Ucoarte. Revista de Teoría e Historia del Arte, 12, 2023, pp. 104-127, ISSN: 2255-1905
EL ESCULTOR CECILIO LÓPEZ CRIADO (C. 1601 1671).
EL PATRONAZGO ARTÍSTICO DE LAS ÓRDENES
RELIGIOSAS
MARÍA SOLEDAD LÁZARO DAMAS
Universidad de Granada (España)
Fecha de recepción: 29/06/2023
Fecha de aceptación: 15/08/2023
Resumen
El escultor Cecilio López Criado, discípulo de Alonso de Mena, estableció una relación
profesional con la ciudad de Baza que daría lugar a su vecindad posterior y a la apertura
de un taller desde el que atendió diferentes encargos. En su producción cabe destacar
las obras realizadas para diferentes órdenes religiosas y, en especial, los retablos de los
conventos de San Francisco y Santo Domingo de Baza y de la Merced de Cazorla.
Palabras clave
Patronazgo artístico; retablo; Baza (Granada); Cazorla (Jaén); Cecilio López Criado.
THE SCULPTOR CECILIO LÓPEZ CRIADO (C. 1601 1671).
THE ARTISTIC PATRONAGE OF RELIGIOUS ORDERS
Abstract
The sculptor Cecilio López Criado, disciple of Alonso de Mena, worked in the city of
Baza. This would be the place where he would subsequently settle and open his
workshop, in which he received several commisions. Among his works, it should be
highlighted those produced for different religious orders and, in particular, the
altarpieces of the convents of San Francisco and Santo Domingo in Baza, and of
Merced in Cazorla.
Keywords
Artistic patronage; altarpiece; Baza (Granada); Cazorla (Jaén); Cecilio López Criado.
María Soledad Lázaro Damas
Introducción
En el año 1614 comenzaba su aprendizaje en el taller del escultor Alonso de Mena un
joven granadino de trece años, Cecilio López Criado, que desarrollaría en el futuro una
actividad como maestro independiente. Vinculado de manera inicial y profesionalmente a la
ciudad de Granada, Cecilio López acabaría estableciéndose de manera definitiva en Baza,
donde atendería una importante demanda artística relacionada con las provincias de Granada,
Almería y Jaén durante más de treinta años.
El nombre de Cecilio López es conocido en la historiografía desde que Gallego Burín
expusiera, de manera breve, su existencia y establecimiento en Baza
1
. Años después Luis
Magaña Visbal aportaría una visión más amplia acerca del escultor, con algunos datos
biográficos de carácter personal y familiar, y la relación puntual y concisa de trece contratos
de obras escultóricas y retablos
2
. Tanto las aportaciones de Gallego Burin como las de
Magaña estuvieron motivadas y justificadas por la relación profesional y familiar de Cecilio
López con el que fuera su maestro y cuñado, Alonso de Mena, su yerno Bernardo Francisco
de Mora y sus nietos, los escultores Bernardo, Diego Antonio y, muy especialmente, José de
Mora; una tendencia presente en estudios posteriores. Más recientemente se han dado a
conocer nuevos datos que han permitido ampliar el catálogo de su obra
3
y se ha planteado
tanto su capacidad de emulación en una obra como el desaparecido retablo de la Merced de
Cazorla
4
como su posible responsabilidad en la formación de Bernardo Francisco de Mora
5
.
La información contenida en el rico fondo de protocolos notariales de la ciudad de Baza,
junto a la procedente de los protocolos notariales de Granada y la de otros archivos, permite
no obstante seguir ampliando el inventario y catálogo de su obra y precisar la trayectoria de
un maestro que fue capaz de dar respuesta a los deseos artísticos de una amplia clientela.
Unas circunstancias que justifican la realización de este estudio, posiblemente el único
específico sobre Cecilio López, en el que se abordan dos grandes cuestiones; por un lado, los
aspectos biográficos de carácter personal, familiar, social y profesional acerca del artista y su
obra; por otro, su especial relación con los conventos de las principales órdenes religiosas de
Baza y de Cazorla.
Aspectos biográficos y profesionales
La primera fuente de información para el conocimiento biográfico de Cecilio López
procede de su expediente matrimonial, fechado el 13 de julio de 1620
6
. En la fecha señalada
solicitaría contraer matrimonio con Cecilia de Mena por lo que se llevaron a cabo las
oportunas informaciones a fin de concretar la situación legal de ambos y conceder la
oportuna licencia para el enlace. En su testimonio Cecilio López declara ser natural de
Granada e hijo de Diego López y Juana Martín, su condición de mozo soltero y tener 19
años, dato que permite fijar su nacimiento en 1601. Igualmente afirma su vecindad en la
1
Gallego Burín, 1925a: 326; 1925b: 58. Gallego Burín basó sus afirmaciones en los datos suministrados por
Manuel Gómez Moreno, según expone en su estudio sobre José de Mora.
2
Magaña, 1952: 143-148; 1978: 608-613. Luis Magaña realizó una investigación directa en los protocolos
notariales de la ciudad y en los libros sacramentales de la Iglesia Mayor desde fechas anteriores a 1925, aunque
el resultado de sus investigaciones no vería la luz hasta 1952 y, de manera póstuma, hasta 1978. Las aportaciones
que realizó no tenían como objetivo el análisis de los contratos ni de las obras que aún se conservaban con
anterioridad a 1936, sino poner de relieve su interés hacia la figura de Cecilio López, por su condición de
discípulo de Alonso de Mena y de abuelo de José de Mora.
3
Rivas Hernández, 2000: 54-57. Garrido/Segura, 2012: 71-90.
4
López-Guadalupe/Gila, 2004: 63-79.
5
López-Guadalupe, 2018: 167.
6
Expediente matrimonial de Cecilio López y Cecilia de Mena, 13 de julio de 1620, Archivo Diocesano, Granada [ADG],
84-75.
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El escultor Cecilio López Criado (c. 1601-1671). El patronazgo artístico de las órdenes religiosas
parroquia de San Matías, corroborada por uno de los testigos, Pedro de Herrera; una
vecindad que se remontaba al menos a los seis años anteriores.
Al margen de sus identidades, nada se sabe de sus padres por lo que no puede descartarse
que procedieran de otro lugar e incluso que, en las fechas del matrimonio de Cecilio, fueran
ya difuntos, puesto que ninguno de sus progenitores u otros parientes comparecen como
testigos en el expediente. Poco más se conoce acerca de posibles familiares, aunque cabe
destacar al que fuera padrino de bautismo de su hijo Jacinto, Francisco Criado, cuyo apellido
invita a pensar que fuera hermano o pariente del escultor
7
.
El expediente matrimonial resulta de especial interés para concretar los inicios de Cecilio
López en el mundo laboral y su relación con la escultura. En el documento aparecen
únicamente como testigos los escultores Pedro de Herrera y Alonso de Mena, además de
Luisa de Escalante, madre de la novia y de Alonso. El testimonio de Alonso de Mena permite
conocer la relación de Cecilio López con su taller y también su magisterio al afirmar: “que
conoce a Cecilio Lopez de seis años a esta parte poco mas o menos y le ha mostrado este
testigo el oficio de escultor y era muchacho cuando lo comenzó a conocer […]”
8
. De ello se
deduce que Cecilio López comenzó su formación con Alonso de Mena hacia 1614.
Cecilio López tendría ocasión de compartir las enseñanzas de su maestro con otros dos
aprendices, Pedro Cobo de la Serna y Juan Sánchez Cordobés, que ingresaron en el taller en
diciembre de 1613
9
. De igual manera conoció y tuvo trato habitual con el citado Pedro de
Herrera, colaborador de Mena y futuro esposo de Francisca de Mena, hermana de Alonso y
de Cecilia de Mena, por lo que ambos serían concuñados. Precisamente Herrera, que
entonces contaba 32 años, aporta en el expediente el dato de que conocía a Cecilio desde
hacía seis años y siempre como vecino de la parroquia de San Matías.
La relación con el taller propiciaría un contacto más íntimo de Cecilio López con la familia
Mena y en particular con Cecilia de Mena, hermana de Alonso, con la que contrajo
matrimonio el 25 de julio de 1620
10
. La nueva pareja inició su vida en común sin estrecheces
ya que, antes de que pasase el año, eran propietarios de una casa en la collación de San
Salvador. Desconocemos si llegaron a habitar en ella puesto que, en mayo de 1621, estaba
arrendada a un particular y el matrimonio tenía su vecindad en San Gil
11
.
Gallego Burín, en su estudio sobre José de Mora, afirmó que después de su matrimonio
“López aparece trabajando en Baza y en los pueblos de su región, seguramente por encargo
de su cuñado” apuntando que en dicha ciudad nació hacia 1623 Damiana de Mena, madre
de José de Mora
12
. Sin embargo, no existe constancia documental de la presencia, vecindad
o trabajo de Cecilio López en Baza en esta década y conviene precisar que, según el
testamento de Diego Antonio de Mora, Damiana era natural de Granada
13
. En los últimos
meses de 1624, Cecilio López vuelve a documentarse en la collación de San Gil, donde había
arrendado una casa del hospital del Corpus Cristi, aneja a dicho hospital, y por un periodo
7
El apellido Criado no fue utilizado por Cecilio López en las escrituras notariales. El escultor siempre firmaba
como “Çecilio Lópezy muy posiblemente haría un uso fonético de la cedilla, por lo que era identificado como
Sicilio, Secilio o Cecilio. Siempre fue denominado escuetamente con su nombre y primer apellido y siempre firmó
de esta manera.
8
Gallego Burín realizó una lectura incorrecta de la declaración de Alonso de Mena al afirmar que lo había
tenido como discípulo desde ocho años antes. Igualmente ocurrió en el caso del nombre de la madre que
interpretó como María cuando en realidad era Juana.
9
Gila, 2013: 23-24.
10
Gallego Burín, 1925a: 326.
11
Obligación de pago de Cecilio López y Cecilia de Mena a Cristóbal de Benavides, 12 de mayo de 1621, Archivo de
Protocolos, Granada [APG], G-530, ff. 530-531. En dicha escritura hipotecan la casa como garantía de pago y
declaran ser mayores de 22 años y menores de 25.
12
Gallego Burín, 1925b: 89.
13
Palomino, 2017: 593.
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María Soledad Lázaro Damas
de cuatro años y medio. En San Gil sería bautizado el 20 de enero de 1625 el segundo hijo
conocido de la pareja, Melchor, apadrinado por Pedro de Aguilar
14
.
Cumplido el primer año y medio del arrendamiento citado en 1626, Cecilio López
traspasó su alquiler al escultor Antonio Gómez por los tres años restantes
15
. La familia se
trasladaría a la cercana parroquia de Santiago donde nacería Jacinto; su bautismo se realizaría
el 7 de noviembre de 1627
16
. La consulta de su partida permite precisar que el bautizo se
realizó en el domicilio familiar, “por tener necesidad”, lo que induce a pensar que el niño
pudo morir a poco de nacer. Con posterioridad Cecilio López y su esposa se documentan en
la collación de San Salvador donde nació Bernardo, en diciembre de 1630
17
. Al margen de
los nacimientos reseñados debemos descartar el de Cecilio, que tuvo lugar según Gallego
Burín en enero de 1625; fechas que corresponden, en realidad, al nacimiento de Melchor.
En 1631 el matrimonio seguía avecindado en la parroquia de San Salvador y, más en
concreto, en el barrio de Albaida, donde adquirió del abad y canónigos de la parroquia una
“placeta” gravada con un censo, situada frente a su casa y colindante con un corral de su
propiedad
18
. Unos datos que permiten deducir una situación de desahogo y estabilidad
económica. La vecindad de la familia en Granada se mantuvo durante gran parte de esta
década.
Aunque es muy posible que Cecilio López siguiese vinculado al taller de Alonso de Mena,
en los primeros tiempos de su matrimonio, no debió permanecer de manera continua en él,
sino más bien de una forma esporádica compatibilizando su trabajo con el ofrecido por otros
profesionales del gremio. Su actividad independiente se documenta desde 1626 al menos, así
como su colaboración con otros maestros en una fórmula usual en la época. Ejemplo de lo
primero sería la ejecución de una imagen de Cristo con la cruz a cuestas de tamaño natural,
contratada el 12 de marzo de 1626 con el pintor Juan de Espínola por el precio de doce
ducados
19
. Su trabajo puntual, en el taller de otros escultores y ensambladores, queda de
manifiesto en el contrato realizado con Juan de Alfaro el 12 de enero de 1631
20
, por el que
adquiría el compromiso de ayudarle en la ejecución del retablo para la capilla de la Veracruz
de Alcalá la Real, contratado en el mes anterior
21
. Según la escritura Cecilio López trabajaría
en el taller de Alfaro en Granada donde, en un plazo de tres meses, se ocuparía de realizar
las labores ornamentales ligadas a la imaginería
22
. Su colaboración con Alonso de Mena se
documenta en una obra tan prestigiosa como los armarios relicarios de la Capilla Real de
Granada, contratados por Mena y realizados entre 1630 y 1632. Según recogen las cuentas
de fábrica de la citada institución Cecilio López percibió 16.630 maravedíes por un periodo
14
Partida de bautismo de Melchor, 20 de enero de 1625, ADG, Libro de bautismos de la parroquia de San Gil
(1621-1671), f. 34v.
15
Escritura de arrendamiento de una casa entre Cecilio López y Antonio Gómez, 15 de abril de 1626, APG, G-570, ff.
280-281v.
16
Gallego Burín, 1925b: 58. Moreno, 2001: 298.
17
Gallego Burín, 1925b: 58.
18
Escritura entre el abad y cabildo de San Salvador y Cecilio López, 29 de abril de 1631, APG, G-607, ff. 1140-1143.
19
Gila, 2021: 110.
20
Gila, 2021: 121.
21
López- Guadalupe, 2001: 83. Gila, 2021: 121.
22
Contrato entre Cecilio López y Juan de Alfaro, 12 de enero de 1631, APG, G-612, sin foliar. La consulta directa
del documento nos ha permitido concretar los elementos ornamentales que el artista debía llevar a cabo.
Concretamente las hojas de la urna, seis capiteles corintios, -cuatro grandes de tres varas y dos pequeños de tres
cuartas-, un serafín con sus cartones a los lados, dos niños alados y recostados sosteniendo una tarja en el friso,
un dios padre, de una vara de alto, en una gloria de nubes y serafines en el tablero alto además de dos ángeles,
junto a los arbotantes, sosteniendo el arbotante y una tarja. El repertorio se completaba con dos ángeles, de
una vara, asidos a la cruz y con una faja decorativa lateral, desde el pedestal a la cornisa, consistente en una
cabeza de águila de cuyo pico colgaba una cinta con fruteros. Bajo el pedestal debían tallarse “unos cartones
con sus medias caras que recivan el retablo”.
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El escultor Cecilio López Criado (c. 1601-1671). El patronazgo artístico de las órdenes religiosas
comprendido desde el 12 de enero a abril de 1631, “a cuenta de los medios cuerpos que se
han hecho para las reliquias, que fueron 9 de santos en blanco, a 55 reales cada uno”
23
.
En noviembre de 1632 Cecilio López entró en contacto con la ciudad de Baza gracias
al proyecto de construcción del retablo mayor de la iglesia de Santiago cuyas trazas habían
sido realizadas por Juan de Freila Guevara
24
. Freila estableció en Baza su taller entre 1620 y
1627, una iniciativa propiciada por el contrato y ejecución del retablo para la capilla mayor
del monasterio mercedario de Santa María de la Piedad, que debió ser el referente para los
clérigos de la iglesia de Santiago
25
. Por razones que se ignoran, posiblemente relacionadas
con la marcha de Freila a Guadix, la redacción de las condiciones no fue realizada por el
tracista, sino que fue encomendada a Alonso de Mena y Juan Bautista Balfagón. Dichas
condiciones estaban realizadas el 24 de octubre de 1632, fecha en la que el provisor ordenaba
el pregón del retablo. La obra fue pregonada en Granada el día 2 de noviembre celebrándose
el acto de presentación de las diferentes posturas en Baza el día 21. Prueba de la importancia
de la obra fue la concurrencia de varios escultores y ensambladores de retablos. En una
primera ronda se presentaron las posturas iniciales y conjuntas de Juan Bautista Balfagón y
Alonso de Mena, y la de Juan Martínez Ramal, ensamblador vecino de Baza. En una segunda
ronda hicieron posturas individuales Alonso de Mena y Juan Martínez Ramal además de Juan
de Alfaro, Alonso Benítez y Cecilio López. La obra fue rematada finalmente el día 4 de
diciembre en Juan Martínez Ramal
26
.
La escritura de contrato sería otorgada el 6 de marzo de 1633 obligándose el ensamblador
a su realización en los dos años siguientes
27
. Aunque Ramal contrató la realización del
conjunto del retablo finalmente sólo realizaría lo relativo al ensamblaje, dato inédito que
aporta en una escritura otorgada en 1648 en una situación de enfermedad grave
28
. Ante esta
afirmación cabe deducir que Martínez Ramal debió ceder a un escultor la talla de escultura,
relieves y ornamento decorativo y que ese escultor fue Cecilio López; deducción refrendada
por su presencia en Baza desde 1633 y por un poder notarial del propio escultor a favor del
convento de la Merced, fechado en junio de 1651, para cobrar 600 reales de la iglesia de
Santiago; una cantidad que aún le debían por el retablo que hizo siendo mayordomo el
licenciado don Juan Serrano
29
. Sin que se haya localizado más información al respecto lo que
sí puede afirmarse es que el retablo estaba construido en el año 1639, fecha en que la fábrica
parroquial aún adeudaba algunas cantidades a Juan Martínez Ramal
30
.
El trabajo de Cecilio López en este retablo debió ser muy apreciado en los círculos
eclesiásticos convirtiéndose en la mejor carta de presentación de su trabajo
31
. Su relación con
23
Gallego Burín, 1953: 89.
24
Magaña, 1978: 608.
25
Lázaro, 2023: 80-83.
26
Magaña, 1978: 609. Garrido/ Segura, 2012: 82.
27
Garrido/Segura, 2012: 81. Escritura entre la fábrica de Santiago y Juan Martínez Ramal, 6 de marzo de 1633, APG,
B-545, ff. 222-223.
28
Escritura de Juan Martínez Ramal, 24 de enero de 1648, APG, B-677, f. 40.
29
Magaña, 1978: 611.
30
Escritura entre Juan Martínez Ramal y el beneficiado de la fábrica de Santiago, 27 de noviembre de 1639, APG, B-551,
ff. 667- 669.
31
Para comprender este éxito inicial hay que hacer referencia también a la atonía de Baza en el campo
escultórico. Desde la década de 1580, los grandes proyectos fueron encargados a maestros foráneos que
establecieron una relación muy puntual con la ciudad. Excepción a esta tónica fueron Gabriel de Freila y sus
hijos, Miguel y Juan de Freila Guevara, que residieron en la ciudad a lo largo de años y en periodos diferentes
y mantuvieron lazos estrechos con ella y su ámbito de influencia. Tras la marcha de Juan de Freila Guevara a
Guadix quedó clausurado el único taller de escultura existente. No obstante, es de justicia destacar la existencia
de varios carpinteros, también autodenominados ensambladores en ocasiones, que contrataron la realización
de algunos retablos, hoy perdidos, pero cuya relación con la escultura e imaginería propiamente dicha debió ser
muy escasa o inexistente. En esta línea se documenta a Luis de Molina, Juan Martínez Ramal, Gregorio García
108
María Soledad Lázaro Damas
Baza prosiguió en los años siguientes, aunque el escultor siguió manteniendo su vecindad en
Granada, condición que manifiesta en el encabezamiento de las escrituras además de la de
“estante”. De hecho, su presencia en la ciudad viene asegurada por los diferentes encargos
que recibió desde 1633; concretamente una imagen de San Diego para el convento de San
Francisco y una escultura de San Antonio de Padua para la iglesia de Serón a las que seguirían
un San Pedro Nolasco para Cazorla
32
y un sagrario para el convento del Espíritu Santo de Baza.
La popularidad y buena acogida de sus obras, que debieron ser más que las documentadas,
y las halagüeñas perspectivas laborales decidieron a Cecilio López a dar un paso fundamental
en su vida y su carrera profesional estableciéndose en Baza. El traslado se produjo en fechas
posteriores a mayo de 1636 y consta ya como vecino de la ciudad el 9 de septiembre de 1637,
fecha del contrato de una imagen de San Pascual para Huéscar. A esta obra seguiría en 1638
el Crucificado para la capilla de Antonio de la Plaza
33
.
En estas fechas Cecilio López tenía una sólida posición económica como se deduce del
préstamo realizado al mercader Pedro de Heredia, el día 13 de julio de 1638, por valor de
1.300 reales que este debía devolverle con sus intereses en el plazo de un año
34
. Su inclusión
en el padrón para el reparto del pago de la moneda en 1639 permite subrayar este extremo
ya que la cuota aplicada fue una de las más altas
35
. El padrón permite fijar su domicilio en ese
año en la calle del Almendro
36
, una residencia que abandonaría al año siguiente para
trasladarse a la Plaza Mayor donde tomaría en arriendo por un año una casa que debió ser al
mismo tiempo taller y tienda
37
. Su vecindad en esta collación se prolongaría en los años
siguientes, tal y como parece refrendar el matrimonio de su hija Damiana con Bernardo
Francisco de Mora en 1641 y el bautismo en 1642 de su nieto José de Mora, celebrados en la
Iglesia Mayor.
La década de 1640 supondría para Cecilio López un periodo marcado por la madurez en
el aspecto personal y en el plano profesional a tenor de los encargos. En 1640 contrataría el
retablo de san Ginés (fig. 1), destinado a la iglesia de Santiago de Baza, al que seguirían en
junio de 1641 el encargo del Cristo de Cabrilla para la hermandad bastetana de los ganaderos
y, en el mes de septiembre, la escultura de Cristo yacente para la hermandad del Santo Sepulcro
de Galera, junto con el sepulcro y las andas correspondientes
38
. En ese mismo año realizaría
una imagen de la Virgen del Rosario para la hermandad del mismo nombre de Orce
39
. Al año
siguiente realizaría el retablo de Nuestra Señora del Rosario para la hermandad del mismo
nombre de Caniles
40
al que seguirían los retablos mayores de los conventos de Santo
Domingo y San Francisco de Baza en 1642 y 1643
41
. En agosto de 1645 contrataría la hechura
del Cristo de la Expiración para la capilla de Diego de Moya y Merino
42
, así como la imagen del
Cristo de Cabrilla para la hermandad homónima del convento de Santo Domingo de Baza. En
1646 comenzaría una larga relación con la iglesia de Gor y realizaría varias obras inéditas en
los años siguientes, entre ellas su retablo mayor. En 1648 contrataría el retablo mayor del
convento de la Merced de Cazorla y en 1649 el retablo para la capilla de don Antonio Méndez
y Andrés de Mata. Ello debió ser determinante para explicar ese éxito de Cecilio López además del aprecio por
su obra, lógicamente, a la vista del trabajo realizado.
32
Magaña, 1978: 610.
33
Segura/Valero, 2018: 480.
34
Obligación de pago de Pedro de Heredia a Cecilio López, 13 de julio de 1638, APG, B-550, f. 305.
35
Magaña, 1978: 610.
36
Magaña, 1978: 610.
37
Contrato de arrendamiento entre Cecilio López, escultor, y Cristóbal de Caballos Ayvar, 22 de septiembre de 1640, APG,
B- 552, f. 523.
38
Garrido/Segura, 2012: 73-80.
39
Escritura de obligación entre Francisco Rodríguez y Alejo Mexía, 17 de abril 1641, APG, B-670, f. 109.
40
Fernández, 2020: 161.
41
Magaña, 1978: 611.
42
Ibidem.
109
El escultor Cecilio López Criado (c. 1601-1671). El patronazgo artístico de las órdenes religiosas
110
Fig.1. Traza del retablo de San Ginés. Cecilio López Criado. Archivo de Protocolos de
Granada. Fuente: Autora.
María Soledad Lázaro Damas
Pardo en Baza
43
. Un conjunto de encargos que permiten deducir la abundancia de trabajo y
no parecen refrendar una hipotética marcha de Cecilio López a Granada tras la muerte de
Alonso de Mena.
Es muy poco lo conocido acerca del taller de Cecilio López. Además del propio escultor
estuvo integrado por su hijo, Melchor López; el único hijo, al margen de Damiana López,
del que existe constancia que alcanzara la edad adulta. Fue, por otra parte, su colaborador
más estrecho y cercano, aunque resulta de interés destacar que, tras la marcha de Bernardo
de Mora a Granada y durante algún tiempo, debió residir en esta ciudad ya que, en marzo de
1647, consta el nombre de “Melchor Criado” como uno de los integrantes del domicilio
familiar de Bernardo de Mora en la calle Pavaneras
44
. No puede descartarse que Melchor, que
contaba 22 años, intentase buscar una independencia laboral en la ciudad originaria de su
progenitor, pero lo cierto es que volvió a Baza y siguió vinculado al taller paterno. En esta
ciudad contrajo matrimonio con Luisa de Quevedo y residió a lo largo de su vida, salvo en
periodos cortos y justificados por los encargos.
Como ejemplo de la colaboración entre padre e hijo cabe reseñar una escritura de
obligación de pago suscrita por Cecilio López el 4 de septiembre de 1659, por valor de 4.400
reales, a favor de su hijo; una cantidad que le adeudaba tras ajustar cuentas entre ambos por
obras realizadas “en diferentes partes”
45
. No nos consta el trabajo independiente de Melchor
López en vida de su padre, a no ser que se considere así el sepulcro contratado para don
Fernando Antonio de Zafra, señor de Castril en 1660. Dicho sepulcro estaba destinado al
entierro, -entendemos que se refería a su capilla-, en la iglesia de Castril y el encargo nos es
conocido gracias a una escritura en la que Melchor López declaraba haber recibido cien reales
del citado señor a cuenta del precio concertado.
Durante un periodo difícil de precisar también estuvo vinculado al taller el escultor de
origen mallorquín Bernardo Francisco de Mora. Aunque la relación familiar entre Bernardo
de Mora y Cecilio López es conocida, el origen y las circunstancias que propiciaron ese
vínculo siguen resultando desconocidos. Los únicos documentos que atestiguan el paso del
escultor mallorquín por Baza, y su relación con la familia López Criado, son su partida de
matrimonio con Damiana López, celebrado el 26 de mayo de 1641, y la partida de bautismo
de su hijo, José de Mora, celebrado el 1 de marzo de 1642
46
. Al margen de esta
documentación, el único dato de carácter laboral es el contrato del retablo de Santo
Domingo, en unión de su suegro, en el que Bernardo de Mora no es identificado como
escultor sino como “yerno” de Cecilio López.
Cuando Bernardo de Mora aparece en Baza es un joven de 27 años y que debía tener una
formación adecuada en el arte de la escultura, o bien una formación en un oficio vinculado
a la madera, cosa que no se ha planteado hasta la fecha. Para explicar su llegada desde
Mallorca, Gallego Burín estableció una relación familiar con Cazorla donde residía Juan de
Mora, casado con una vecina natural de esta villa, al que consideró sin duda hermano de su
padre. Desde Cazorla, Bernardo de Mora habría llegado a Baza pasando a integrar el taller
de Cecilio López
47
. En fechas muy posteriores Juan Jesús López-Guadalupe ha defendido
como causas de su llegada al sureste andaluz dos cualidades que acompañaron a Bernardo de
Mora a lo largo de su vida; por un lado, su extraordinaria vocación artística y, por otro, un
perenne deseo de superación
48
. Los lazos familiares con Cazorla habrían facilitado su llegada
43
Ibid.
44
López-Guadalupe, 2018: 168.
45
Obligación de pago de Cecilio López a Melchor López, 4 de septiembre de 1659, APG, B-688, f. 135. Según la
escritura Cecilio López pagaría 3.300 reales para finales de octubre y la cantidad restante para finales de octubre
de 1660.
46
Gallego Burín, 1925a: 223-224.
47
Gallego Burín, 1925b: 60.
48
López-Guadalupe, 2000: 97.
111
El escultor Cecilio López Criado (c. 1601-1671). El patronazgo artístico de las órdenes religiosas
ya que en esta población vivía Juan de Mora, natural de Porreras, considerado hermano
49
de
Bernardo de Mora y casado con Ana de Tíscar, natural de dicha villa. Ambos fueron padres
de un muchacho llamado Diego de Mora que sería oficial en el taller de Diego Antonio de
Mora
50
. La llegada de Bernardo de Mora a Cazorla debió producirse durante la década de
1630, y en esta villa pudo entrar en contacto con Cecilio López y realizar su formación en el
taller del maestro
51
. Una sugestiva hipótesis que, de confirmarse, permitiría establecer la
presencia de Cecilio López en Cazorla en esas fechas más allá de los encargos documentados
en Baza.
Por nuestra parte, y tras una consulta de los protocolos notariales conservados de Cazorla
de esa época, podemos dar a conocer la existencia de un artesano vinculado al trabajo de la
madera en esa villa y que también tenía el apellido Mora. Concretamente nos referimos a
Alonso de Mora, maestro carpintero y que fue veedor de los carpinteros de Cazorla en 1635.
Gracias a una escritura de examen del carpintero Francisco Ximénez, conocemos que Alonso
de Mora tenía 54 años en dicha fecha y que tenía un taller en el que había trabajado como
oficial Francisco Ximénez desde años atrás
52
. Su firma lo revela como hombre de cierta
educación o instrucción que conocía la lectura y la escritura. El nombre de Alonso de Mora
aparece también en la relación de gastos del convento de monjas clarisas de San Juan de la
Penitencia de Cazorla, correspondientes a 1634, y en relación a un sagrario realizado para la
capilla mayor. Del descargo efectuado deducimos que el sagrario debió ser realizado por
Alonso de Mora y Juan Martínez Ruiz en tanto que su policromía y dorado fueron realizados
por el pintor Jorge Donati, vecino de la villa
53
. Es interesante señalar que Donati era
florentino y que había trabajado muchos años atrás en Guadix, donde contrató en 1606 la
policromía del retablo de la iglesia de Cogollos de Guadix
54
. En todo caso no descartamos
una relación de Bernardo con el taller de Alonso de Mora, al margen de una posible relación
familiar, extremos aún por demostrar.
Al margen de Melchor López Criado solo existe constancia documental de la presencia
en el taller de Cecilio López de un aprendiz, Francisco Martínez, entre 1650 y 1655. El
contrato de aprendizaje, por un periodo de seis años, fue suscrito en Cazorla en el año 1650
entre Cecilio López y Esteban Martínez, padre del muchacho. En 1655 el muchacho
abandonó el taller, sin completar el aprendizaje, por lo que Cecilio López otorgaría poderes
notariales a su hijo Melchor a fin de que pudiera emprender las oportunas acciones con la
familia del muchacho para que volviera a Baza
55
.
No se ha localizado referencia alguna indicativa de relaciones con otros ensambladores y
escultores en Baza, al margen de la planteada con Juan Martínez Ramal y la documentada
con Bernardo de Mora, aunque en Granada. En enero de 1651 Cecilio López se documenta
en esa ciudad, en una estancia relacionada con el cobro de cantidades adeudadas por los
herederos de su difunto cuñado Alonso de Mena y por el escultor Antonio Gómez. En las
fechas de su muerte Alonso de Mena adeudaba a Cecilio López cien ducados que había
cobrado en su nombre de un mercader de mulas y que nunca le pagó. En su testamento
Mena reconocía la deuda y ordenó a sus herederos el pago de ese dinero a Cecilio López,
aunque transcurrieron cinco años más antes de que le fueren pagados en Granada por su
49
López-Guadalupe, 2000: 24-25; 2018: 167.
50
López-Guadalupe/Gila, 2004: 75. Gómez Román, 2014: 192. Palomino, 2017: 54.
51
López-Guadalupe, 2018: 167.
52
Carta de examen de Francisco Ximénez, 6 de diciembre de 1634, Archivo Histórico Provincial, Jaén, [AHPJ],
Cazorla, 14631, ff. 44-45. Al margen de Alonso de Mora queremos destacar la existencia de otro maestro
carpintero, Juan de Zamora, que fue también veedor de los carpinteros en 1635 y fue examinador en la prueba
citada. En esas fechas contaba 60 años y desconocía la lectura y la escritura.
53
Libramientos por la obra del monumento y sagrario así como por su dorado y pintura, 29 de septiembre de 1634, AHPJ,
Cazorla, 14631, f. 275.
54
Gómez Román, 2011: 119.
55
Poder de Cecilio López a Melchor López, 25 de junio de 1655, APG, B- 816, ff. 239.
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