presentan aquí alineadas, rítmicamente repetidas a lo largo del capitel,
anulando el sentido naturalista en el que suelen inspirarse. Son cuatro hojas de formato
trilobulado configurando una especie de X en torno a un botón central.
iglesias construidas en la Sierra de Segura y otros derivados de formar parte de la misma encomienda:
plantas, elementos estructurales y ornamentales.
23 Lázaro, 2003: 515- 516.
24 La utilización de las bolas góticas está presente igualmente en la de la portada interior del Hospital
Real y en las columnas entorchadas y arcos de la Lonja de la ciudad de Granada.
Fig. 3. Capiteles de las semicolumnas.
Fig. 4. Capiteles de las semicolumnas
Juan Manuel Segura Ferrer
La capilla mayor de la iglesia de San Juan de Baza (Granada)
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Mención aparte, por su notable impronta, merece la hermosa bóveda gótica que cubre
la capilla, siguiendo un diseño habitual a finales del siglo XV y a comienzos del XVI, solución
arquitectónica que indica la vigencia de gustos y técnicas constructivas todavía medievales.
Los arcos de medio punto y las nervaduras de piedra, que la configuran, contrastan
vigorosamente con la blancura de los plementos.
Los nervios dibujan una estrella de nueve claves y de ocho puntas, cuatro largas en las
diagonales y cuatro cortas, a modo de pies de gallo rectos que parten de las claves de los
arcos de cabeza. Un abovedamiento de simbología cristiana (aludiendo a la bóveda celeste,
al sacrificio de la misa, a la simbología del número 8, etc.). Las primitivas comunidades
cristianas interpretaban las estrellas como símbolo de la divinidad de Cristo, emparentando
la de ocho picos con la creación y la resurrección.
Fig. 5. Bóveda estrellada de la capilla mayor.
Según Javier Gómez la estrella de ocho puntas tiene un origen remoto. Se traza, por
primera vez, en las capitulares inglesas de finales del siglo XII y es difundida por los
cistercienses en el continente europeo, especialmente en la zona del Rhin
25
. Desde allí
debieron ser importadas a nuestro país por los maestros alemanes y flamencos.
En España tenemos bóvedas similares por muchos de los reinos peninsulares
26
, señalando
aquí el ejemplo más evidente y cercano que hemos localizado. Nos referimos a la bóveda de
25
Gómez, 1998: 79-80. Construidas en Inglaterra sobre plantas circulares y poligonales…
26
La ausencia absoluta de nervios curvos, hecho presente en esta bóveda, es una característica
dominante de la escuela de cantería levantina. Dentro del ámbito levantino, en concreto el valenciano,
podemos encontrar bóvedas de nueve claves, en la sala capitular del monasterio de la Valldignala, la iglesia
70
la capilla mayor de la iglesia de Hornos en el noreste jienense, construcción con la que
mantiene más similitudes, las analizadas hasta el momento y las que veremos a continuación27.
En la clave central un florón que muestra una cruz de Malta tallada en madera y
policromada. Desconocemos cuando se colocó dicha pieza, siendo habitual en el último
Gótico utilizar temas icónicos de índole religiosa en la decoración de las claves. De no
colocarse expresamente en la Edad Moderna puede sea un elemento reutilizado tras la
destrucción del retablo en la Guerra Civil.
La cruz de Malta es el emblema de los caballeros hospitalarios de Jerusalén y de San Juan.
Presenta cuatro puntas de flechas apuntadas al centro, con lo que resulta una cruz de ocho
picos. Para algunos historiadores la cruz tiene un sentido simbólico. Unos apuntan a las ocho
bienaventuranzas28, las virtudes que han de tener los que alcanzan el reino de los cielos y
otros afirman que se trata de las ocho virtudes de la caballería antigua.
Exterior
El aspecto exterior de la capilla es macizo y sobrio. Apenas puede apreciarse pues se
encuentra encajonada entre edificios (capilla de los Alcaraz, casa parroquial y otras
construcciones…). Para poder observar parte de la misma hay que hacedlo desde cierta
altura, desde la Alcazaba.
Fig. 6. Capilla. Vista desde el exterior.
de Biar, el coro del templo de Mora de Rubielos y la bóveda de la capilla de la Lonja de Valencia -de finales
del siglo XV-.
27 En la provincia de Jaén podemos contar bóvedas similares, caso de las de la iglesia de San Ildefonso
en la capital. Aunque estas son anteriores y se levantaron sobre arcos apuntados, no sobre arcos de medio
punto.
28 Bienaventuranzas: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos;
Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán la tierra; Bienaventurados los que lloran porque ellos
serán consolados; Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados;
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia; Bienaventurados los limpios
de corazón, porque ellos verán a Dios; Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de
Dios; Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Juan Manuel Segura Ferrer